Cogua KiteBoarding: Una empresa extrema

Cogua KiteBoarding: Una empresa extrema

4 abr 2018

Cogua KiteBoarding, con sede en Calima-El Darién, produce y exporta tablas para la práctica de Windsurf y Kitesurf, deportes extremos con miles de aficionados en todo el mundo.

Cuando era un niño, en su natal y paradisiaca isla de San Andrés, Harold Granados Palacios se maravillaba del mágico lugar donde tuvo la fortuna de nacer. En medio de las olas aprendió a nadar, bucear y luego, a practicar Windsurf y Kitesurf (deporte extremo en donde la persona se desplaza sobre el agua atada a una cometa).

Y su pasión por esos deportes no se enfrió ni siquiera cuando su anhelo de estudiar Diseño Industrial lo llevó becado a Pereira, ciudad del Eje Cafetero a 1.450 metros sobre el nivel del mar. Su trabajo de grado para optar al título profesional en la Universidad Católica de Pereira le permitió combinar el deporte y su profesión: diseño de tablas para practicar estos deportes.

Contra viento y marea, creó Cogua KiteBoarding, empresa especializada en la producción de tablas para estos deportes y que hoy en día cubre buena parte del mercado nacional y exporta a diversos países.

“Aproveché que viajaba mucho al Lago Calima a reparar tablas de Windsurf y empecé a desarrollar las tablas con base en el trabajo académico para la universidad. Esto me permitía costear mis gastos de alimentación, transportes y la universidad”, dice el sanandresano que está radicado en el Valle del Cauca.

Así, entre idas y venidas entre Pereira y el municipio de Calima El Darién, aprovechando el embalse del lago Calima y sus vientos, estableció las bases de este emprendimiento bastante particular porque apenas un puñado de colombianos tiene algún conocimiento sobre la fabricación y reparación de este tipo de equipos.

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Más allá del diseño, Harold se empecinó en encontrar los materiales que le permitieran desarrollar equipos óptimos. Después de varios años probando diversos materiales, llegó a una combinación de madera balsa, guadua y fibras de coco. “Una combinación única en el mundo desarrollada por años de ensayo y error”, dice.

Un equipo de cinco personas trabaja en el taller que instalaron en Calima-El Darién. El 70% de la producción se destina al mercado nacional y desde hace tres años se inició la comercialización internacional, que ahora representa el 30% de sus ventas.

“Es un mercado competido, no porque haya otras fábricas en el país sino por los productos importados.

Competimos con multinacionales que fabrican en países asiáticos a muy bajo costo y competir con distribuidores que solo buscan el margen de ganancia es difícil. Nuestra filosofía es no ser más baratos que las tablas de afuera. Culturalmente afecta mucho porque el usuario colombiano en todos los renglones espera que el producto nacional sea más barato que el del exterior, y nuestras tablas valen lo mismo o más que las importadas. Nuestro lema es calidad y desarrollo antes que un producto competitivo solo por precios”, enfatiza.

Ese principio de calidad ante todo ha permitido que lleguen pedidos de clientes de Australia, España, Estados Unidos, Alemania, Suiza, República Dominicana, Perú, Panamá y Ecuador, entre otros. “Mayoritariamente tenemos pedidos grandes de distribuidores en Argentina y Venezuela. Este año estamos trabajando muy fuerte en este aspecto para aumentar un 30 por ciento en ventas anuales al exterior”, manifiesta.

Expone que entre las situaciones que afectan los despachos al exterior están los altos aranceles, eventuales daños en el producto por parte de autoridades pensando que pueden llevar drogas ilícitas y muy elevados costos de envíos.

La empresa cuenta con un catálogo de productos con base en 10 modelos de tablas de Kitesurf y 4 de otras disciplinas como Surf-Paddleboards-LongboardsSkimboards. Los precios pueden estar entre los 750 a 1.100 dólares, cifras que pueden variar de acuerdo con las especificaciones del pedido. Y aunque las tablas tienen medidas estándar (vienen desde 1,34 metros por 39 cms de ancho hasta 1,44 por 43) estas se pueden modificar a gusto del cliente.

Este deportista-empresario resalta que “la mayoría, por no decir todos los pedidos en Colombia son personalizados, tanto en el gráfico como en el rendimiento. Así como cuando una persona acude a un diseñador de modas para que le confeccione el mejor vestido que le ajuste perfectamente, pocas personas en el mundo tienen la ventaja de tener un diseñador de tablas que fabrique un artículo a la medida del biotipo del navegante y con rendimientos muy superiores a los ofrecidos por tablas de producción en masa del mercado mundial”.

Enseñanza y alquiler

Cogua KiteBoarding ha diseñado todo un plan para los amantes de estos deportes. Cuenta con un programa de alquiler y si al cliente le gusta la tabla que probó varios días, ese dinero lo puede aportar como abono para adquirir la tabla.

Además, ofrecen cursos a partir de 115.000 pesos por hora y el curso en total dura unas 8 horas. Es necesario un bote de apoyo, instructor todo el tiempo a su lado supervisando y todo el equipo como chaleco, traje, arnés, cometa y, por supuesto, las tablas de Cogua KiteBoarding. También cuenta con un pequeño hostal solo para sus aprendices.

Tome nota

Si desea contactar a Cogua – Kiteboarding llame a (572) 253 3524 o escriba a los correos: info@coguakiteboarding.com – coguacustom@hotmail.com

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