Conflictos que se resuelven de manera ‘amigable’

Algunas características de la Amigable Composición

Puede ser pactada por personas naturales o jurídicas, públicas o privadas.
El Amigable Componedor (AC) obra como delegatario de las partes.
El AC define, con fuerza vinculante para las partes, una controversia contractual de libre disposición.
El AC puede ser un solo experto o un equipo de expertos. Además. la decisión del AC tiene efectos de transacción
Brindar soluciones con sustento técnico es uno de los propósitos de la Amigable Composición, una herramienta para la solución alternativa de conflictos de tipo contractual que puede ser usada por personas naturales o jurídicas. Resolver de manera ágil un conflicto generado por temas como las características técnicas de una vía o las condiciones de cumplimiento de un contrato comercial es una de las ventajas de la Amigable Composición, una herramienta alternativa para la solución de conflictos que el Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la Cámara de Comercio de Cali promueve con fuerza en el Valle. La directora del Centro, Juliana Giraldo, señala que esta figura permite que las partes involucradas deleguen en un tercero, que es un experto en un tema técnico específico, la facultad para tomar una decisión que tiene fuerza vinculante para ellos. Ese Amigable Componedor (AC), como lo denomina la norma, no es necesariamente un abogado, es más podrían convocarse varios profesionales para que ejerzan esa función si la complejidad del asunto a evaluar así lo requiere. La formación y experiencia del AC depende de las características que demanda el caso a analizar, de tal forma que si se trata de temas relacionados con obras civiles puede ser un ingeniero civil o ambiental. La decisión del AC tiene el alcance contractual de una transacción y hace tránsito a cosa juzgada, por lo tanto presta mérito ejecutivo. Como se trata de un contrato de naturaleza privada, no de un proceso judicial, no se puede acudir a la tutela para que se proteja el “debido proceso”. Sin embargo, la decisión del AC puede ser impugnada judicial o arbitralmente. Cualquier persona natural o jurídica que enfrente un conflicto puede solicitar esta herramienta ante el Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición, siempre y cuando las partes involucradas lo hubieran pactado previamente mediante una cláusula dentro del contrato o de manera independiente en otro documento contractual. Una de las ventajas que ofrece la Amigable Composición es la rapidez con la cual se resuelve el asunto en cuestión, ya que según las normas del Centro el tiempo máximo para llegar a una decisión por parte del Amigable Componedor son cuatro meses, prorrogables por hasta dos meses más. Cabe señalar que las partes están en libertad de determinar el tiempo que puede tomarse el AC para presentar su decisión. “En la primera reunión, que se denomina reunión de apertura, se hace entrega del expediente al Amigable Componedor, se nombra secretario, se establece el lugar de funcionamiento y el trámite, se solicitan aclaraciones a las partes y se fijan las sumas correspondientes a honorarios y gastos del Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición”, señala Juliana Giraldo. Los costos están asociados a la cuantía del caso a dirimir, y se fijan según unos rangos previamente establecidos. El Centro concluyó recientemente el primer curso de formación de amigables componedores y desarrolla una fuerte campaña de difusión para promover el uso de esta herramienta, que resulta muy efectiva para atender casos en los cuales se requieren decisiones prontas para evitar la parálisis de un contrato o de un proyecto en ejecución. Al tramitarse la solicitud ante un Centro de Conciliación avalado por el Ministerio de Justicia, las partes pueden acceder a un listado de profesionales idóneos que cuentan con la formación requerida para atender este tipo de asuntos, y a un reglamento claro fijado por cada entidad. Contacto: 8861369