“El MIO es un gran aporte a la competitividad de la ciudad”

Publicado: 5 julio, 2012

María del Pilar Rodríguez CaicedoLa presidente de Metrocali, María del Pilar Rodríguez Caicedo, es una caleña que  tras 20 años de ausencia, regresó a la capital del Valle para tratar de darle otra cara a la movilidad en la ciudad.

Los casi veinte años que permaneció por fuera de la ciudad no dejaron rastro del acento caleño. Es más, si de la voz y el acento dependiera, de María del Pilar Rodríguez Caicedo difícilmente se podría decir que nació en Cali, que donde se encontraba extrañaba el pandebono o que también ansiaba que sus tres hijos crecieran amando la salsa.

Pero esos gustos delatan su origen y es éste el que la ha comprometido a sacar adelante el Sistema Integrado de Transporte Masivo de Cali MIO como presidente de Metrocali. Sin duda, su preparación como Ingeniera Civil de la Universidad de Los Andes y Master en Transportes del Massachesetts Institute of Technology (MIT) y su experiencia como analista de Transportes y Gerente de Proyectos de Transystems en Boston, EE.UU.; investigadora en la Autoridad de Transporte Público de Chicago, EE.UU. y directora de Infraestructura de Transmilenio, Bogotá, entre otros, son cartas suficientes para darle un nuevo rumbo al Sitm caleño y aportarle a la movilidad de la ciudad.

La movilidad es una de las mayores preocupaciones de las ciudades. Desde su punto de vista, ¿cuál cree que es el principal problema de movilidad de Cali?
La mayor preocupación es tener una estructura de movilidad que sea sostenible en el tiempo. Está comprobado que el modelo de movilidad basado en el vehículo particular no es sostenible; tenemos ejemplos en la mayoría de ciudades norteamericanas, que no han hecho sino construir autopistas y esto no deja resultados positivos para la calidad de vida de la ciudad y los ciudadanos.
Lo importante es tener un modelo de movilidad sostenible y está comprobado que la base de éste es el transporte público o masivo. Pero lo que es importante entender es que al final, la movilidad es un medio, no un fin; nadie quiere gastar mucho tiempo moviéndose por la ciudad, lo que se quiere es llegar de un sitio a otro de la manera más eficiente. De tal manera, que en la medida en que se pueda proveer un sistema eficiente y efectivo, la ciudad será más competitiva y ese es nuestro objetivo final.

Precisamente, Cali está buscando mejorar sus niveles de competitividad. ¿Cómo ve esta posibilidad desde el punto de vista de la movilidad en la ciudad?
El hecho de que estemos implementando este sistema es vital para eso. Una ciudad definitivamente no es competitiva con el sistema de transporte público que teníamos. El transporte en las ciudades más competitivas depende del transporte público y de un buen sistema alrededor de buenos espacios públicos. Es mucho más fácil convencer a un ejecutivo de que se vaya a vivir a Manhattan que a Atlanta y una de las razones es porque tiene un metro que hace la ciudad más eficiente. El sistema de transporte público es vital para que una ciudad sea competitiva y esa es la apuesta que ha hecho Cali. El MIO es un gran aporte a la competitividad de la ciudad, definitivamente.

¿Qué falta para que nuestro Sistema Integrado de Transporte Masivo -Sitm, sea tan eficiente y efectivo como se espera?
Nos falta llegar al 100% de la ciudad. Hoy llegamos al 87% y eso es un avance porque es la única ciudad en Colombia, y de las pocas en Latinoamérica, donde el Sitm se plantea como el único sistema de transporte que va a remplazar al colectivo. El diseño está muy bien hecho, pero nos falta llegar al 100% y cubrirlo con un muy buen servicio.

¿Y cómo y cuándo se logrará ese buen servicio que la ciudad reclama?
Normalmente todos los sistemas de transporte público no se preocupan por el servicio, pero soy una convencida de que mientras no tengamos un buen servicio la gente no nos va a escoger si tiene otra alternativa. Si uno tiene un buen servicio esas otras alternativas informales e ilegales tienden a desaparecer. Pero el buen servicio tiene muchos matices: uno es el tiempo de viaje, que es una variable crítica para los usuarios. Si nosotros podemos garantizar un menor tiempo de viaje que en otro modo de transporte, tenemos una ganancia grande, y esto es relativamente fácil hacerlo cuando se tiene una estructura troncal, pero nuestro sistema es mucho más allá que troncales. Tenemos pretroncales y ganar en tiempo allí es muy difícil. 

Es imposible decir cuándo el sistema va a funcionar al 100%. Siempre existirán complicaciones, porque se trata de manejar un sistema en un espacio que tiene un comportamiento aleatorio. El sistema fue concebido como una copia del Transmilenio y, definitivamente el sistema es muy distinto a eso. No podemos pretender operar las pretroncales como se opera una troncal, cuando Bogotá no tiene pretroncales. Por eso estamos haciendo un revolcón en cuestiones técnicas de la operación que nos van a llevar a mejorar el servicio. Sabemos que las quejas nunca van a parar, pero nuestro trabajo está en que cada vez esas quejas sean menores.

Entonces, usted hace un llamado a la paciencia…
Más paciencia es imposible pedir. Lo que sí se le debe pedir a la ciudadanía es cultura ciudadana y cultura MIO. Gran parte de los problemas que tenemos se deben a la falta de cultura y al mal uso del sistema. Obviamente Metrocali es parte del “problema” porque nos ha faltado divulgación, pero también los usuarios no se comportan de manera cívica. En la medida que aceptemos el sistema, veamos sus bondades y  nos apropiemos de él como en otras ciudades, donde el metro no se toca, o entendamos que al hacerle un daño al sistema no es un problema para el Alcalde o para mí, sino para los usuarios, la situación mejorará. 

Lo que siempre hago es un llamado a la buena cultura de los ciudadanos. El resto es nuestra responsabilidad; está en nuestras manos, somos conscientes y estamos trabajando en eso.

Cuando llegó a Metrocali se hablaba de grandes retos que tenía que asumir, tales como obras, cobertura y la parte financiera. ¿Cómo va en el cumplimiento de esas tareas?
Siempre he dicho que el reto más grande es que el sistema llegue a su punto de equilibrio, que sea sostenible; para eso, hay que aumentar la demanda y por ello se han incrementado los buses. Para alcanzar ese punto de equilibrio, nos falta pero cuando se logre, se podrá decir que el sistema estará en la ciudad por un buen tiempo. 

En cuanto a las obras sí hay problemas complicados. Faltó mucha planeación por hacer las cosas rápidamente, tanto, que hay obras que fueron adjudicadas hace cinco años y mal adjudicadas, sin tener unos procesos definitivos y éstos se han ido enredando. En cambio, si se hubiera hecho un proceso de diseño un año más ya tendríamos la obra operando. Ahora nos estamos asegurando de que las cosas se hagan como debe ser y por eso este año no se sacarán muchos procesos a licitación. Habían muchos diseños supuestamente listos, pero nos estamos asegurando de tener unos diseños finales antes de salir a construcción.

Este año será tranquilo en términos de obras; a finales de año empezaremos a licitar y el próximo año y el siguiente va a haber obras por todo Cali. En cuanto a la parte financiera, Metrocali sí tenía un déficit en su funcionamiento. Le hemos podido dar la vuelta a eso y ya no estamos en déficit. Tenemos lo que necesitamos para funcionar como empresa, no en la parte de obras.

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