Editorial
Entremeses
 
 

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EDITORIAL


Un impulsor del desarrollo del Valle

El Valle del Cauca es un semillero de liderazgo permanente, condición que lo ha acompañado a lo largo de su historia. Al examinar los 100 años de vida del Departamento, que son los mismos de la Cámara de Comercio de Cali, encontramos múltiples ejemplos de un liderazgo inspirador que convocó a los demás a trabajar en propósitos comunes, lo que hoy llamamos liderazgo colectivo.

Se nos fue un gran vallecaucano, Benjamín Martínez Moriones, quien encarnaba como ninguno ese liderazgo, que tiene tres características esenciales: En primer lugar, la transparencia en el actuar; en segundo lugar, la calidad profesional; y en tercer lugar, las ejecutorias.

Fue un hombre prístino, un hombre honesto, que antepuso a sus causas personales las de interés regional. Se distinguió al iniciar su carrera como un gran servidor público; perteneció al Partido Liberal y logró en una época de mucha confusión morigerar acciones del enfrentamiento fratricida de lo que se denominó la época de la violencia. Nunca olvidó sus orígenes, Cartago, su lugar de nacimiento, Buga, donde se posesionó como Juez Penal del Circuito, y Tuluá donde ejerció la judicatura.

Siendo un magnífico abogado, fue parte de esa pléyade de vallecaucanos que a la vera de Don Manuel Carvajal Sinisterra cursaron la Maestría en Administración de la Universidad del Valle, que tuvo la fortuna de tener como maestro a Roderick O'Connor.

Cuando el Valle del Cauca decidió tener una corporación financiera, alcanzó este reto y lo consolidó. Llevó a la Corporación Financiera del Valle a asociarse con la Corporación Financiera Internacional - IFC, y a ser la gran palanca financiera del desarrollo de la región. Fue también un gran creador de empresas, estuvo al pie de todos los procesos industriales de la segunda mitad del siglo pasado, incluyendo la asunción de riesgo a través de la vinculación de la corporación al capital de empresas de múltiples sectores.

Ejerció como ninguno la magistratura del liderazgo y forjó a quienes hoy descollan en muchos de los ámbitos de la región, pues una de sus cualidades fue el don del consejo y la generosidad para dispensarlo. Siendo un gran forjador de la vallecaucanidad, actuó aquí como actuó en el exterior, representando bien al Valle y a Colombia.

Fue uno de esos hombres que permitió que el Valle del Cauca sea lo que hoy es. Este es la razón por la cual la Revista
ACCION de la Cámara de Comercio de Cali rinde tributo a uno de los grandes capitanes de la región. Para fortuna de nuestra tierra, la cantera de líderes como Benjamín Martínez Moriones no se ha extinguido. Larga vida al Valle de la mano de su liderazgo.