Conciliación escolar: Aprendiendo a resolver conflictos desde la infancia

El Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la Cámara de Comercio de Cali adelanta un programa que busca que los niños aprendan desde pequeños, que el diálogo es la salida para resolver los conflictos.

Impacto de la conciliación escolar

» Contribuir a la construcción de un ambiente adecuado para la resolución de problemas y conflictos de forma no violenta.

» Promover entre la comunidad educativa el respeto, la paz y la tolerancia.

» Generar una cultura de paz que se proyecte en el entorno del niño y que se verá reflejado en la sociedad.

» Contribuir a crear un buen ambiente de convivencia escolar.

¿Qué es la conciliación?

Es un mecanismo alterno de solución de conflictos, a través del cual, dos o más personas gestionan por sí mismas la solución de sus diferencias con la ayuda de un tercero neutral y calificado, denominado conciliador.

En un colegio de Cali, un niño de 12 años solía quitarle los colores a una compañerita de su misma edad. La escena se repetía diariamente, hasta que la menor, cansada de la situación, decidió acudir a uno de los conciliadores de su centro educativo: un niño preparado para ayudar en la resolución de conflictos escolares.

El conciliador citó a las partes involucradas y luego de dialogar, quedó al descubierto que el comportamiento del niño se originaba en que sentía atracción por la niña y robaba sus colores para llamar su atención. Luego de la revelación, el conciliador logró que el menor se comprometiera a no perturbar más a la niña. Hasta hoy, el compromiso sigue firme.

La historia, podría tomarse como una anécdota típica del mundo infantil. Pero los conflictos en los colegios de todos los niveles, se repiten con mucha frecuencia y en todos los centros educativos de Cali y de la región. Según los expertos en estos temas, la dificultad en la convivencia pacífica en las aulas, se da por diferentes tipos de discriminación, actitud que se ve favorecida por la competencia, el individualismo, la falta de identidad étnica y cultural y la intolerancia.

Lo negativo, es que a largo plazo estos conflictos pueden derivar en una cultura de la no cooperación y solidaridad entre miembros de la comunidad educativa, baja autoestima, pobre capacidad de negociación y búsquedas de consenso, hostigamiento y maltrato entre iguales, tanto en la familia como en la comunidad y violación a los derechos humanos.

De ahí, que los programas de conciliación escolar busquen generar nuevos escenarios para que niños y jóvenes aprendan a resolver su conflictos a través del diálogo y el respeto y donde la tolerancia hacia la diferencia, sea real.

Para contribuir a la generación de la convivencia armónica y a la solución pacífica de los conflictos, El Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la Cámara de Comercio de Cali adelanta el Programa de Competencias Ciudadanas para la Promoción de la Convivencia Escolar, a través de la práctica cotidiana de la conciliación. Lo que se busca es que en las aulas, puedan resolverse los conflictos sin que medie la violencia.

El programa, que involucra a toda la comunidad educativa, pretende “que un conflicto pequeño no se vuelva grande y que los niños aprendan, a ver en el diálogo, un método de solucionar sus conflictos de manera pacífica”, asegura Juliana María Giraldo, Jefe del Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición y coordinadora del proyecto de conciliación escolar.

Tenga en cuenta:

» Para alcanzar los objetivos del programa, las estrategias deben permear a toda la comunidad educativa, conformada por estudiantes, maestros, directivos y familia. A través de talleres vivenciales, juegos y diferentes actividades lúdicas, se preparan a todos los actores en temas como inclusión, respeto a los derechos humanos, cooperación, solidaridad, comunicación y escucha.

» Más información en el teléfono: 8861300 ext 369

¿Cómo se concilia?
Para arrancar el proceso, se contactan usualmente colegios que estén ubicados en zonas vulnerables. Luego de presentarles el programa, se hace un diagnóstico de cómo se manejan los conflictos en la institución y cuáles son los conflictos más comunes. Luego viene un proceso de capacitación que dura en promedio 5 meses y que da como resultado, niños líderes que actuarán como conciliadores en sus respectivos colegios.

El programa busca ante todo aportarle a la sociedad, desde la infancia: “Contribuye a una convivencia pacífica que hace parte de nuestra misión en el Centro. Creemos que si al niño se le enseña desde pequeño a resolver pacíficamente sus conflictos, esto se reflejará en una mejor comunidad. Por eso no solo trabajamos con los niños, sino con padres de familia, profesores, personal administrativo del colegio y el entorno. Es decir, todos los actores están representados”, asegura María Juliana.

Los colegios que decidan adoptar este programa, deberán asegurar un espacio semanal mínimo de una hora para trabajar en el programa.

Según María Juliana Giraldo, lo que se busca es lograr que se monte un Centro de Conciliación Escolar en cada colegio, manejado por los niños y niñas seleccionados y capacitados como conciliadores. Además, que se constituya un Comité Escolar de Conciliación en cada colegio, con la participación de los diferentes estamentos de la comunidad educativa.