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SOCIAL

Soldados ‘amasan’ una nueva oportunidad en la Tercera Brigada


En las instalaciones militares funciona una panadería en la que diez uniformados discapacitados construyen un proyecto empresarial. La iniciativa es producto del esfuerzo conjunto de varias entidades.

En las instalaciones de la Tercera Brigada del Ejército, el tradicional y rentable oficio de hacer pan se erige hoy como una alternativa de vida y una oportunidad empresarial para quienes han visto de frente el horror de la guerra.

Allí, soldados discapacitados, no usan ni fusiles ni granadas y pasan la mayor parte de su tiempo amasando harina y horneando pan para producir el surtido diario de la panadería ‘Manantial de Vida’.

El negocio, además de que factura 20 millones de pesos mensuales, se ha convertido en un aliciente para diez soldados, que se capacitaron durante 165 horas de cátedra y 60 horas de práctica, y en la mejor prueba de que se puede trabajar en equipo.

Y es que para este proyecto fue indispensable la sinergia de diferentes entidades: la Asociación Nacional de Industriales de la Panadería – Anipan, capacitó a los militares, donó más de 26 millones de pesos en equipos y maquinaria y les brindó acompañamiento con un panadero experto.

Las fundaciones Tejido Humano y Epsa, la Tercera Brigada y la Cámara de Comercio de Cali también dieron sus aportes a esta iniciativa en la que se ha realizado un trabajo de adaptación psicosocial y empresarial.

“Entre el grupo de soldados hay dos a los que les falta un brazo y uno más que sufrió la amputación de una pierna, pero todos producen hoy un buen pan; por eso queremos ampliar la iniciativa a más militares. La mejor forma de darles dignidad es ponerlos a producir, a trabajar, a ocupar su tiempo en actividades que les devuelva la motivación de querer aportarle a una sociedad que les agradece su servicio a la patria", afirma José Felix Cipriani, gerente de Anipan.

Asimismo, Jairo Ramírez, presidente ejecutivo de la Asociación, asegura que “no por el hecho de ser un proyecto social hay que comprarles, pues el producto que se ofrece es de excelente calidad y competimos sin vacilación”.

Se espera que en un futuro ‘Manantial de Vida’ cristalice otras ideas como el montaje de una granja para criar pollos, la creación de una empresa de reciclaje, abrir una papelería y otra panadería en el batallón en Popayán.
Hace un año funciona la panadería ‘Manantial de Vida’, donde se le da empleo a diez soldados, que además de su pensión reciben un salario y talleres de sensibilización.
Las opiniones

Armando Ezequiel Torres
30 años

“Este proyecto me ha servido mucho, porque cuando uno tiene una discapacidad cree que no puede hacer
nada, pero esto te devuelve la sensación de sentirse útil. Aquí, por ejemplo, tenemos dos turnos, el de la mañana hace el pan del desayuno para los ranchos de tropa y el de la tarde hace el refrigerio y hacemos el producto para el punto de venta”.

Iván Palacios
30 años

“Muchas personas con discapacidad creemos que la vida se acaba por haber perdido una parte del cuerpo; es como empezar de cero, sin
ideas y eso es una pesadilla; pero este proyecto me dio ganas. Además, aquí por lo menos hay trabajo, porque por la discapacidad que se tiene es difícil trabajar en otras partes y aquí encontramos esa oportunidad”.

Diego Zapata
45 años

“Este proyecto nos ha devuelto la vida, pues antes no hacíamos nada. Nos sentimos muy bien, nos mantenemos ocupados y además
tenemos otros ingresos. Invito a todos aquellos soldados discapacitados y que quieran salir adelante a que se unan y busquen las oportunidades”.