Green DryWall, paneles de yeso desarrollados a partir de desechos de papel

Green DryWall, paneles de yeso desarrollados a partir de desechos de papel

22 nov 2017

El ingeniero químico Diego Blandón encontró en los lodos papeleros que producen las empresas que fabrican papel higiénico, servilletas y compresas sanitarias, entre otros, una oportunidad para crear un nuevo producto: el Green DryWall, un material compuesto obtenido a partir de residuos celulosos, que sirve para la fabricación de paneles de yeso utilizados en el sector de la construcción.

Blandón, fundador de IQA Soluciones Ambientales SAS, realizaba una consultoría a una empresa papelera de Palmira cuando se percató de la cantidad de lodos que producía y decidió investigar. Así se dio cuenta de que los residuos de la compañía eran tan solo el 1% de lo que generaba esta industria en el país y que había una interesante oportunidad de negocio en su transformación para la fabricación de DryWall.

“El DryWall es un producto que tiene una fuerte demanda. Una constructora que esté edificando tres torres de apartamentos puede gastar unos 4 o 5 contenedores de este material. Usualmente –explica Blandón- las grandes empresas papeleras cuentan con pequeños rellenos sanitarios en los que disponen sus residuos, pero no les sacan mayor provecho. La idea es darle valor a esos lodos y mediante un proceso de acondicionamiento convertirlos en un producto ideal para la construcción”.

Con la investigación en marcha y la inyección de capital de dos inversionistas, Óscar Andrés Saavedra y Óscar Saavedra, fundaron la Procesadora de Residuos de Colombia, Prorescol SAS, un spin-off de IQA Soluciones Ambientales SAS, con la que se presentaron en el 2016 a la convocatoria de Fondo de patentes de Colciencias, con el acompañamiento de Reddi, para patentar la nueva tecnología. En esta oportunidad se hicieron 30 solicitudes de patentes, entre las que se encuentra DryWall.

Asimismo, Reddi le ha ofrecido soporte a la compañía en el alistamiento financiero y comercial. Igualmente, los apoya en la generación de conexiones de valor con el fn de entender a profundidad la necesidad que están supliendo.

Llegar al mercado

Aunque Blandón logró sacar avante su primer prototipo en 2014, fue en 2015 cuando obtuvo la primera placa funcional que cumplía con todas las especificaciones técnicas y comerciales de una placa convencional.

Durante todo este proceso, el emprendedor ha tenido que encarar muchos desafíos, pero destaca especialmente dos: la investigación para lograr la inactivación del lodo, pues aunque este no es un residuo peligroso sí empieza a degradarse, y, segundo, escalar las placas hasta lograr las dimensiones exigidas comercialmente para que resultaron manejables para el constructor y no se rompieran.

Ahora, el reto es lograr la transferencia tecnológica. Inicialmente tuvieron un acercamiento con fabricantes de productos de papel pero sin lograr receptividad. “Sin embargo, esta experiencia nos sirvió para abrir la mente y llegar a otros clientes potenciales que son las empresas que fabrican DryWall”, explica.

Blandón destaca que durante todo este proceso el apoyo de Reddi ha sido clave, pues los ha acompañado en la valoración del producto, la estimación de costos y el modelo de transferencia de la tecnología.

Según los cálculos realizados, las placas de Green DryWall se conseguirían desde $16.000. Sin embargo, este valor puede variar, si se tiene en cuenta que los costos se calcularon con base en una fabricación artesanal, pero cuando el proceso se industrialice el precio bajaría, lo que les permitiría garantizar una rentabilidad muy atractiva.

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