Innovar, la ‘vitamina’ del crecimiento en empresas de la salud

Innovar, la ‘vitamina’ del crecimiento en empresas de la salud

12 jun 2017

Desde hace ocho años, el Vall d’Hebron Barcelona Campus Hospitalario funciona como un semillero y articulador de ideas innovadoras centradas en los pacientes. Pionero en España y actualmente una de las unidades con más proyectos innovadores en desarrollo en ese país, se ha convertido en un referente para centros médicos del mundo.

Conocedora de ese potencial innovador, la Cámara de Comercio de Cali invitó a Jaume Ruiz, responsable de innovación y transferencia técnica del Vall d’Hebron, a compartir sus experiencias durante el Simposio de Innovación en Excelencia Clínica, realizado en los primeros días de junio.

Ruiz -quien es farmaceuta y experto en desarrollo de nuevos negocios en el sector de la salud- hace parte del equipo que asesora a las cinco clínicas del Cluster de Excelencia Clínica, participantes en el proyecto seleccionado en la convocatoria Reto Clúster de iNNpulsa.

A través de este compromiso, el médico ha tenido la oportunidad de conocer la apuesta por la innovación que han realizado los centros médicos de la ciudad. “Las clínicas que participan del Reto Clúster tienen un nivel clínico alto y muchas ideas innovadoras, pero si no afloran y no salen a la luz no podemos cuantificar la innovación que se desarrolla en Cali. Puede que algunos directivos hayan nombrado una persona en la clínica que se encargue de los procesos de investigación, pero dichos procedimientos no están estandarizados. No hay unidades de innovación que capturen esas ideas, las examinen y las vinculen”, asegura Ruiz.

Precisamente, su labor como asesor del proyecto Reto Clúster de Excelencia Clínica está orientada a que esos complejos de salud implementen o formalicen sus unidades de innovación, apalancados por las facultades de medicina de la región. Para Jaume, las innovaciones en salud, como en otras áreas, requieren de dos cosas: cultura y ecosistema. La primera propicia que lleguen las nuevas ideas y la segunda permite que se lleven a cabo. Una fórmula que ha aplicado por años el hospital de Vall d’Hebron de Barcelona. La cultura se genera desde la unidad de innovación, que promueve un clima de confianza para propiciar el ‘contagio’ de todo el personal a lo largo y ancho de la estructura organizacional. “Las ideas vienen tanto de un médico como de un investigador, de una enfermera o un personal administrativo. Todos en una clínica pueden tener ideas interesantes”, aclara el Médico.

Cuando existe el ecosistema de innovación, que debe estar conformado por empresas privadas, entes gubernamentales y universidades, las ideas innovadoras se concretan en servicios, procedimientos, productos o dispositivos reales que son usados por las clínicas en beneficio de los pacientes. Basado en esto, Ruiz reconoce que el método exitoso del Valld’Hebron no funcionaría en ninguna clínica de Cali o del mundo porque simplemente la cultura y los ecosistemas son diferentes en cada país. Hay particularidades y leyes que rigen los procesos de la relación empresa privada y Estado, por lo que en el marco de Reto Clúster también se les brinda asesoría a las clínicas en la gestión de ideas innovadoras para que logren relacionarse exitosamente con los demás actores del ecosistema.

Las innovaciones más rápidas que se gestan en los centros médicos, según el experto, están relacionadas con mejoras en sistemas de gestión que generan ahorros significativos para las entidades y eficiencia en los servicios. Las innovaciones científicas requieren más años. “Cada innovación tiene su tiempo, lo importante es atreverse a hacerlo”, concluye Jaume Ruiz.

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