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ENTREVISTA CON UN EXPERTO |
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Antonio José Urdinola hace parte del grupo de economistas que asegura que este año la economía colombiana no va a entrar en recesión - pese a las últimas cifras sobre el comportamiento de la industria entregadas por la Andi-. Dice que va haber un crecimiento del 1 ó 2% y es un convencido de que los empresarios deben convertir en oportunidades las actuales circunstancias.
Por esa razón, considera que el Gobierno debe realizar las inversiones en infraestructura que tiene planeadas, continuar con su política social y seguir velando por atraer inversión extranjera; mientras que los industriales deben preocuparse por rediseñar sus empresas, sacar nuevos productos y lanzarse como líderes.
El economista vallecaucano, ex ministro de Hacienda
y consultor del Banco Mundial, Naciones Unidas y la Corporación Andina de Fomento –CAF, habló con
ACCION sobre los retos y oportunidades que trae el 2009 en materia económica.
¿Cómo ve la situación del país?
La economía colombiana, luego de haber crecido a tasas del 5, 6 y 7%, este año no va a entrar en una recesión, pero sólo va a crecer 1 ó 2%. La situación fiscal del país es muy difícil y rápidamente el Gobierno debe hacer las inversiones que tiene planeadas, porque no tiene capacidad financiera para realizar políticas contracíclicas. Hoy la economía está mejor preparada para enfrentar esta crisis mundial porque tiene un sistema financiero mucho más sólido.
¿Cree que la recuperación de la tasa de cambio va a ayudar al desarrollo económico del país?
Creo que la tasa de cambio se va a mantener en los actuales niveles, pero no cambia las expectativas de crecimiento del país porque la demanda de productos colombianos en el exterior va a caer así tengamos precios más competitivos. Los efectos de la tasa de cambio en las exportaciones no se van a notar, pero sí van a compensar en algo esa caída.
¿Qué hacer para que el menor crecimiento no incremente la pobreza?
Para bajar los niveles de pobreza se requieren tasas de crecimiento del 5% o más y el país presenta avances en los últimos años con el incremento, por ejemplo, del número de personas que se benefician con programas sociales como el de la salud y educación subsidiada. Lo que el Gobierno debe hacer para no incrementar la pobreza es mantener su política social, que está bien enfocada, y ampliar su cobertura.
¿Qué posibilidades tiene Colombia de incrementar la inversión extranjera?
Hay una restricción en el mundo internacional en capacidad de inversión y hay una gran cantidad de proyectos que se están quedando chuecos no porque sean malos, sino porque no hay financiación; las empresas tienen problemas de ventas y están perdiendo dinero, por lo que están frenando sus inversiones. En este contexto es un privilegio, y Colombia puede darse por muy bien servida, si se pueden mantener los flujos que tiene. Eso sería una victoria, sería prodigioso.
¿Y cómo mantenerlos?
Hay muchas cosas que se están haciendo. Hay que diseñar proyectos y concesiones atractivas, pero también hay que simplificar los trámites. |
¿Qué le recomienda a los empresarios en la actual coyuntura nacional y mundial?
Cuando la situación está difícil es cuando se debe pensar más seriamente en rediseñar las empresas y en avanzar hacia campos que antes probablemente no se tenían pensados. Hay que aprovechar la actual situación para salir mucho más fortalecido, pensando en nuevos productos y opciones o comprando a competidores más débiles para fortalecerse. En las crisis salen los nuevos grandes empresarios y líderes, los débiles se van.
¿Este año qué papel puede jugar el agro en la economía colombiana?
Debe generar comida y exportaciones, pero es fundamental que vuelva a absorber a la población desplazada, pues es necesario reintegrarla. Hay que diseñar una política de tierras que no se ha logrado hacer y acompañada de créditos.
¿La política del Ejecutivo de fortalecimiento del sector agropecuario está bien enfocada?
Lo que ocurre es que no está funcionando bien en lo que respecta a tierras. Hay enormes cantidades de tierras que han sido tomadas por el Gobierno y que serían interesantes para hacer una política mucho más masiva de redistribución que favorezca a los desplazados, situación que no se está dando y está muy enredada. |
| Perfil |
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Antonio José Urdinola Uribe nació en 1939 en Tuluá, es economista de la Universidad de Los Andes, con un postgrado en Economía en Harvard y un diplomado en Política del Desarrollo de London School of Economics.
Actualmente se desempeña como consultor privado y también pertenece a las juntas directivas del Banco de Bogotá, Levapan, Compañía Colombiana Automotriz, Propal y el Fondo de Garantías de Instituciones Financieras -Fogafín.
Entre los reconocimientos que ha recibido están las condecoraciones Cruz de Boyacá, del Gobierno colombiano; la Orden Francisco de Miranda, del gobierno de Venezuela; y Ciudades Confederadas, de la Gobernación del Valle del Cauca.
Durante diez años fue columnista del periódico El Tiempo y en el 2004 integró una misión convocada por el presidente Álvaro Uribe Vélez para definir estrategias para reducir la pobreza en Colombia. |
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¿Cómo ve al Valle del Cauca?
El departamento se está reencontrando a sí mismo. Hubo una crisis muy fuerte en los 90 y la clase política y el liderazgo fue cuestionado, pero ahora hay nuevos líderes y se le nota una nueva dinámica. Hay sectores que se están impulsando, como el software y la salud, que son resultado de estudios muy serios que se hicieron en la región, en los que hay empresarios exitosos y que el Gobierno Nacional está impulsando más rápidamente.
¿Qué debe hacer el Departamento para consolidarse como la plataforma de Colombia en la Cuenca del Pacífico?
El Valle del Cauca ya lo es. Buenaventura es y será la puerta del país al Pacífico, pero se necesita ponerle más bolas a la carretera a Buenaventura, al ferrocarril y al puerto mismo. |
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