El registro de patentes ayuda a potencializar las empresas

El registro de patentes ayuda a potencializar las empresas

22 nov 2017

Una patente puede cambiar el modelo de negocio de una organización, hacerla más competitiva y ayudar a posicionar su propuesta de valor. Identificar cuál es la mejor manera de transferir la tecnología al mercado es clave para cumplir con estos objetivos.

Cuando una organización logra patentar una tecnología, es posible que su modelo de negocio cambie de manera significativa. El desafío está en adaptarse a nuevas condiciones e identificar una estrategia que permita entregar esa invención al mercado de manera exitosa, a través de una adecuada transferencia de conocimiento.

¿Qué es susceptible de ser patentado? De acuerdo con REDDI, Centro de Innovación del Valle del Cauca, se protege aquel conocimiento que cuente con un grado de novedad como invención o como modelo de utilidad y que tenga un uso industrial. En ese orden de ideas, las patentes son activos que se han protegido, pero que no necesariamente se han desarrollado desde el punto de vista comercial.

Cuando la tecnología está muy inmadura, es decir que aún se encuentra en las primeras fases de desarrollo, se deben acometer los procesos necesarios para que esta pueda llegar a punto, diseñar prototipos y evaluar su viabilidad económica y comercial. Cuando ya esté lista para ser adoptada por el mercado, la implementación de la misma acarreará cambios para adaptar el producto, los empaques, o el canal de comercialización. En todos los casos, lo más importante es definir una hoja de ruta para llevar a cabo este proceso, de acuerdo con el impacto que pueda tener en la organización.

Sin embargo, en algunas oportunidades el desarrollador de la tecnología no es necesariamente el que tendría una mayor posibilidad de sacarle provecho. En esos casos, lo más conveniente es transferir la invención a quien podría, vender o licenciar la innovación a quién tenga capacidad de usarla en procesos o producir a gran escala.

REDDI, por ejemplo en el 2017, identificó cerca de 37 tecnologías desarrolladas en el Valle del Cauca, de las cuales 8 ya se encuentran en procesos de transferencia, incluso con empresas de países como Chile, Argentina y EE.UU.

De acuerdo con el centro de Innovación, aunque las primeras tecnologías que se negocian son de grupos de investigación de universidades, también están acompañando procesos de empresas que han desarrollado tecnologías que agregan valor a sus procesos, pero que entienden que la oportunidad de negocio está en que otra empresa pague por uso para la explotación comercial.

Valorar y transferir

Para realizar un proceso de transferencia, es importante efectuar una adecuada valoración, pues el precio de la tecnología podría variar según su grado de madurez, el sector al que pertenece y el mercado al que se dirige. Para ello existe una serie de herramientas que facilitan este proceso, como las bases de datos que almacenan la información de negociaciones exitosas de productos similares en otros países.

De esta manera, se pueden conocer aspectos como: términos de la negociación de una tecnología parecida, condiciones, derechos y deberes que se asociaron a ese contrato y hasta el valor de la negociación. Con base en esos puntos de referencia se pueden tener elementos adicionales que facilitan negociar la transferencia de la tecnología.

Una vez los prototipos han sido validados en términos comerciales y económicos, se evalúa la mejor manera de realizar el proceso de transferencia tecnológica. Entre las alternativas disponibles están el licenciamiento, la venta de la patente, las alianzas tipo joint venture, la creación de un spin-off (emprendimiento que surge de la misma empresa) o la consultoría.

Según Luisa Fernanda Prado, directora de investigaciones de la Universidad Icesi, cuando se toma la decisión de realizar la transferencia de tecnología a través de un licenciamiento, el dueño de la patente se la entrega a un tercero y, a cambio, recibe periódicamente y por un tiempo determinado, un porcentaje de regalías. El monto de esas regalías se define con base en referencias internacionales y puede variar según el sector y las características de la tecnología.

La búsqueda de potenciales clientes usualmente se realiza mediante publicaciones, ruedas de negocio, ferias o eventos en los que se promociona la tecnología. Después de llegar a un acuerdo con la empresa interesada en comercializarla, este se formaliza mediante un contrato de licenciamiento. En caso que la decisión sea vender la patente, la empresa que la adquiera realizará un único pago.

En el modelo de joint venture, la persona o entidad dueña de la patente se asocia con una empresa que ya está en el mercado para sacar adelante un proyecto en común. La idea de esta figura es que ambas partes aporten y se genere un gana – gana. Para ello, firman un contrato en el que se comprometen a aportar sus propios recursos para la comercialización de la tecnología. De esta manera, crean un nuevo negocio, independiente de las actividades que normalmente realizan.

Desarrollar un spin-off es una alternativa que empieza a despertar mayor interés en el país. Se trata de la creación de nuevas empresas a partir de la creatividad, la investigación y el desarrollo tecnológico. Puede nacer de un interés académico, caso en el cual la universidad tiene algún tipo de relación con la nueva empresa bien sea a través de acciones o por un contrato de joint venture. En otras oportunidades, un spin off es la extensión de una empresa ya consolidada que se crea para explotar la tecnología desarrollada.

Al final, lo más importante del proceso es que la tecnología llegue al mercado y que las partes queden satisfechas con el modelo de transferencia seleccionado. Y aunque el país aún se encuentra rezagado en materia de patentes y la comercialización de las mismas, en instituciones como REDDI los investigadores y creadores podrán encontrar el aliado idóneo para planear de manera estratégica la protección intelectual y el aprovechamiento más adecuado de sus invenciones.

Del mismo modo, REDDI conecta a las empresas con tecnologías innovadoras, por lo que valdría la pena que el sector privado contemplara en sus estrategias, la inversión en este tipo de procesos que permiten tener un valor diferenciador y una propuesta de valor diferente y competitiva frente a las necesidades del mercado.

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