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La primera mujer decana de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle tiene el reto de seguir formando a los mejores profesionales de la medicina del país.
Hace cuatro años, Liliana Arias decidió afrontar un reto al que no se le había medido ninguna mujer en los 63 años de historia de la Universidad del Valle, al presentar su nombre para ser la primera Decana de la Facultad de Salud.
Tenía méritos para obtener el cargo, ya que su vida profesional siempre ha estado ligada a esta institución educativa. En 1982 obtuvo su título de medicina; posteriormente, en 1987, tan pronto terminó su período de residencia, se convirtió en docente de la Escuela de Medicina, también fue asesora del entonces rector de la Universidad Óscar Rojas y directora del Servicio de Salud.
Hoy, después de ser reelegida por tres años más para estar a la cabeza de la facultad, esta vallecaucana que rompió esquemas en la educación superior de la región espera dejar huella en la institución. ACCION dialogó con ella.
¿Qué la llevó a estudiar medicina?
Viene desde pequeña. Tenía 5 ó 6 años cuando ya jugaba con muñecas y frasquitos de inyecciones y otros elementos médicos. Además, mi familia influyó en la decisión por contar con varios médicos en ella. Recuerdo que solamente me presenté a la Universidad del Valle para la carrera de medicina, no vi más opciones y gracias a Dios fui seleccionada. Desde allí he disfrutado de este mundo.
¿Por qué enfrentar el reto de asumir las riendas de la Facultad de Salud?
La opción de la decanatura surgió realmente de algunas personas que me empezaron a buscar y hablaron conmigo para que afrontara este reto. Lo pensé, analicé mi posición en la Universidad y acepté la oportunidad para aportarle a la facultad la posibilidad de que siga siendo la mejor en su rama en el país. Los indicadores de los Exámenes de Calidad del Estado así lo indican: en las últimas pruebas logramos ser los mejores en Colombia en varias de las disciplinas de esta área. |
Este es su segundo período a cargo de la facultad, ¿qué nuevos desafíos se ha planteado?
Seguir manteniendo la calidad de nuestros programas en todas las modalidades de pregrado, postgrado, maestría y doctorados. También seguir fomentando la investigación, actualmente tenemos 19 grupos de investigación registrados en Colciencias de altísima calidad y trabajar para fortalecer la relación universidad - empresa.
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| Liliana Arias tiene especializaciones en Medicina Familiar, Humanismo en Medicina, Salud Comunitaria y Terapia Sexual. Le fascina la cocina, leer, caminar y disfrutar de la compañía de su familia. |
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¿Cómo analiza la situación del Valle en materia de salud frente a otros departamentos?
El Valle del Cauca ha sido referente en lo que respecta al desarrollo de sistemas y servicios de salud en Colombia y en el ámbito internacional, tuvo momentos supremamente importantes hacia finales de los 80 y principios de los 90. La región también ha marcado la pauta en la red privada con la Fundación Valle del Lili, la Clínica Imbanaco, Dime, entre otras, que han dado la posibilidad de implementar tecnología de punta para apoyar el campo de la medicina.
En cuanto a la Universidad del Valle, ¿cuál es ese valor agregado que ofrece en el campo de la medicina para ser tan respetado nacionalmente?
Es una universidad sólida, que tiene ante todo unas personas que trabajan desde los distintos estamentos --trabajadores, empleados públicos, docentes y la rama ejecutiva-- por brindar la mejor educación y el mejor servicio a los estudiantes, con el propósito de generar sentido de pertenencia hacia el alma mater.
Muchos de esos profesionales colombianos siguen emigrando al extranjero ¿a qué cree que se debe esa situación?
La parte de la emigración profesional es un problema que se está analizando desde las altas esferas nacionales e internacionales. El recurso humano de este sector del continente está aprovechando que en países desarrollados no hay un número suficiente para cubrir estas áreas y buscan esas oportunidades para suplir sus necesidades, mejorar su capacidad económica y a la vez la profesional. Pero también hay que ver el lado positivo de ese fenómeno y es que nuestros profesionales de la medicina se destacan cada vez más por ser muy competitivos por su alto grado de intelectualidad. Canadá, Estados Unidos y España son los países a donde más emigran los profesionales de la medicina. |
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