Editorial
Opinión
El Valle para el Mundo
 
 

Doble Calzada en la línea de partida

El futuro de la red férrea del Pacífico tomó un nuevo rumbo, gracias al memorando de entendimiento que avaló el Ministerio de Transporte y en el cual el Tren de Occidente le cedería dicha concesión a un nuevo grupo de empresarios del Valle y Antioquia, acompañados de inversionistas internacionales.

El nuevo grupo que lideraría el proyecto deberá cumplir con las exigencias de reponteciarlo, adquirir equipos, concluir la rehabilitación de los tramos que faltan, mover un millón de toneladas al año y estructurar la variante Buga-Guacarí-Loboguerrero, incluida en el Plan Nacional de Desarrollo.

Como se recordará, el proceso de rehabilitación presentó tropiezos debido al incumplimiento por parte del concesionario, situación que fue denunciada por el Inco. El concesionario convocó un Tribunal de Arbitramento por inviabilidad financiera. El 10 de octubre de 2006, el Inco y el concesionario dieron por terminado el Tribunal de Arbitramento.


Posteriormente se adelantaron estudios de demanda de carga y factibilidad del negocio a través de dos compañías de Banca de Inversión. Los resultados fueron entregados en agosto 8 de 2007 y el pasado mes de octubre el Ministerio de Transporte dio vía libre al entendimiento.

Para la definición de esta negociación, el Ministerio de Transporte ha fijado plazo hasta el 31 de diciembre de 2007, tiempo en el que deberá producirse la cesión de la concesión.

El ferrocarril tiene una longitud de 498 Kilómetros a través de los cuales el puerto se conecta con Zarzal, Cartago y La Tebaida (Quindío) pasando por varios municipios del Valle.

Con la puesta en marcha del tren, el occidente del país avanzará significativamente en materia de competitividad.