Conexión Pacífico-Orinoquía es fundamental para la competitividad de la región

Conexión Pacífico-Orinoquía es fundamental para la competitividad de la región

Publicado 03 de agosto de 2015
Con el objetivo de contribuir a viabilizar un proyecto estratégico de país y con el ánimo de reiterar el llamado al Gobierno Nacional sobre la importancia de la conexión Pacífico-Orinoquía a través de un corredor vial por el sur, la Cámara de Comercio de Cali presentó   un nuevo estudio económico, realizado por la firma especializada Económica Consultores, que profundiza en la evaluación de las tres alternativas que ya han tenido estudios iniciales de prefactibilidad.Esta vía responde a la necesidad de conectar la Orinoquía, la zona de mayor prospectividad económica de Colombia, con la cuenca del Pacífico, el mercado más dinámico del mundo, al tiempo que se complementa la conectividad transversal del país que hoy depende de una sola alternativa en La Línea y se integra más efectivamente a la economía nacional a los departamentos del sur y el suroccidente. En este sentido, no solo constituye una gran apuesta por el desarrollo y progreso económico de una amplia región de Colombia, sino también una mecanismo para garantizar la presencia del Estado en zonas del país que han sido sufrido de abandono y violencia y garantizar una verdadera paz con inclusión y oportunidades.Según el estudio de la Cámara de Comercio de Cali, el trazado con mayor costo-beneficio corresponde a la Ruta 5 que sale de Palmira y pasará por las poblaciones de Pradera, Herrera, Puerto Saldaña, Villavieja, Baraya y El Venado, hasta llegar a Colombia, Huila donde se conectará con una carretera ya en construcción a los Llanos. La propuesta de la Cámara de Comercio de Cali incluye un ramal al Guamo, Tolima, que incrementaría la captura de tráfico del suroccidente a Bogotá y viceversa. Esteban Piedrahita, presidente de la Cámara de Comercio de Cali, explicó que la infraestructura de Colombia ha priorizado el eje sur-norte, en parte por las condiciones topográficas. “Esto tenía sentido cuando nuestros grandes mercados eran España y luego Estados Unidos, pero para abrir nuevos mercados en el Asia y el Pacífico tenemos que generar nuevas conexiones oriente-occidente que sean eficientes y competitivas.” Además, dijo que más allá de lo económico, hay un tema de seguridad nacional. “Esta carretera atravesaría zonas muy afectadas por el conflicto. Con llegarán nuevas oportunidades para esta región y sus habitantes, y le permitirá al Estado tener un control más efectivo y llevar eficazmente los servicios sociales a la población”. La zona de influencia del proyecto genera el 23% del PIB colombiano, y representa 77% de la producción petrolera, 28% del hato nacional, 32% del maíz, 71% de la soya, 40% del arroz, 50% de la palma, 19% del biodiesel, 97% del azúcar y 93% del etanol de todo el país. En total, en el año base (2025) se transportarían por esta carretera 16 Millones de Toneladas Año (MTA) con un tráfico de 5.525 vehículos/día en el cruce de la cordillera central. Pablo Roda, consultor encargado de realizar el estudio, explicó además que la propuesta de dicha conexión también busca descongestionar los cuellos de botella que se presentarán en el corredor Bogotá-Buenaventura al 2025, según las proyecciones que hay cuando se finalice la construcción de la doble calzada. La congestión que podría presentarse en dicho corredor se traduce en excesos en costos de operación y logísticos, lo que comprometería nuevamente la competitividad de la región. “Esta vía es verdaderamente estratégica. Queremos que sea un propósito de región y no solo del Valle del Cauca pues beneficiaría directamente a todos los departamentos del sur y el oriente del país y haría una contribución enorme a la consolidación de una paz duradera.”, puntualizó Esteban Piedrahita.  
 
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