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VALLECAUCANOS POR EL MUNDO



Un zarzaleño deja huella en la academia suiza

Eduardo Sánchez se destaca en el mundo por ser pionero en el campo de la arquitectura de computadoras y en el diseño de circuitos digitales. Es decano en una universidad suiza, posee dos patentes y es coautor de uno de los primeros libros sobre su área de investigación.

En la década de los 70, cuando la historia de Cali se partía en dos por los Juegos Panamericanos y las universidades se dividían en movimientos revolucionarios, a Eduardo Sánchez una computadora IBM 1130 le cambiaba la vida.

“Con la llegada de este computador a Univalle me nació la pasión por la Informática”, recuerda. Y así este zarzaleño dejó atrás su gusto por la filosofía, superó su interés por la electrónica --a pesar de haberse graduado como ingeniero eléctrico-- y se metió de lleno en la informática, hasta ganarse un lugar en ese mundo.

Hoy Eduardo Sánchez es decano de Informática y Telecomunicaciones de la universidad suiza Haute École d’ingénierie et de Gestion du Canton de Vaud, coautor de uno de los primeros libros en el mundo sobre circuitos digitales y poseedor de dos patentes en la materia.

Su campo de acción se concentra básicamente en lo que él denomina arquitectura de computadores y el diseño de circuitos digitales bioinspirados, “es decir –explica-- capaces de evolucionar, aprender, auto-repararse”, terreno en el que es pionero a escala mundial y en el que el Valle del Cauca está dejando huella. Y no solamente con su presencia.

“El talento humano que se encuentra en Europa es enorme, pero más sorprendente aún es que hay mucho colombiano y del Valle del Cauca. Llevó más de 20 años de colaboración Académica Suiza – Colombia y los resultados han sido espectaculares. Además, actualmente en este país hay investigadores colombianos, en su mayoría vallecaucanos, realizando trabajos de punta en áreas como la informática, las ciencias de la vida y la química”, comenta este profesional que a pesar de las distancias y el tiempo transcurrido aún conserva el gusto por la salsa y el sancocho valluno. “Por supuesto, esta adaptación fue simplificada por el matrimonio con otra zarzaleña”, dice.

Actualmente, Sánchez es coordinador de un proyecto de investigación de informática europea con 8 grupos de 4 países de este continente y en un futuro participará en la creación de programas para realizar masters en la universidad donde labora. Y todo eso gracias a “una pasión por la informática que aún poseo”, puntualiza.


“En Suiza la educación y la investigación son dos de sus principales herramientas para afrontar la competencia internacional. Un solo dato muy representativo: la universidad privada no existe, es incapaz de competir con los niveles y los medios de la pública”.