Editorial
Entremeses
 
 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

REGION

Revivir la historia del Valle del Cauca a través de sus sabores y olores es posible gracias a una propuesta gastronómica y turística que nadie se puede perder. Se trata de ‘La Ruta los Sabores de María’, una innovadora ruta que hace parte de los atractivos que se ofrecen en ‘Destino Paraíso’, programa liderado por entidades públicas y privadas con el que se impulsa el turismo rural en los municipios de El Cerrito, Ginebra, Guacarí, Buga y Palmira.

Esta ruta permite hacer un viaje al pasado a través de la sazón típica de la cocina del campo vallecaucano, todo un abanico de platos creados por la sabiduría y la tradición de nuestros ancestros quienes transmitieron sus recetas y secretos culinarios a sus descendientes para deleite de las nuevas generaciones.

Esta variedad de preparaciones se pueden degustar en pintorescos restaurantes, haciendas, fondas y hostales, mientras se disfruta del paisaje vallecaucano y de las opciones de diversión y descanso que ofrecen los 32 establecimientos que integran la Ruta.

En su recorrido ‘La Ruta los Sabores de María’ pasa por tradicionales haciendas donde se ofrece el incomparable
Destino Paraíso es una iniciativa apoyada por la Gobernación, las alcaldías de El Cerrito, Ginebra, Guacarí, Buga y Palmira, el Sena, Inciva, CVC, Cotelco, Comfandi, Ingenio Providencia, Fundación Carvajal y las cámaras de comercio de Buga, Palmira y Cali.
sancocho valluno, plato insigne de la región, o el arroz atollado que ya tiene su versión vegetariana.

No faltan los lugares donde los visitantes encuentren el tamal, los frijoles verdes, la sopa de pandebono, la cazuela de menudencias y el fiambre de pescado y carnes que son otras de las comidas autóctonas del departamento. Todos ellos son preparados con produc-tos propios de la zona, que se caracteriza por su vocación agroindustrial.

Capítulo aparte merece el mecato elaborado artesanalmente por los pobladores de la región y que es posible conseguir a lo largo de toda la Ruta, como sucede con el tradicional manjarblanco o el cortado, también se encuentran naranjas cristalizadas, jalea de guayaba, caspiroletas, cuaresmeros, bizcochuelos, dulce de arracacha, pan de horno, champús, masato, aborra-jados y el chuyaco de guanábana.

La Ruta opera desde marzo del año pasado y, con el propósito de garantizar calidad en los productos y servicios que se ofrecen, la Corporación Destino Paraíso, encargada de promover este producto turístico, capa-citó a los propietarios y administradores de restaurantes y alojamientos, microempresarios y artesanos en diferentes temas relacionados con la atención al turista.