El legado de Arroz Blanquita

El legado de Arroz Blanquita

1 jun 2018

Don Manuel Suso Cárdenas deja un gran legado para su empresa y el Valle del Cauca gracias a su espíritu de compromiso social y ambiental. Arroz Blanquita es el modelo de empresa que necesita una región para crecer de manera integral y armoniosa.

Pagarle el máximo precio al agricultor y transformar el cereal de manera eficiente para llegar al consumidor con un precio competitivo es la filosofía que don Manuel Suso Cárdenas imprimió a Arrocera La Esmeralda, empresa familiar que produce la tradicional marca Arroz Blanquita.

Descendiente de padre español y madre colombiana, don Manuel estuvo muy cerca de ordenarse como sacerdote, tras estudiar filosofía y letras en un seminario jesuita de Bogotá. Después de renunciar a su vocación retornó a Buga para trabajar en el Molino Buga, que había heredado su madre, Blanca Cárdenas. Se asoció con Jaime Saavedra, un visionario muy importante del Valle del Cauca quien le aseguró que el futuro del arroz estaba en Jamundí por las condiciones fluviales, y promovió el nacimiento de Arrocera La Esmeralda en 1950 en ese municipio al sur de Cali.

“Mi padre fue el primer gerente de esta compañía, que próximamente cumplirá 68 años”, señala José Manuel Suso al destacar el gran sentido de responsabilidad social que lo caracterizaba. En conjunto con Comfandi y Armando Garrido asumieron como bandera la filosofía de pagar bien a los empleados y capacitarlos para hacerlos cada vez más fuertes.

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El tema ambiental era otra pasión de don Manuel. “Mi padre siempre fue admirador de don Manuel Carvajal Sinisterra, un gran lider de este departamento. Él fundó la CVC gracias a la experiencia y el conocimiento de David Lilienthal después de que viajaron con mi padre a E.E.U.U. y lo trajeron a conocer el departamento. Hoy existe la represa de Salvajina gracias a estos visionarios. Se debieron haber hecho otras 111 represas para controlar las aguas de los ríos… pero el proyecto sigue en pie y es extremadamente importante para toda la región, donde hubo 40.000 hectáreas de humedales. Hoy solo quedan la laguna de Sonso y los arrozales de La Esmeralda.

El legado de este líder está en Arroz Blanquita, que el año pasado ganó el Premio Planeta Azul como empresa sustentable, cuenta con la certificación internacional de Ecoser, forma parte del exclusivo círculo de las B Corporation y, además, ha obtenido diversos reconocimientos de autoridades nacionales, regionales y locales que los ubican como un referente en materia de responsabilidad social y ambiental.

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