La Fundación Valle del Lili es la institución hospitalaria privada más grande de la región y es reconocida en el país por su infraestructura y tecnología, y por ser pionera en la realización de trasplantes. La atención de problemas médicos de alta complejidad es el objetivo de la Fundación Valle del Lili, entidad sin ánimo de lucro creada en 1982. Cubre el territorio nacional y atiende a un porcentaje creciente de pacientes de Latinoamérica y el Caribe. Es la institución hospitalaria privada más grande de la región, con la mayor oferta de camas de cuidado intensivo del país. Es pionera en Colombia en la realización de procedimientos como el trasplante hepático con donante vivo. Para Marcela Granados, directora médica de la Fundación, hay varios factores que contribuyen a su posicionamiento. ¿Cómo asumen su responsabilidad? Fundamentamos nuestro quehacer en la asistencia médica, la educación y docencia, la investigación y el apoyo social. ¿Qué impacto tiene la tecnología en sus servicios? La labor médica es compleja desde el punto de vista de la precisión diagnóstica y terapéutica. Se debe hacer un uso responsable de las ayudas tecnológicas, pero son fundamentales. Tenemos un programa de becas para nuestros especialistas con el fin de que conozcan los avances logrados en los mejores centros del mundo y los apliquen en la Fundación. ¿Cuáles son las fortalezas de la institución? La búsqueda de la excelencia y el mejoramiento continuo lo que se refleja en la infraestructura física y tecnológica, en el alto nivel del grupo médico y en el modelo de administración. ¿Los afecta la crisis que enfrenta el sector salud en el país? Indiscutiblemente, y eso se refleja en la cartera. Sin embargo, hemos logrado asegurar la viabilidad institucional a través de la transparencia en la gestión, el uso racional de los recursos y la preparación de profesionales de alta calidad con el fin de optimizar los procesos internos. ¿Qué balance hace del estado actual de la salud en el Valle del Cauca? Es preocupante desde el punto de vista del flujo de recursos, pues si estos no llegan a los hospitales, se afecta la prestación de los servicios. La crisis permanente en que se encuentran las EPS pone en riesgo la viabilidad del sistema. ¿Cuáles son las proyecciones de la institución? Nuestro principal reto es la expansión de la institución con la construcción de una nueva sede en el nororiente de Cali. Tendrá una capacidad de 350 camas y las mismas características de la sede actual, pero cabe resaltar que si no existe el respaldo de médicos especialistas permanentes, pruebas diagnósticas, procedimientos y medicamentos, una cama hospitalaria no tendrá la capacidad resolutiva que hace eficiente la atención en salud.