Con sello vallecaucano

En 2011, la empresa de fabricación de baterías fundada por Ernesto Mejía en 1957 entró a formar parte de la Corporación Johnson Controls. Hoy exporta marcas propias y de terceros a la Región Andina, Chile, Centroamérica y el Caribe. Mac Johnson Controls Colombia fabrica y vende baterías de plomo ácido para vehículos livianos y pesados. Cuenta con 537 empleados en la planta de Yumbo, 68 en la de producción de conjuntos plásticos en Villarica (Cauca), y 30 en la sucursal en Lima, Perú. Su presidente, María Fernanda Mejía, recalca que el compromiso y la competencia de su personal impulsa su crecimiento. ¿Cómo se consolidó la visión exportadora en la empresa? El camino se inició en los años 90: Ecuador fue el primer destino de materias primas y luego de productos terminados. Teniendo una participación importante en Colombia y capacidad de producción, se buscó entrar a los países vecinos. Hoy nuestras exportaciones representan el 65% de las ventas. ¿Qué papel ha jugado la innovación? Es vital en términos de desempeño, duración y desarrollo de aplicaciones acordes con la evolución del parque automotor en los mercados que atendemos. Tenemos una planta de reciclaje de baterías usadas para procesar un porcentaje de las que se generan en el país, convertir un residuo potencialmente peligroso en materias primas para la producción de nuevas baterías y garantizar la protección del medio ambiente y de la salud humana durante el proceso. Hoy trabajamos para que los residuos no peligrosos se utilicen como materia prima en otras industrias. ¿Qué diría acerca de la competencia? En producto y talento humano, estamos a la altura de cualquier fabricante global. la integración con Johnson Controls, una compañía líder global, nos permite acceder a tecnología y talento mundial de primera línea, generando una ventaja para satisfacer a nuestros clientes. Nuestra posición geográfica facilita la logística hacia los compradores objetivo y eso nos permite ayudarles a los clientes a manejar niveles de capital de trabajo inferiores frente al suministro de otros orígenes. ¿Los afectan los cambios geopolíticos? Lo que ocurre con Venezuela y Ecuador tiene un impacto en los resultados de la empresa. Las dificultades radican en el acceso a divisas para el pago de las exportaciones por parte de los clientes en esos países, la falta de continuidad de las operaciones hacia Venezuela, el impacto de la salvaguarda temporal del 15% al ingreso de nuestro producto a Ecuador y las restricciones para el ingreso de mayores volúmenes a ese país. ¿Qué mercados los esperan? Debemos continuar creciendo en los que hoy cubrimos y no cesar en la búsqueda de la excelencia. Las metas hasta 2020 son incrementar la participación y presencia de nuestras marcas (Mac, Varta, Capsa, Óptima) en los destinos que nos interesan. Nos centramos en el fortalecimiento de los clientes, ajustándonos a las condiciones y posibilidades de cada lugar al que llegamos. ¿Qué le aporta el Valle al comercio internacional? Buenaventura es una puerta crucial para recibir importaciones con destino a diferentes lugares del país. En el Valle se han asentado industrias globales porque encuentran condiciones para desarrollar negocios, atender al consumidor nacional y exportar. Han encontrado talento en su gente.