Cultura chocolatera

Yan Delplace Chocolates Santa Teresa se inspiró en el gran amor de su cofundadora por su madre, fallecida hace algunos años, y en la patrona de la gastronomía para darle nombre a una empresa que volcó una dulce pasión en confites elaborados con cacao nacional. Dicen que el francés es el idioma del amor y que el chocolate es el sabor de la pasión. Pues de esa mezcla nació Chocolates Santa Teresa, firma productora de confites, fundada por la caleña María del Carmen Terán y su esposo, el francés Yan Delplace. La experiencia de ella como gerente de asuntos corporativos de una multinacional del sector y las habilidades de él, chef pastelero que durante toda su infancia participó en la preparación de las conservas que su familia comercializaba, marcaron una sociedad destinada al éxito. La primera apuesta de Chocolates Santa Teresa fueron las chocotejas, bombón peruano que la comunicadora social conoció en uno de sus viajes al país andino. Para construir una propuesta única, el pastelero vivió por un tiempo en el Perú y se capacitó con una experta que le transfirió sus conocimientos sobre la preparación de este producto. De vuelta en Colombia, en 2009, iniciaron la producción de las chocotejas en la cocina de su casa. Su primera prueba piloto la hicieron con familiares y amigos y fue todo un éxito. Del seguro entorno de amistades se aventuraron a la comercialización en el sector institucional, logrando negocios con grandes corporaciones. El incremento de la demanda los llevó a la apertura de su primer local, en San Vicente. Tras varios procesos, llegaron al barrio Granada en donde, además de una tienda abierta el público, montaron una miniplanta de producción con mayores niveles de sofisticación. “En el proceso de conocimiento sobre la preparación de chocolates nos conectamos con expertos en cacao. Así desarrollamos nuestra propuesta de chocolate 100% artesanal con 100% manteca de cacao colombiano, que compramos a proveedores pequeños porque son más puristas y cuidan el producto desde el grano hasta la cobertura. En nuestros empaques también aplicamos nuestro interés por la responsabilidad social”, asegura María del Carmen. Gracias al reconocimiento que han logrado en el segmento de confiterías finas, Fedecacao los invitó a participar en el Primer Concurso Nacional de Chocolate de Colombia, que organiza el gremio con el empresario suizo Edouard Kaiflin. Santa Teresa logró integrar el grupo de cinco finalistas, entre 34 aspirantes de todo el país, con una trufa de ron con nibs de cacao garrapiñados y un bombón de chocolate con chontaduro y miel. En Floridablanca Santander, en el marco del Cuarto Seminario Internacional Comercialización y Calidad de Cacao “Aromas de paz de Colombia para el mundo” se batieron en duelo por los paladares de los exigentes jurados. Aunque no se quedaron con el primer lugar, pero la fundadora dice que fue una experiencia única en la que mezclaron diversos sabores de Colombia. Además, la organización les entregó una mención de honor por su bombón con sabores exóticos. Esta pareja continuará trabajando en productos únicos, que integren los frutos autóctonos del país, para generar una cultura en la que se valoren los productos fabricados con chocolate 100% colombiano. chocolatessantateresa.com