El peligro de la primera impresión

El peligro de la primera impresión

12 jun 2017

Por: Jairo Pinilla Director de Performia Colombia

Fiarse de la información consignada en una hoja de vida es la peor manera de seleccionar personal, entre otras porque hoy es posible contratar asesores para construir hojas de vida deslumbrantes, aunque la realidad diga otras cosas.

Por eso, los métodos tradicionales de selección de personal basados a partir del análisis de la hoja de vida y una entrevista, ya están mandados a recoger. Las tendencias modernas se encaminan por un procedimiento inverso, que inicia investigando sobre la productividad del candidato en sus cargos anteriores y aplicación de pruebas a distancia antes de la primera cita personal. El propósito es reunir todos los datos necesarios sin tener la influencia del encanto del postulado.

Los expertos en selección de personal le confirmarán que muchas veces los errores más catastróficos se pueden esperar de personas que dan una buena primera impresión. Por lo menos el 20% de ellos tiene rasgos destructivos ocultos, los cuales no se pueden descubrir con métodos tradicionales como la entrevista.

Se trata de candidatos muy bien presentados, que muestran alta autoestima, comunicativos, y que ofrecen respuestas perfectas. ¿Cuántas veces se ha encontrado con personas de este tipo? Seguramente en muchas oportunidades ha sido deslumbrado por una maravillosa entrevista. Pero la verdad es que hay ciertas características que son difíciles de descubrir durante un proceso que, a lo sumo, se toma 60 minutos.

Los malos candidatos son aquellos cuyo diagnóstico indica: orientación a los problemas, retardo o detención consciente o inconsciente de los proyectos, tareas y esfuerzo del equipo.
Las mejores opciones, por el contrario, son personas orientadas a las soluciones, que logran apartar o posponer los problemas insignificantes y presentan a sus ejecutivos las soluciones de los problemas fundamentales.

Los candidatos peligrosos logran presentar problemas de poca gravedad de una manera tan inteligente, que por su culpa el resto del equipo se ocupa de cosas sin importancia. Pídale a un negativista la solución de un problema complicado y él con absoluta seguridad profundizará en subproblemas de menor importancia, hará de ellos una burbuja gigante y desanimará a todo el equipo.

 

Efecto de los malos candidatos

Una persona orientada a los problemas se encargará de bajar el ánimo al equipo entero, y mantendrán centrada la atención de todos en el problema. Siempre hablarán de problemas y barreras pero nunca encararán las posibles soluciones.

Y cuando se les pide que propongan alternativas y solución se refieren a ellas de manera general, afirmando que todo tiene solución, pero sin llegar al meollo del asunto. Entre otras razones porque las barreras que perciben los tienen tan consternados que no tienen fuerza ni voluntad para buscar soluciones efectivas.

Los más dañinos son aquellos con un alto coeficiente intelectual (IQ), amistosos y comunicativos, pues tendrán mayor capacidad de influir en todo el equipo de la empresa.

Existen sólo unas cuantas pruebas que descubren esta combinación peligrosa, y en cuanto a las entrevistas es muy difícil que una persona se vanaglorie de tener la habilidad para desenmascarar a estos candidatos, a partir de una entrevista personal.

Lamentablemente, muchas veces la incapacidad para descubrir a estos individuos es la fuente de los problemas y pérdidas en una empresa, porque un personaje con estas características que llega a un cargo de poder generará una ola de situaciones, que afectarán todo el desempeño de la organización. Sin embargo, generalmente pocos asociarán estas consecuencias con el ejecutivo debido a que muchas veces tienen gran carisma.

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