Bionegocios, un gran reto para el Valle

Las empresas deben sintonizarse con este sector que abarca la producción de alimentos, productos biológicos y bioenergía, entre otros, a partir de recursos naturales renovables. Las empresas están enfrentando actualmente grandes desafíos en términos de productividad, crecimiento y sostenibilidad. La globalización y los procesos de integración comercial ofrecen cada vez más herramientas al mercado para exigir a las empresas productos diferenciados e innovadores. Por esto, es necesario que las compañías revisen constantemente su estrategia competitiva, en especial, en términos de sus procesos de abastecimiento, producción, distribución y actividades de consumo. En este aspecto, el reto del crecimiento económico en un marco de sustentabilidad y rentabilidad no solo ha tomado mayor importancia en las últimas décadas sino que además se han empezado a analizar las oportunidades en el mercado para enfrentar la competencia por los recursos naturales finitos. Los modelos de negocio que incorporan como factor de competitividad la interdependencia de sus procesos de abastecimiento, producción y distribución con el medio ambiente y el aprovechamiento eficiente de los recursos naturales, son conocidos como bionegocios. Esta visión representa una alternativa de solución a los mayores retos sociales, ambientales y económicos de la actualidad. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la población mundial se duplicó en los últimos 50 años alcanzando 7.324 millones de habitantes y estima que llegará a 9.000 millones en 2050. El aumento sostenido de los habitantes implica, entre otras cosas, una mayor demanda por alimentos, bienes primarios y sofisticados, así como de combustibles y energía eléctrica. Una muestra de esto es el aumento de la producción de vegetales de 239,8% entre 1980 y 2012. Además, la generación de energía eléctrica mundial creció 160,8% entre 1982 y 2012 y el consumo mundial de combustibles fósiles, como el carbón y el gas natural, se ha duplicado en los últimos 30 años. Por ejemplo China aumentó sus emisiones de CO2 en 93,6% entre 1980 y 2012. La drástica disminución de la riqueza animal y vegetal del mundo ha sido uno de los temas de mayor preocupación para los líderes ambientales que expresan la importancia y urgencia de ajustar los sistemas de producción, abastecimiento y distribución actuales. Según el Banco Mundial, 59,9% de los mamíferos en el mundo se encuentran en vía de extinción, al igual que 4,5% de las plantas, 36,4% de aves y 23,4% de peces. En este contexto, los bionegocios representan una alternativa para afrontar de forma inteligente el reto del crecimiento económico; los bionegocios abarcan la producción de alimentos, productos biológicos y bioenergía, entre otros, a partir de recursos naturales renovables. Pueden identificarse tres grandes líneas de bionegocios relacionadas con el desarrollo de conocimiento, bioproducción y sistemas limpios y eficientes de generación de energía. En el Valle del Cauca, el desarrollo de los bioenegocios tiene gran potencial dada su biodiversidad, condiciones geográficas, ubicación y tejido empresarial diverso con gran tradición y experiencia en actividades agroindustriales, agrícolas, porcícolas y de avicultura. Además, debe resaltarse el acervo de conocimiento de los grupos de investigación aplicada de empresas nacionales, internacionales y de las universidades de la región, activo fundamental para potenciar nuevos vínculos entre los materiales de origen biológico, materias primas e insumos con las cadenas productivas existentes en la región. La diversidad del Departamento se evidencia en el número de especies registradas (más de 8.000) en su territorio de casi 22.000 km2. Cabe señalar que el Departamento cuenta con igual número de especies de aves que todo Norteamérica, factor que lo convierte en uno de los principales atractivos para el turismo ecológico en el mundo. La bioenergía, definida como la generación de energía eléctrica y biocombustibles a partir de biomasa, es la principal actividad en la que el Valle del Cauca tiene una gran oportunidad para desarrollar los bionegocios y ampliar los encadenamientos productivos existentes. La región ya tiene un camino recorrido en los bionegocios, por ejemplo en el valle geográfico del Río Cauca se produce el 100% de alcohol carburante que es utilizado como combustible en Colombia (bioetanol). En 2014 se produjeron 406,5 millones de litros de etanol en la región, cifra 4,8% superior frente a 2013. Según Asocaña, durante el segundo semestre de 2015 iniciará operaciones una nueva destilería de etanol en la región, lo cual permitirá aumentar el porcentaje actual de la mezcla con la gasolina y mejorar la calidad del aire en las ciudades del país. Diversificación De otra parte, la cogeneración representó 0,73% de la matriz de energía eléctrica de Colombia, 93,5% de la cogeneración se generó a partir de biomasa (bioelectricidad). En este mismo año, los principales generadores de bioelectricidad en Colombia fueron Mayagüez, Ingenio Providencia y Proenca, los cuales registraron 147,8 Mwh, 112,6 Mwh y 84,4 Mwh, respectivamente. No obstante, las empresas del Departamento pueden expandirse hacia nuevos mercados con nuevos bioproductos de valor agregado, que estén en línea con las tendencias mundiales de consumo. Es el caso de la industria de Proteína Blanca (producción de huevo, carne de pollo y cerdo) del Valle del Cauca, que registró la mayor tasa de crecimiento en Colombia entre 2012 y 2014 y tiene la oportunidad de aprovechar los residuos animales para la generación de biocombustibles como el biogás y biodiesel a partir de grasas animales. Otra fuente importante de aprovechamiento para la generación de energía a partir de biomasa son los residuos pecuarios. El Valle del Cauca fue el segundo mayor exportador per cápita de productos agrícolas y alimentos en 2014 y sus exportaciones registraron un crecimiento anual de 41,7% el mismo año. Además, el Valle del Cauca se destaca en la producción de frutas como el banano (105,9 miles de ton), ocupando la tercera posición después de Antioquia y Magdalena en 2013, y con la mayor tasa de crecimiento promedio de 13,5% en los últimos 4 años. Así mismo se destaca el caso de los cítricos, con una producción de 139,1 miles de ton en 2013 (segunda posición) y piña con 99,5 miles de ton (tercera posición). Por el lado de los residuos forestales, el Departamento cuenta con la producción de la empresa Cartón Colombia, que en 2013 registraba 41.746 hectáreas de plantaciones, entre eucalipto y pino. Esta empresa espera cosechar en los próximos 5 años 17.445 hectáreas, de las cuales 69% se encuentra en el Valle del Cauca y Cauca. Además del tejido empresarial que sustenta el desarrollo de los bionegocios en la región, el Valle del Cauca cuenta con importantes centros de Investigación especializados en la agroindustria en el contexto nacional e internacional, que constituyen una importante ventaja en la formación de capital humano al servicio de los bionegocios en la región. Algunos de ellos son el Centro Internacional de Agricultura Tropical, CIAT, Centro para la Investigación en sistemas sostenibles de producción agropecuaria, CIPAV, Centro Experimental La Tupia para productos fitosanitarios – Bayer, Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, CORPOICA, Centro de Investigación de la Caña de Azúcar, CENICAÑA, entre otros. Esto además está complementado con una amplia oferta académica de programas de pregrado y posgrado relacionados con los bionegocios. Por lo tanto, el Valle del Cauca debe dinamizar su tradicional ventaja competitiva en actividades agroindustriales a través de los bionegocios. El desarrollo de bioproductos, la producción de bioenergía y los avances en investigación aplicada en bioquímica y sobre los organismos vivos, son claves para la expansión de los mercados existentes y el desarrollo de nuevos modelos de negocios en la región.