Certificado de origen, pasaporte comercial

Esta es una herramienta clave para las empresas vinculadas al comercio exterior, pues es el único documento legal que ampara la veracidad del origen de un bien. La apuesta que ha hecho Colombia por la internacionalización de su economía y que la ha llevado a contar con una red de acuerdos comerciales en varios continentes, tiene en los certificados de origen uno de los instrumentos clave para su aprovechamiento. Este documento le permite a los exportadores acceder a preferencias o beneficios arancelarios al momento de ingresar su producto a otro mercado, acreditando que éste ha sido fabricado en el país que emitió dicho certificado, según las normas de origen pactadas en los respectivos tratados. “Colombia tiene 13 tratados comerciales con más de 1.500 millones de potenciales consumidores; en todos estos se lograron ventajas arancelarias y se exoneran de restricciones los bienes de origen colombiano, por ello hay que saber del tema para aprovechar estas significativas ventajas y no caer en imprecisiones que puedan comprometer nuestras exportaciones”, afirma José Roberto Concha, director del Consultorio de Comercio Exterior (Icecomex) de la Universidad Icesi. Aunque no existen estadísticas sobre el aprovechamiento que las empresas vallecaucanas hacen de este instrumento, lo cierto es que todavía existen algunas que por desconocimiento no utilizan los certificados y terminan incurriendo en costos adicionales que reducen su competitividad en los mercados internacionales. Según Concha, si bien el certificado de origen es un documento indispensable para la exportación de bienes a países con los que Colombia cuenta con acuerdos comerciales, los productos que más se pueden beneficiar de esta herramienta son los manufacturados o semimanufacturados, porque a pesar de que utilicen materias primas o partes importadas pueden obtener su origen colombiano y aprovechar las ventajas que otorga el certificado. Cómo funciona “Las normas de origen se definen por los países que suscriben acuerdos y tratados comerciales o pueden ser pactadas en forma unilateral, en pro de favorecer el comercio en países en desarrollo. Son fundamentales en los acuerdos comerciales preferenciales, donde la determinación del origen de un producto permitirá su acceso al trato arancelario preferencial”, explica Yohanna Garzón, consultora en comercio exterior de la firma Wisaction S.A.S. Es decir que si una empresa quiere exportar y desea beneficiarse en esa operación de tratados comerciales, requiere entre sus documentos de exportación el certificado de origen, en caso contrario su producto será considerado como de tercer país y no gozará de ninguna preferencia arancelaria o paraarancelaria. Sin embargo, el certificado de origen no solo es importante para los exportadores, sino para distintos actores del comercio exterior. De acuerdo con Concha, si una compañía importa bienes de países con los cuales Colombia tiene tratados comerciales, también se puede beneficiar, exigiendo a su proveedor que incluya el certificado de origen del bien negociado para disminuir o facilitar los costos y trámites de la nacionalización. Si esto no se hace, la importación no gozará de ningún beneficio bajo el tratado respectivo y se considerará que este bien viene de un tercer país. “Sobre certificados de origen deben saber tanto exportadores como importadores, agentes de aduana, asesores de comercio exterior y, en general, toda persona que trabaje en temas de globalización e internacionalización”, subraya el docente. El proceso Desde noviembre de 2011, el certificado de origen debe ser solicitado ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). Para facilitar el trámite a los exportadores, esta entidad habilitó en su web www.dian.gov.co una opción dentro del módulo “Gestión Aduanera” que permite solicitarlo en línea y de forma gratuita. Para gestionarlo, el exportador debe certificar el origen colombiano del bien, mediante un documento. Adicionalmente, tendrá que cumplir con lo pactado en el capítulo de reglas de origen del acuerdo comercial que se quiere aprovechar. Es decir, no son iguales los requisitos de origen del TLC con Estados Unidos, que los acordados en el tratado comercial con Canadá. “Los requisitos que deben cumplir los productos para que se les otorgue el certificado de origen dependen principalmente de lo establecido en cada uno de los tratados, pues es allí donde se define si las preferencias arancelarias se deben otorgar porque el producto es totalmente originario del país, porque tiene un porcentaje de valor agregado nacional o un porcentaje de valor de contenido regional”, explica Garzón. La expedición del certificado debe ser inmediata, siempre y cuando se diligencie correctamente la información solicitada; en su página web, la DIAN ha puesto a disposición de los empresarios un documento guía que facilita este proceso. También es importante tener en cuenta que el certificado se tramita previamente al proceso de exportación y, en la mayoría de los acuerdos, de manera posterior a la fecha de emisión de la factura comercial. Además, debe solicitarse cada vez que se vaya a exportar el bien y se puede utilizar durante un tiempo limitado, según lo especificado en el acuerdo o tratado comercial. Por ejemplo, para Aladi (Asociación Latinoamericana de Integración) tiene una vigencia de 180 días y para otros tratados entre 30 y 90 días. Algunas recomendaciones Como la responsabilidad de estos trámites recae enteramente en el exportador colombiano, es importante que se asesore, acudiendo a entidades de apoyo como Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la DIAN o, en algunos casos, con su agencia de aduana. También universidades como Icesi cuentan con un consultorio en comercio exterior y realizan frecuentemente seminarios sobre reglas de origen, con el fin de que los empresarios conozcan sobre el tema y puedan aprovechar los acuerdos comerciales. “Es fundamental que las empresas conozcan la normativa que rige el mercado al que quieren incursionar y el capítulo de reglas de origen que quedó negociado en los acuerdos, con el fin de identificar los requerimientos que debe cumplir el producto para beneficiarse de las preferencias arancelarias que otorga este instrumento”, dice Garzón, quien además resalta la importancia de que las empresas realicen una planeación adecuada de su exportación para coordinar los tiempos de trámite y cumplir con los compromisos establecidos con el comprador. En conclusión, cada vez son más importantes las reglas de origen debido al proceso de globalización, la descentralización de procesos productivos y el aumento de acuerdos comerciales y regímenes preferenciales que tienen como objetivo ayudar a que los productos colombianos tengan más acceso en el exterior.