Agroprocesos se jugó el ‘coco’

Cristian Caicedo Lourido. Este emprendimiento dinámico que nació de la perseverancia e innovación de un tumaqueño, es uno de los seleccionados por el Programa Valle Impacta para acelerar su crecimiento. En 2003 el ingeniero agroindustrial tumaqueño Cristian Caicedo Lourido, junto con dos socios, arrancó a comercializar frutas y otros productos como coco, plátano y mariscos. Emprendimiento que lo dejó quebrado y sin socios. Tres años después, firme en su convicción de tener su propia empresa y con una lección aprendida: “hay que innovar para crecer”, se puso a pensar en una nueva idea de negocios y lo volvió a intentar. Esta vez decidió “convertir el coco en un producto diferente en lugar de venderlo en su estado natural”. Así fue como, con cuatro nuevos socios, participó en la convocatoria del SENA y el Fondo Emprender, y consiguió recursos para crear la empresa Procesos Agroindustriales del Pacífico ‘Agroprocesos’, dedicada a producir coco deshidratado. Pero volvió a quebrar. En ese momento en Tumaco había pocos cultivadores de coco, la mayoría se dedicaba a los cultivos ilícitos. Pero con su perseverancia para emprender y gracias a las políticas del gobierno que crearon un programa para que el coco y otros productos fueran nuevamente sembrados en esa zona, Cristian resurgió, Agroprocesos fue la empresa garante del programa al comprometerse a comprar toda la producción de coco de los cultivadores. Así empezó una nueva historia para él y la comunidad de la vereda de Chajal en Tumaco. La empresa logró superar sus problemas de inestabilidad en el abastecimiento de materias primas, en cuanto a cantidad, frecuencia y calidad, y pudo ofrecer a los cultivadores precios de compra justos y con contratos de abastecimiento formales. El trabajo realizado con las comunidades productoras, y las orientaciones recibidas en las mentorías del programa ‘Destapa Futuro de Bavaria’, que los premió y ayudó a crear una planta en Palmira donde hoy producen coco deshidratado natural y azucarado, coco rallado tostado, hojuelas de coco caramelizado y leche de coco, hizo que la empresa Lao Kao S.A. propietaria de la cadena de restaurantes WOK de Bogotá, pusiera sus ojos en ellos para establecer una relación comercial que los impulsó en su crecimiento.
Valle Impacta es un programa liderado por la Cámara de Comercio de Cali en alianza con Endeavor Colombia y con el apoyo de iNNpulsa Colombia, para identificar, seleccionar, apoyar y acelerar los emprendimientos dinámicos con potencial para crecer rápido, rentable y sosteniblemente.
Entre sus clientes también están empresas que comercializan insumos de alimentos y panificación. Llega con sus productos a Bogotá, Cali, Pasto, Ipiales, Tumaco y Ecuador, y Proexport los está apoyando para llegar al mercado de Estados Unidos. Pero la historia de este emprendedor está en continuará, pues hace apenas tres meses iniciaron una nueva etapa al ser uno de los cinco seleccionados del programa Valle Impacta que los acompañará para continuar acelerando su crecimiento. “Al participar en el programa Valle Impacta ganamos algo que va más allá de los recursos económicos y es la posibilidad de conocer realmente el emprendimiento y sacar provecho de lo que se tiene a mano. Es una experiencia que deberían tener todos los colombianos que quieran sacar adelante sus ideas de negocios y sus empresas”, afirma Cristian Caicedo. Para el 2014 ya tiene metas claras: fortalecer la Planta de Palmira para abastecer el interior del país, consolidar su presencia en Estados Unidos y generar 25 empleos directos, 210 indirectos e involucrar a 125 familias.