Escrito por el connotado jurista Rodrigo Becerra Toro, el libro analiza los principios de orden constitucional, legal y naturales del Arbitraje en el país.
Que los colombianos conozcan las características, naturaleza jurídica y peculiaridades del Arbitraje en el país, y las diferencias que éste tiene con otras formas alternativas de solución de conflictos, es el importante aporte que el abogado Rodrigo Becerra Toro, árbitro y conciliador del Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara de Comercio de Cali, entregó al país con su libro ‘Manual del Arbitraje en Colombia, Teoría y
Práctica’, presentado el pasado 22 de marzo en la entidad.
La obra realiza el estudio de los principios de orden constitucional, legal y naturales de la institución y formula opiniones críticas sobre algo más de ochenta sentencias que desarrollan la doctrina constitucional y legal que le es propia, producidas por la Corte Constitucional, la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado. Se vale de tales providencias para explicar la doctrina que inspira cada precepto normativo en materia arbitral, y trata con detenimiento la llamada ‘etapa pre-arbitral’, después de los más recientes pronunciamientos jurisprudenciales, resolviendo las dudas que han existido en la literatura actual sobre esta materia.
Constituye novedad bibliográfica nacional el capítulo del libro dedicado por entero al estudio de la función de los árbitros, que enmarca dentro
de una jurisdicción excepcional, respecto a la que compone un novedoso ensayo, con el que ilustra sobre la existencia de la jurisdicción arbitral, la forma como se ejerce, los modos de su adquisición y pérdida.
En lo referente al procedimiento y a los procesos arbitrales, Rodrigo Becerra Toro se ocupa extensa y rigurosamente, sin parangón en la doctrina nacional, de la intervención de terceros en el proceso, la vinculación a éste de los litisconsortes necesarios y facultativos en todas sus modalidades, por lo que sus planteamientos se convierten en valiosa herramienta al servicio de los árbitros y de las partes para la cabal integración del litisconsorcio.
Bajo otro tópico, el autor se ocupa del examen riguroso de las medidas cautelares que pueden solicitarse y decretarse en el curso del proceso, y de los recursos extraordinarios de anulación y revisión que proceden contra el laudo, sus causales, configuración y trámite, y se detiene en el análisis del exequátur como condición para la ejecutabilidad de laudos extranjeros en el territorio nacional.
La segunda parte del libro se encuentra a tono con la inicial, porque cumple el propósito de llevar a la práctica los conceptos teóricos del procedimiento arbitral, para que profanos y doctos dispongan de un instrumento ritual y adjetivo idóneo para comprender cada etapa procesal, desde la óptica de la actuación de los árbitros y de las partes.
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