“No llegamos con soluciones, trabajamos con la comunidad”

Publicado: 7 junio, 2011

Roberto Pizarro, presidente de la Fundación Carvajal, asegura que uno de los planes de la organización en un futuro es enfocarse en Buenaventura. “No podemos decir, desde Cali y desde el aire acondicionado, que Buenaventura es estratégico para el Valle”.

En 1961, hace exactamente 50 años, en Cali y el Valle del Cauca se empezaron a abrir nuevos caminos hacia la equidad. La ruta se empezó a trazar en las comunas 13, 14 y 15 (Distrito de Aguablanca), más tarde en la zona de ladera y luego en distintos municipios del departamento, hasta donde llegó la Fundación Carvajal con proyectos de desarrollo empresarial y de generación de ingresos, para mejorar la calidad y cobertura de la educación y facilitar el acceso a la vivienda.

Sólo hasta diciembre pasado, los caminos abiertos han beneficiado a 61.000 vallecaucanos y este año se han hecho inversiones por $33 mil millones. Pero las cifras son sólo una parte de la historia. Por eso, ACCION habló con Roberto Pizarro, presidente de la Fundación Carvajal, sobre el significado de estos primeros 50 años de la organización, lo que viene, el compromiso social del sector empresarial y la región.

¿Cuál es el balance que puede hacer la Fundación Carvajal tras 50 años de labores?

El balance debe empezar diciendo que la educación ha sido el hilo conductor de la Fundación en sus 50 años. A través de la educación, hemos ayudado a encontrar oportunidades, se ha hecho desarrollo comunitario, creado tejido social, se han logrado alianzas, una conjunción de esfuerzos con el objetivo de ayudarle a estas comunidades.

La Fundación ha trabajado por ciclos y por territorios porque de esa forma se encuentran sinergias, economías de escala y, ante todo, atacar la pobreza en todas sus dimensiones, porque la pobreza en Colombia es mutidimensional: falta de ingresos, violencia intrafamiliar, baja educación…Por eso hay que atacarla desde varios frentes.

¿En todo este tiempo qué ha sido lo más gratificante?

Lo más satisfactorio es haber contribuido en Cali, el Valle y Colombia a encontrar alternativas o mecanismos para apoyar y transformar comunidades muy pobres y vulnerables. Los 50 años de la Fundación muestran el legado que sus fundadores definieron en abril de 1961 y que se ha venido cumpliendo estrictamente: abriendo caminos para la equidad.

¿Cuál ha sido el secreto para trabajar en tantos frentes y ayudar a tanta gente?

Me aventuraría a decir tres cosas: Primero, crear confianza con las comunidades; segundo, diseñar las soluciones con ellos: nosotros no llegamos con nuestras soluciones, trabajamos con ellos para encontrarlas. Ese es el primer paso para el empoderamiento y la sostenibilidad de los modelos. Y tercero, el acompañamiento social a todas las iniciativas: estas comunidades que son tan vulnerables necesitan un acompañamiento permanente.

¿El asistencialismo hace parte del esquema de trabajo de la Fundación?

La Fundación nunca ha sido asistencialista. La Fundación cree y ha creído siempre que a la gente hay que ayudarla a que encuentre oportunidades. El asistencialismo no necesariamente es malo, pero debe ser de un periodo corto y tiene la tendencia a quedarse. Nuestro lema ha sido empoderar comunidades en sus propias soluciones. Porque ellos son capaces, sólo hay que ayudarlos, rodearlos.

La Responsabilidad Social Empresarial es una tendencia que se está tomando el mundo. ¿Cómo motivar a nuestras empresas a que sean más responsables con la sociedad?

El gran inspirador que deben tener los comerciantes y empresarios es que Colombia es un país con 45% de pobreza y 16% de indigencia. El llamado para los empresarios es: ‘usted puede agregarle valor a esas comunidades donde está’. El Valle del Cauca siempre ha sido un departamento muy solidario. Por eso no es extraño lo nuestro; pero dolorosamente las necesidades y la pobreza viajan más rápido que las oportunidades.

Precisamente, ¿cómo ve hoy a Cali y a la región?

Venimos de una crisis muy grande. Para mí el narcotráfico fue un gran desequilibrador de la región y la ciudad, pero también hemos tenido un problema de institucionalidad. Cuando en una región la inversión prácticamente se disminuye al mínimo, que es lo que nos pasó en los últimos 15 años, el deterioro es muy grande. Por ejemplo, aquí hacia mucho rato no se construían colegios públicos porque se había decidido trabajar sólo en ampliación de cobertura. A buena hora el Alcalde nos va a entregar una ciudadela educativa, porque era injusto que lleváramos 20 años sin construir un colegio público.

Pero no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista, y hoy uno encuentra un avance. Estamos muy complacidos con el trabajo que está haciendo el Gobernador y entramos en un momento interesante, como el tema de las Megaobras: no podemos negar que tenemos un problema de movilidad serio, pero hay que entender que después de muchos años sin mejorar infraestructura, esto no lo íbamos a hacer sin generar molestia.


Un tema que siempre preocupa a la región es Buenaventura…

Buenaventura es un foco en el que la Fundación va a trabajar intensamente. Hemos hecho trabajo allá, pero llegamos a la conclusión de que no podemos decir, desde Cali y desde el aire acondicionado, que Buenaventura es estratégico para el Valle, que es la puerta de salida a Asia. Ahora lo queremos decir desde el puerto y estamos invitando, aunque ya hay organizaciones que se la están jugando, para irnos a Buenaventura a trabajar con sus concejales, alcaldes, con sus fuerzas vivas y ver si salimos adelante.

No podemos pensar que el problema lo resolvemos haciendo calles, No. Hay que hacerlas, pero tenemos que trabajar por un mejoramiento de las condiciones de vida, de la parte social del puerto. Vamos a aportar un grano de arena junto a la Fundación de la Sociedad Portuaria, la Cámara de Comercio de Buenaventura y la Universidad del Valle. Nos estamos juntando para ver cómo en unos años, que no son pocos, hacemos un proceso de cambio y ahí si podamos decir que Buenaventura es estratégico para el Valle del Cauca.

De todo el trabajo realizado, las experiencias vividas en la Fundación, ¿personalmente cuál ha sido lo que más lo ha conmovido?

Todo. Usted no se imagina lo que es llegar a una comunidad, conocer lo que son y ver su evolución. Hace poco me reuní con un grupo de ex recicladores de Navarro y no se imagina lo que sentí cuando vi diez asociaciones trabajando juntas, capacitándose. Cuando vamos a un colegio y entregamos tecnología y volvemos a los tres meses y vemos a toda esa comunidad alrededor de los computadores. Esas cosas llenan de satisfacción.

Deja un comentario

Mapa del sitio - Links de interés