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EDITORIAL


Por el crecimiento empresarial y regional

Son dos los principales instrumentos a través de los cuales se puede alcanzar un cambio esencial en la forma de acompañar a las empresas en nuestro país. Son ellos el Sistema Nacional de Competitividad, con la transformación productiva, y la internacionalización de los mercados, con énfasis en la Cuenca del Pacífico.

Así lo ha entendido el Gobierno colombiano al institucionalizar un Sistema Nacional de Competitividad, que incorpora la participación del sector privado a través del Consejo Privado de Competitividad, y la articulación de las regiones, a través de las Comisiones Regionales. Igualmente, un sistema de planificación que fluye de las bases hacia los centros de decisión y viceversa, logrando un proceso significativo de retroalimentación y construcción de capital social.

Para que los propósitos sean efectivos es necesario tener en cuenta los siguientes aspectos: primero, que la institucionalidad lograda no se diluya en el esquema administrativo nacional. Segundo, el diálogo con los empresarios es un punto sustancial. Deben abrirse canales expeditos en donde predomine el pragmatismo, porque muchas veces lo que para un empresario puede significar eliminar un cuello de botella, para el gobierno es una pequeña decisión de política económica, que puede producir grandes avances al país.

Tercero, que el sistema pruebe su efectividad con victorias tempranas. Sus acciones deben ser prácticas y efectivas, aplicando sistemas de direccionamiento y control que se utilizan en el sector privado. Y, cuarto, la Política Nacional de Competitividad debe tener como gran propósito lograr la integración del territorio alrededor de la complementariedad de las vocaciones regionales. Para el efecto, es necesario aglutinar las regiones con la visión país, orientada a sumar fortalezas, generar sinergias, establecer prioridades y madurar procesos de especialización.

Por su parte, la estrategia de transformación productiva está orientada al fortalecimiento del tejido empresarial. En la Cámara de Comercio de Cali trabajamos en la estrategia 'Más y Mejores Empresas', con la que impulsamos la formalización de las unidades productivas informales, el fortalecimiento de las empresas existentes y la articulación en cadenas productivas y 'clusters'.

La solución al problema de la informalidad se ha convertido en uno de los pilares estratégicos de la política colombiana de competitividad y en un propósito del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, a través de un programa de formalización público - privado que estamos coordinando desde la Cámara de Comercio de Cali.

Pero el reto consiste no sólo en lograr la formalización, sino en conseguir que estas unidades formalizadas desarrollen las fortalezas necesarias para mantenerse en la formalidad. Con esta visión, en la Cámara de Comercio de Cali hemos diseñado dos Rutas Empresariales: la Ruta Micros y la Ruta Pymes, orientadas a fortalecer las empresas formales y para las informales se ha diseñado especialmente la Ruta Micros para la Formalidad. Hasta la fecha se han fortalecido 1.739 micros y pymes, y se han formalizado 240 empresas. El Gobierno Nacional consideró importante extenderlo a toda la geografía colombiana como una contribución importante al mejoramiento de la competitividad del país; hasta el momento al programa se han vinculado 14 cámaras de comercio.

Por último, está el tema de la internacionalización, una condición estructural para lograr la competitividad y el desarrollo. En la Cuenca del Pacífico se encuentran oportunidades fundamentales para nuestro futuro. Es necesario que dentro de los planes de acción trazados para abrir mercados en Asia Pacífico, se contemple una estrategia comercial explícita de penetración. Pero no es posible esperar que esta labor recaiga exclusivamente en el empresario, tiene que ser un esfuerzo mancomunado con los organismos especializados del Estado. La sola formulación de un plan de negocios, es decir, saber el qué, no es suficiente, sino que se debe definir de manera concreta los 'cómo' y los 'cuándo'.

Una política nacional de competitividad con la transformación productiva y la internacionalización son, entonces, factores clave para apoyar la consolidación de empresas de clase mundial.