Biológicos: agroindustria saludable

Edwin Pimentel, director general de Calier de ColombiaLa española Indukern, dueña de Laboratorios Calier, se prepara para desplegar su estrategia de crecimiento internacional desde Colombia, tras consolidar su operación con Laboratorios Laverlam. En los últimos cuatro años las empresas de Colombia se han convertido en una opción atractiva para los inversionistas extranjeros que buscan ampliar sus fronteras, establecer centros claves de distribución en Sur y Centroamérica, o fortalecer sus portafolios con nuevas opciones de alto valor agregado. Y siguiendo esa tendencia, Laboratorios Calier, de la española Indukern, llegó a Colombia buscando sinergias para complementar su oferta de productos veterinarios. Después de varios meses de evaluación, en mayo de 2015 anunció la compra de Laboratorios Laverlam, especializado en la fabricación y comercialización de productos biológicos para las agroindustrias avícola y ganadera. Sobre la adquisición, Edwin Pimentel, director general de Calier en Colombia, señala que “la adquisición responde a nuestra apuesta por el mercado latinoamericano. Colombia es un país prioritario para nosotros por su potencial de crecimiento. La compra reforzó nuestro compromiso con el país, sobre todo en términos de participación en el segmento de los biológicos”. Según información recopilada por la compañía, el mercado de los biológicos mueve cada año más de US$35 millones en el sector avícola y alrededor de US$30 millones en el ganadero a nivel nacional. Estas cifras, que reflejan las dimensiones del negocio, cautivaron al Grupo Indukern, fundado en España en 1968, y motivaron a sus directivos para seguir invirtiendo en Colombia, un territorio en el que tienen presencia desde 1991 con marcas para el sector químico, veterinario y farmacéutico. Pensando en el futuro “Decidimos apostarle a la inmunología (biológicos), ya que el futuro es la prevención”, indica Pimentel sobre el perfil de su portafolio, que abarca soluciones para aves, bovinos, cerdos y mascotas. La comercialización a nivel nacional e internacional se realiza a través de Calier, con especial presencia en los países de Centro y Suramérica. “El 2015 fue un año de equilibrio, pues adquirimos la planta de biológicos, crecimos un 30% en ventas y tuvimos un año productivo a nivel de BAI (Beneficio Antes de Impuestos). Nuestra facturación fue de $22.000 millones, de los cuales el 30% correspondió a biológicos y el 70% a fármacos”, explica Pimentel. Las metas en biológicos son ambiciosas. A mediano plazo esperan introducir estos productos al 50% de los mercados que atiende la organización en diferentes continentes, con particular atención en las naciones latinoamericanas. “El mercado de exportación es muy atractivo para nuestro negocio, se estima que represente en un mediano plazo más del 40% de los ingresos”, afirma Pimentel. Y una de las estrategias para lograr ese indicador es impulsar la política de innovación y desarrollo, que la multinacional activó en el país en el año 2015. Tras la adecuación de la planta en Colombia, la firma se enfoca en incrementar la participación en el mercado local para alcanzar, al cierre del 2016, ingresos aproximados de $30.000 millones, con lo cual se convertirían en el quinto laboratorio veterinario del país. El segundo paso es el desarrollo de diferentes vacunas para mascotas, vacunos, bovinos, aves y cerdos. De esta manera, Calier consolida sus ventajas competitivas para ofrecer soluciones completas a las problemáticas sanitarias en las industrias avícolas, porcícolas y ganaderas del país. “Invertir en Laverlam se convirtió en un desafío porque tuvimos que superar las dificultades que enfrentaba la compañía al encontrarse en proceso de reorganización empresarial. A la fecha, estas dificultades, en gran parte, se encuentran superadas gracias al incondicional apoyo de la casa matriz, los entes gubernamentales y a los diferentes colaboradores”, asegura Pimentel. En la consolidación de sus operaciones, Calier destaca las ventajas que ofrece estar asentados en el Valle del Cauca gracias a la activa producción agrícola que se registra en el departamento, a la cercanía con el terminal marítimo de Buenaventura y a la estrategia cluster, que lidera la Cámara de Comercio de Cali. “Los clusters son un modelo indispensable para impulsar el crecimiento de la industria porque se proponen brindar más competitividad a los productos finales de nuestros clientes, tanto en el ámbito nacional como internacional”, concluye Pimentel.