Editorial
Entremeses
 
 
 EDITORIAL
Agencia para la Inversión

El futuro de nuestra región depende en buena parte de lograr que los grandes proyectos estratégicos, como puertos, aeropuertos, puertos secos, vías, zona de actividad logística, investigación a gran escala y densificación de la tecnología, se hagan realidad.

Para lograrlo se requieren importantes recursos de capital, de conocimiento, de diseño, de investigación aplicada y de capacidad de acceso a otros mercados en el mundo, para lo cual es necesario contar con amplias redes de distribución y comercialización.

Lo deseable es que estos recursos sean provistos por inversionistas vallecaucanos, pero una vez agotadas sus posibilidades tarde o temprano será necesario buscar recursos de inversión provenientes del resto del país y del exterior. Porque frente al aumento de las necesidades de nuestra población, el crecimiento es indispensable para sobrevivir y sostenerse.

Esta realidad debe permitirnos entender que no se trata de pretender ser los dueños exclusivos de la actividad productiva o estratégica, sino que es imprescindible alcanzar el bienestar general por la vía del crecimiento y el desarrollo de una región que lo merece y puede.

De otro lado, gozamos de una inmejorable situación estratégica en el mundo, por nuestro acceso a la Cuenca del Pacífico y nuestra equidistancia a la América del Norte y la América del Sur, que constituyen dos grandes mercados. A lo cual se agrega el aumento del riesgo para la inversión en los países vecinos, lo cual constituye una oportunidad porque Colombia se ve como un país viable y estable.

No ha existido en el Valle una organización dedicada a lograr que, por ejemplo, los asiáticos, los europeos o los estadounidenses vengan a poner sus empresas en la región. Los esfuerzos han sido aislados, en ocasiones silenciosos o simplemente reactivos. Es la hora de actuar ordenadamente por atraer recursos. La ventaja es que tenemos con qué hacerlo.

Y no puede inhibirnos la concepción equivocada de un supuesto éxodo empresarial, que en nada obedece a nuestras condiciones magníficas de localización y plataforma de servicios, sino a la necesidad de movilidad normal en el mundo globalizado que implica que así como algunos se mudan muchos otros llegan y los que están aquí están invirtiendo en un proceso de reconversión industrial que no tiene antecedentes, sin hablar de las nuevas cadenas de almacenes y centros comerciales.

Frente a esta situación nos corresponde hacer un gran esfuerzo para lograr atraer los recursos que nos faltan vía la inversión en dinero o en especie, en forma de alianzas estratégicas, asociación o emisión de acciones. Son todas estas buenas razones para proponer la creación de una agencia para atraer inversión al Valle, que en forma ordenada, sistemática, con unos objetivos y unas metas establecidas en el tiempo, se dedique en forma profesional a realzar nuestras fortalezas y armada con ellas competir por los recursos que ya otras regiones en el mundo se están disputando.

Hacerlo en esta forma garantiza un flujo estable, no especulativo, de capital sembrado en empresas y mejoramiento profesional que aunados a la calidad de vida que brinda el Departamento, y que cada día será mejor, serán garantía perdurable de nuestro lema: “Valle del Pacífico, Clima de prosperidad”.

(Columna de Julián Domínguez Rivera, Presidente de la Cámara de Comercio de Cali, publicada en el diario El País el 10 de febrero de 2007)