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ANIVERSARIO DEL MUSEO RAYO |
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Los sectores público y privado lanzaron un plan de negocios que tiene como meta constituir un fondo por $2.500 millones para recuperar, sostener y posicionar a largo plazo el Museo Rayo, en un nuevo ejemplo del liderazgo colectivo vallecaucano.
Hace un año, exactamente en la celebración de los 27 años del Museo, el Maestro Omar Rayo prometió sacar lo mejor de su inspiración y tomar 'prestada' la energía y alegría de su nieto Mateo para volver a pintar. En esa misma oportunidad, un grupo de personas también se comprometió a meterle el pecho a un plan que garantizara la permanencia en el tiempo de ese espacio dedicado al arte y que es orgullo de Roldanillo y el Valle del Cauca.
Ninguno quedó en deuda. 'Mateo's toy' es la más reciente creación del maestro, que comprende 52 obras de diferente formato, y $2.500 millones la meta que se espera recaudar con el plan de negocios que un puñado de vallecaucanos diseñó y con el que se espera constituir un fondo para el sostenimiento del Museo.
"Este ha sido un año de trabajo preparatorio, de revisar opciones, de establecer uniones y de generar alianzas. Lo que hemos encontrado es que existe una admiración profunda hacia usted y el museo, y muchas personas interesadas en ayudar y contribuir a que este espacio con todo lo que representa se vuelva perpetuo", aseguró Julián Domínguez Rivera, presidente de la Cámara de Comercio de Cali. |
| El Maestro destacó ese esfuerzo. "Yo siempre he creído en los milagros pero uno de esta categoría para salvar al Museo me parece espectacular. Me quedo sin palabras para extrovertir la emoción que siento", fue lo único que atinó a decir el pasado 17 de enero, en la celebración de un año más del Museo Rayo de Dibujo y Grabado Latinoamericano. |
Para lograr un mayor posicionamiento del Museo se buscará que el 2010, año en el que se celebra el bicentenario de la Independencia de Colombia y los 100 años de la creación del Departamento, sea declarado como el 'Año Omar Rayo'.
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Más tarde, cuando quizás la emoción había bajado de intensidad, recordó lo que a sus ojos fue casi una predicción, cuando su madre se le apareció en un sueño reciente para anunciarle que pronto sería protagonista de un milagro. "Este es el milagro que me anunció mi madre. Hoy estoy más tranquilo y veo más despejado el futuro del Museo, que sufre la misma enfermedad de todos: la falta de recursos económicos y de interés por preservarlos", dijo.
El 'salvavidas'
El plan de negocios estructurado ya cuenta con un capital semilla de $250 millones. En él está trabajando un grupo de organizaciones de los sectores público y privado, entre las que se encuentran el Ministerio de Cultura, la Gobernación del Valle, la Alcaldía de Roldanillo, Asocámaras, las Cámaras de Comercio de Cartago y Cali, apoyados por el ministro de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Juan Lozano. |
"Todos tenemos que acudir a este llamado que es por la cultura, por las artes, por el Valle y por lo más importante y representativo de nuestro arte contemporáneo vivo que es el Museo Rayo" precisó Lozano.
A la constitución del capital semilla del fondo se vincularon la Fundación Caicedo González, las alcaldías de Roldanillo y Cartago, la Gobernación del Valle, Gases de Occidente, Epsa, Comfandi, Comfenalco, MAC S.A., la Federación Departamental de Cafeteros, Asocámaras, la Cámara de Comercio de Cartago y el doctor José Joaquín Montalvo.
"El Museo debe preservarse porque los pueblos se identifican por la cultura, cuando uno mira la historia de la humanidad siempre lo que queda con los siglos es la cultura, que es la identidad de los pueblos, si la cultura no existe los pueblos no tienen un ícono alrededor del cual moverse", señaló Bernardo Quintero, presidente del Ingenio Riopaila-Castilla.
Con el propósito de crear el fondo, que será manejado por la Fundación Museo Rayo para que con los réditos se cubra la operación básica del Museo, se ha elaborado un plan de negocios que contempla las siguientes estrategias:
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La capitalización de los ingresos del Museo por concepto de taquilla y la comercialización de objetos de diseño y de uso diario, a partir de las especificaciones artísticas de sus obras. |
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La 'Exposición Pro Museo Rayo' para vender obras escogidas, que se realizará en el Centro de Eventos Valle del Pacífico. |
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La 'Primera Subasta ProMuseo Rayo de Grandes Artistas Nacionales', donde se contará con la participación de los artistas más destacados del país, quienes se vincularán a este propósito donando una de sus obras. |
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Con el concurso de la Gobernación del Valle se están gestionando recursos por concepto de la sobretasa a la telefonía celular. |
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Solicitud ante el Ministerio de Cultura para la inclusión de la obra del Maestro Rayo entre los Bienes de Interés Cultural de carácter nacional, lo que permitirá mejorar los incentivos tributarios. |
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Las empresas que se vinculen al fondo mediante donaciones u otras opciones de participación recibirán beneficios tributarios.
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"(...) La exposición que van a ver ahora ha sido hecha con muchos remiendos de tiempo, con muchos remiendos de energía; casi no la termino. A última hora estuve firmando las obras y casi no lo puedo hacer porque no tenía el pulso necesario, ni la energía para firmar mis propias obras. Así que Águeda tendrá la oportunidad de leer mis palabras, además ella tiene una voz impostada de poeta muy bella.
"(...) El 8 me ha perseguido toda la vida: Los 8 módulos del Museo Rayo, Calle 8 # 8-53 y otras coincidencias como haber nacido en 1928. Es el símbolo del infinito, cinta que se persigue. Así, creía que me seguiría persiguiendo infinitamente. Pero hoy en el año 2008, me alcanzó - cumplo los 80 -- ocho cero - y me está asustando. Si antes todo era a largo plazo, ahora es a corto plazo o sin plazo. Me preguntan si siento alguna satisfacción al mirar hacia atrás y hacer la suma de los logros y los éxitos. Creo que no hay suma. La suma es historia y la historia está creada, está hecha. Su continuidad, si la tiene, ya no está en mí. No la puedo moldear.
"Veo que me están mirando con ojos extrañados. "¿Será que el Maestro está leyendo el mismo discurso del año pasado?," se preguntan. Sí, así es. Leí el primer párrafo, porque sigo con el ocho a cuestas y las cosas que dije me afectan todavía y creo que son verdades ineludibles. Seguí para decir que "la creación es todo futuro.... Futuro es lo que nos falta a los que hemos llegado al octavo piso. Toda mi obra la hice por pasión". En ese discurso pedí de regalo de cumpleaños volver a pintar, empezar con una visión de formas nuevas, luchar con el duende y capturarlo. "Les puedo asegurar", dije "que haré lo imposible para lograrlo". Me refería, claro está, a la verdadera creación, a la aventura del descubrimiento a la bella locura de inventar, imaginar, soñar con lo imposible y hacerlo posible. Para decir la verdad, en aquel momento sentía que todo aquello se había perdido. Por eso hablé del último cuadro de Miró y no del primero y pensé en la muerte, en mi legado, como si mi vida hubiera terminado al llegar de milagro a esta alta edad.
"¿Qué podría yo decir de la edad que cumplo dentro de tres días, entonces? No tiene el drama de los 80. No es ni tan contundente ni tan aterrador y tiene algo que no tenían mis 80: un 1. El uno es el principio de algo. En este año, el primero de mi octava década, he pintado. He vuelto a sentir la corriente de energía que ha hecho de mi apellido un lema. Lo que pinté, esta exposición titulada 'Mateo's Toy,' el juguete de Mateo, revivió en mí aquel espíritu antiguo que anima el arte desde sus inicios en la prehistoria: el duende del juego, la llamita intensa que ilumina las formas y los colores en su danza. Miró, cuyos últimos días evoqué el año pasado, nunca dejó morir, ni siquiera dormir al niño que había sido. Su obra está plena de humor y fantasía y de esa originalidad que se encuentra en las personas que saben ver el mundo como si se acabara de crear, nuevo y vibrante de color. Sólo algunos privilegiados tienen este don pero lo tienen todos los niños. El arte de los niños no tiene nada que ver con el arte que los adultos hacen para niños - esos dibujos acaramelados y sonsos que tratan de imitar sus trazos. El arte de los niños es una lúdica lucha con todo lo que los rodea. Está la muerte en su forma de coco, los terrores nocturnos convertidos en monstruos los que, al retratarlos, quedan conjurados o exorcizados. Están los milagros de la naturaleza, sol y luna montañas y valles, el arco iris y el ala del murciélago. No, no están. Viven, nacen de nuevo en cada dibujo infantil. Cuando pintan los niños decimos que están jugando, que las crayolas y los marcadores son sus juguetes junto con los caballitos y los carritos en los que ensayan para el gran teatro de su vida de adulto. Los juguetes son talismanes, varas mágicas para penetrar los ocho niveles de la realidad visible e invisible.
"Ver jugar a mi nieto Mateo despertó en mi aquel Omar Rayo que dibujó alguna vez un perro en la pared de su casa, quien armaba sus propios carritos y buscaba cartones en la basura para pintar. Mateo pinta, dibuja. Dejamos sus garabatos en las paredes porque son Rayos llenos de electricidad. Mateo juega con los elementos. La lluvia y la luna lo iluminan. Para mí, como para todo artista que lo es de verdad, crear una obra de arte produce un placer profundo, una alegría que llega a los confines del universo como la onda sonora del big bang. Pensando en Mateo, volví a trenzar, a doblar, a tejer y destejer mi universo de niño. |
Hay personas que dirán que Rayo sigue haciendo lo mismo. Mateo sabe que no, Mateo, mi mejor crítico grita de felicidad cuando entra en el museo y corre de pintura en pintura diciendo uuuuuyyyyy y señalando las obras nuevas de su "abo". Mateo intuye que, como él lo hace todos los días, tuve que enfrentarme al coco para ver a los ángeles.
"No puedo despedirme de ustedes sin hablar de un juguete grande y complejo que construí en el paraíso de mi infancia, un juguete modular armado primero en la mente, tan audaz como los dragones del ocho chino, tan difícil como el laberinto más complejo inventado por un niño ciego y juguetón: el Museo Rayo. Si voy a quejarme de su situación actual, debo también quejarme de la situación de todos los museos de Colombia. Estos recintos sagrados donde juegan los duendes de la imaginación se están cerrando como el Museo Rayo también se puede cerrar. Se cierra un museo y un niño cierra los ojos a sus propios sueños. No dejen que ocurra esto. Protejan con su solidaridad el espíritu libre de los duendes creadores". |
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