La centralidad del crecimiento

La centralidad del crecimiento

23 ago 2016

Los rankings empresariales que año a año publican los medios impresos nacionales y locales se obsesionan por el tamaño. Es innegable que (al menos en el ámbito de la economía) el tamaño importa. Está bien documentado que las empresas grandes logran economías de escala (los ahorros que se derivan de producir en grandes cantidades) y economías de alcance (los beneficios que surgen, por ejemplo, de saber hacer muchas cosas) que les permiten conseguir mejoras en productividad, invertir en innovación y, en general, generar un impacto desproporcionado sobre el desarrollo y bienestar de una sociedad.

Sin embargo, es evidente que el éxito pasado no es garantía de desempeño futuro. El que una compañía sea grande hoy puede decir más de su ayer que de su porvenir. ¿Qué tanto valor agrega realmente una empresa muy grande que decrece o crece por debajo del promedio de la economía? Convencidos de la centralidad del crecimiento empresarial para la prosperidad colectiva, en la Cámara de Comercio de Cali nos dimos a la tarea de identificar las empresas que más han crecido en los últimos 20 años en el Valle del Cauca y publicamos el ranking de las 50 primeras en la última edición de la revista acción (www.ccc.org.co/revista-accion-ccc/33235/las-50-dinamicas-del-valle-del-cauca.html).

Los resultados de este análisis son reveladores, tanto por las empresas que aparecen, como por aquellas que no; y por lo que dicen del comportamiento de diferentes sectores y cadenas de la economía nacional y regional desde la apertura y en épocas de auge minero-energético. Un primer hecho sobresaliente es la preponderancia -más del 60%- de empresas del sector terciario (servicios, comercio, etc.) entre las 50 de mayor crecimiento. Que éste crezca por encima del secundario (manufacturero) y el primario (agropecuario) es una tendencia de todas las economías del Planeta; aunque también puede ser indicativo de los incentivos generados por el proceso de apertura y la bonanza petrolera que tendieron a beneficiar a los sectores no-transables sobre los transables.

En el ámbito de los servicios, es especialmente notoria la gran presencia de firmas de tercerización (6 de personal, 2 de seguridad); pero también la de clínicas (5) y de universidades (3). Todas estas, de alguna manera, relacionadas con la ‘nueva economía’. El número de compañías de tecnología (2) parece reducido, pero ello seguramente tiene que ver con qué para ser incluidas en la clasificación ya tenían que tener cierta escala de negocios hace 20 años. Sorprende, eso sí, que solo haya 2 empresas relacionadas con el sector financiero y una del sector turístico.

En el caso particular del Valle, es elocuente la presencia en el ranking de 3 empresas avícolas (y 2 más que también se integran al clúster de ‘Proteína Blanca’) y de una compañía arrocera, así como la ausencia de ingenios. No obstante, si están dos empresas de ‘Macrosnacks’ (con fortaleza particular en confitería), una comercializadora de azúcar y una empresa enfocada en maquinaria y equipos para el sector cañicultor. De sectores muy sensibles a la tasa de cambio, como las confecciones, solo aparece una compañía. En cambio, de un sector no-transable como el de la infraestructura, gran beneficiario del aumento de la inversión pública durante el auge minero, aparecen 4. Sorprende, quizás, que solo haya 3 organizaciones de capital extranjero; y brillan por su ausencia las de propiedad estatal. No se debe olvidar que sólo si las empresas (de todos los tamaños) crecen, pueden crecer la región y el país.

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