Sonrisas que transforman

Publicado: 3 diciembre, 2012


El colectivo Caliclown Payasos Humanitarios es liderado por dos caleñas que llevan magia y alegría a hospitales y comunidades vulnerables.

Ilana Levy y Connie Gallo son dos jóvenes caleñas que decidieron apostarlo todo por la fantasía. Dejando a un lado sus profesiones en Literatura y Finanzas respectivamente, estas mujeres encontraron un nuevo rumbo en su vida y hoy adornan sus rostros con una nariz roja que contagia alegría en hospitales, centros geriátricos y comunidades desamparadas.

Caliclown Payasos Humanitarios es el colectivo liderado por estas dos soñadoras, que busca transformar la realidad incómoda y triste que viven algunas personas a causa de enfermedades u otras condiciones extremas, tal como lo vivió Connie con su pequeño hijo hace algunos años cuando le detectaron leucemia.

LOS PLANES
Actualmente se consolida una alianza con la organización internacional ‘Clowns without borders’ (Payasos Sin Fronteras) que hace labor en comunidades vulnerables de todo el mundo. “La idea es que vengan a Cali en el primer semestre del 2013 para que nos den formación como payasos humanitarios y para hacer una intervención en Cali, (en Aguablanca y Siloé) y en el Valle, en toda la zona de la costa Pacífica”, cuenta Connie. Asimismo, el colectivo espera poder viajar el otro año a Perú para vivir en grupo la experiencia del Proyecto Belén en la Amazonía.
MAYOR INFORMACIÓN:

Quienes deseen vincularse a esta iniciativa pueden comunicarse a los teléfonos: 3157638304 y 3185604889 ó escribir al correo electrónico: caliesclown@gmail.com. En Facebook: Caliclown Payasos Humanitarios

CONGRESO DE PAYASOS:

En septiembre se realizó en Cali el Primer Congreso Nacional de Payasos Hospitalarios liderado por Caliclown y la Universidad Santiago de Cali. Asistieron payasos de Perú, Israel, Argentina y de muchas regiones de Colombia.

“Son tratamientos muy largos y me daba frustración ver todo el tiempo que perdía mi hijo en la clínica. Me armé de cuentos y disfraces para hacer que este tiempo fuera más divertido y estando en ese proceso conocí a Ilana, quien ya era clown y me invitó a hacer un taller para conocer más de la técnica. Desde ahí no me he vuelto a quitar la nariz”, explica Connie.

Ilana por su parte, vivió algunos años en Jerusalén y luego en México donde se inició en el clown escénico apoyando a un grupo de amigos. En el año 2009 llegó a Perú para participar del Proyecto Belén liderado por la Fundación Bola Roja y la Fundación de Patch Adams, visitando las zonas más deprimidas de la selva amazónica de ese país y haciendo clown comunitario. Cuando llegó a Cali quiso replicar toda esa experiencia y hasta ahora lo ha logrado con mucho éxito.
Caliclown se enfoca en tres líneas de trabajo: Payaso hospitalario (visitas a hospitales y centros de salud), payaso comunitario (visitas a zonas con población vulnerable para trabajar desde diferentes ángulos con las comunidades) y payaso pedagógico (el clown como herramienta pedagógica para enseñar y educar a personas de todas las edades).

“Somos conscientes del poder transformador que tenemos así sea por algunos minutos. No somos superhéroes para cambiar la realidad pero hacemos nuestro trabajo con todo el amor del mundo. En un minuto una sala de quimioterapia se puede convertir en un circo o en una pasarela de modas porque dejamos volar nuestra imaginación y nuestro idioma es el humor”, cuenta Connie.
Sus intervenciones se dejan cien por ciento a la improvisación y hay espacio para la magia, el origami, la música, los títeres, los juegos y los cuentos, entre otras actividades. Gracias a su trabajo, estas dos mujeres han logrado que otros siete voluntarios se unan a su colectivo sin ningún otro interés que dar amor y felicidad a quienes más lo necesitan.

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