
Marlon Moreno, Oscar Borda y Alvaro Rodríguez en una de las escenas
de la película.
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Gracias a la Ley del Cine, la cinematografía colombiana pasa por un momento excepcional. Cali no se queda atrás: la película ‘Perro come perro’ del director caleño Carlos Moreno y la producción de Antorcha Films y Patofeo Films, mostrará las nuevas miradas del talento local. Carlos Moreno habló con Acción sobre el rollo de su película, que terminó de rodar en diciembre pasado.
"Sin que lo sepan, Víctor Peñaranda y Eusebio Benítez están condenados a muerte. Son dos ex policías, ahora sicarios al servicio de una soterrada oficina de cobranzas de Cali que ocultan sus culpas: Peñaranda guarda una |
gruesa suma de dólares que escondió durante un turbio operativo de allanamiento y Benítez arrastra el lastre de un asesinato. Ambos han sido citados para llevar a cabo un operativo del cual tienen pocos detalles. Peñaranda descubre que la misión ha sido contratada por ‘El Orejón’, un mafioso devoto a la brujería, que busca venganza: por un lado es el dueño del dinero que esconde Peñaranda y por el otro está de duelo por su ahijado, asesinado brutalmente por Benítez”.
Así describe el ‘brief’ promocional de ‘Perro come perro’ la ingeniosa trama que encierra esta producción cinematográfica caleña, que se terminó de rodar en diciembre en locaciones de Cali, Yumbo, Puerto Tejada y Juanchito.
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Su director, Carlos Moreno, egresado de Comunicación Social de la Universidad del Valle, Magister en Narrativa Audiovisual de la Universidad Autónoma de Barcelona, cuenta con una amplia trayectoria como director y editor de videos musicales, piezas de ficción y comerciales. Como director, creativo y montajista ha obtenido en nueve ocasiones el premio Promax de la International Broadcast Design Association, participado en el Festival Internacional do Minuto, en Brasil; Video Festival Croissing Borders, en Toronto; Festival de Video Visión, en Medellín; e Imaginatón, del Ministerio de Cultura de Colombia.
La película, que se estrenará a finales del año, contó con la actuación de Marlon Moreno, Oscar Borda, Álvaro Rodríguez, Blas Jaramillo y Andrés Toro.
¿Cómo nació Perro como Perro?
Del relato ‘Los Malditos’ escrito por Alon-so Torres, un amigo quien estudió Sociología en la Universidad del Valle. La historia estaba ambientada en Cali, coleccionaba anécdotas verdaderas y otras de la fantasía nuestra. Fue cogiendo fuerza, desarrollándose como proyecto cinematográfico hasta que se filmó.
¿Cuál es el género de la película?
Es un thriller de acción, lo que pasa es que el thriller como género lo traicionamos decididamente, no por ignorancia o por combatirlo, sino que lo adaptamos a las circunstancias, ubicado en la escena céntrica de Cali. Diría que la película tiene un componente, un tufo muy fuerte a humor negro.
(Thriller es un género cinematográfico que persigue despertar la emoción, la tensión y el suspenso a partir de la narración de algún hecho criminal o judicial).
¿Por qué procuraron que la producción fuera casi netamente caleña?
Por una promesa de estudiantes. Las cabezas del equipo de producción nos habíamos prometido que en algún momento de nuestras vidas íbamos a hacer una película en Cali porque somos de Cali y nos formamos en Cali. Estoy hablando de Juan Carlos Gil, que es el director de fotografía, Diego Jiménez, que es el camarógrafo, y Marlon Moreno que es el protagonista, y de alguna manera toda la gente que estaba allí fue llegando a esa promesa. Coincidimos felizmente con Antorcha Films, que es una productora que está afincada aquí en Cali y tiene el propósito de poner las primeras piedras para tener una industria cinematográfica en la ciudad. La película se formó en su parte de producción en Bogotá con Patofeo Films, pero toda la base sólida la dio Antorcha para que surgiera el proyecto de Perro como Perro.
¿Cómo financiaron la película?
La parte de producción y post-producción la hemos manejado a través de los beneficios de la Ley de Cine, es decir, de inversionistas que participan en la película, y es un proceso en el cual seguimos trabajando. Para la parte de pre-producción, que fue la escritura del guión, la consecución de contactos y lograr que se convirtiera un proyecto cinematográfico nos ganamos varios premios del Ministerio de Cultura, la Fundación Carolina, Ibermedia y otros fondos cinematográficos.
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¿Qué opina de quienes rechazan que el cine nacional se regodee con la violencia del país?
Es una película de acción que podría desarrollarse en cualquier lugar del mundo. En Colombia por las circunstancias históricas y sociales en que estamos hay como una doble moral o una vergüenza por uno mismo. La gente ve las películas de acción de los gringos y no se siente dolido por la violencia que se ve ahí. Si la ven en una película colombiana les produce rechazo, les parece una cosa espantosa. Considero que es normal porque nunca nos habíamos visto tanto en la pantalla. Todos hemos sido víctimas de la violencia, y considero que quienes producimos tenemos el derecho de sentir indignación y de mostrarla a través de una película.
¿Por qué se debe invertir en cine?
Porque es una industria que está creciendo y va a crecer impresionantemente y porque este país quiere verse en una pantalla. Socialmente una de las formas de curarse que puede tener este país es verse en la pantalla. Kusturica dio una lección de eso en Yugoslavia, prácticamente el país curó sus heridas con el cine de él, con Underground. Creo que es una de las tantas medicinas que necesita este país para sanar
¿Dónde le gustaría hacer cine?
En Colombia. En este país muchos tenemos la intención de hacer una industria. Es posible hacerlo. Colombia es un país muy complejo, van a salir muchas historias qué contar, muchos documentales qué hacer. En la medida en que la gente se vea en la pantalla, vea la reinterpretación de la realidad en la pantalla, aprende a conocerse a sí mismo, a aceptarse, a avergonzarse. Es una forma de auto-curación. Los empresarios que inviertan en el cine no deben pensar que están haciendo una caridad, sino invirtiendo en una industria muy potente, hay un público como mucha sed y unos cineastas con mucha sed de hacer cosas. |
La Ley del Cine
La Ley 814 de 2003, o Ley del Cine, permite a los contribuyentes al Impuesto a la Renta deducir el 125% del valor real invertido o donado a una producción cinematográfica. Podrán hacerlo en un encargo fiduciario o patrimonio autónomo constituido a nombre de un proyecto cinematográfico, el cual debe estar aprobado por una Resolución de Reconocimiento de Proyecto Nacional, expedida por la Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura, quien también expide un certificado de inversión o donación. Cuando el inversionista aporta dinero a una producción cinematográfica, al final del ejercicio fiscal está dejando de erogar de su caja el 48,1% del 100%, cifra que se convierte en un retorno automático del monto, sin importar cómo sea el comportamiento final de la película frente al mercado, y arriesga sólo el 52%. |
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