De la vigilancia a la promoción

Con el compromiso de promover la competitividad de los productores nacionales, el Invima registra 24 mercados abiertos para los productores de carne porcina, bovina, aviar y productos del mar. Pero es el puerto de Buenaventura el que mayores retos plantea para superar los obstáculos al comercio internacional. Son pocos quienes recuerdan que con la Ley 100 de 1993 no solo se le dio vida a un nuevo sistema de salud en el país, sino que también se gestó el nacimiento del Invima –Instituto de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos- con el objetivo de proteger la salud de los colombianos. Es así, como con un nuevo mandato para propender por la competitividad de la industria nacional, este año el Instituto celebra 20 años de actividades. Teniendo en cuenta los retos que enfrentan los empresarios vallecaucanos de cara a las oportunidades comerciales que se abren con acuerdos como la Alianza del Pacífico, el TLC con Corea y con Estados Unidos, Acción entrevistó a la directora del Invima, Blanca Elvira Cajigas de Acosta, sobre las acciones de la entidad para cristalizar nuevos negocios. ¿Cómo ha evolucionado la entidad en los últimos años? Indudablemente nos hemos fortalecido. La entidad contaba con 480 personas y pasamos a 1.500, especialmente para apoyar las áreas de acceso inicial de mercancías o primera barrera, como son los puertos marítimos, aeropuertos y pasos de frontera. Adquirimos y dotamos con tecnología nuevas sedes en Bogotá, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Medellín y Villavicencio; además, en el 2012, creamos el proyecto de la Oficina de Asuntos Internacionales con tres líneas de acción: acceso a mercados, cooperación internacional y homologación, equivalencia o reconocimiento con otras agencias sanitarias con las cuales Colombia ha suscrito acuerdos comerciales. ¿Qué resultados ha dado hasta el momento la oficina de asuntos internacionales? Tenemos 24 mercados abiertos en carne bovina, aviar y porcina, y estamos trabajando en alrededor de 56 posibles destinos. El último mercado que logramos abrir fue Japón para carne aviar, y hoy estamos esperando que nos digan quién quiere exportar a Japón para iniciar los trámites respectivos. Queremos incentivar entre todas las entidades del Estado una sinergia para abrir las puertas en muchos mercados. ¿Y cómo responde el sector privado a estos logros? Pensamos que el sector productivo debe adoptar las condiciones de competitividad comercial que se necesitan para poder llegar a esos nuevos destinos. Le doy un ejemplo: en lácteos ya podemos exportar a Chile pero no somos competitivos con los precios que se manejan en ese país, un yogurt importado vale dos o tres veces más que uno nacional, entonces los empresarios deben realizar ajustes en sus estructuras productivas que les permitan aprovechar esas oportunidades. Nosotros hacemos nuestra labor sanitaria y con Procolombia trabajamos fuertemente en promoción pero los gremios no se han vinculado a estas actividades. Este punto no es fácil manejarlo con el sector productivo porque a Estados Unidos no podemos exportar, por ejemplo, carne de pollo pero sí podemos recibir este producto ya que la incidencia de salmonella en Colombia es más alta que en ese país. ¿Cómo está el Valle en materia de plantas de cárnicos habilitadas para exportar, teniendo en cuenta que el clúster de proteína blanca es una de las apuestas productivas de la región? Quiero precisar que una de nuestras funciones es habilitar plantas de producción para exportar o certificar sistemas nacionales sanitarios, en donde como entidad sanitaria se presentan esas plantas y debemos responder ante el país comprador por el cumplimiento de todos los requisitos. En Colombia se registran 800 plantas autorizadas por el Invima para operar y 24 están habilitadas para exportar. En el Valle hay 53 registradas pero solo tienen el visto bueno exportador la planta de Pollos Bucanero, que exporta a Venezuela y Rusia, y en porcino está Carnes y Derivados de Occidente, que todavía no exporta. En parte suponemos que estos resultados se deben a que la infraestructura del puerto de Buenaventura no es la más óptima para transportar productos que requieren cadena de frío. En cambio, en Barranquilla están a diez minutos del barco y con una infraestructura muy buena. ¿Han tenido otros inconvenientes para operar en el puerto de Buenaventura? La verdad es que hoy tenemos unos huecos de talento humano en ese puerto porque los profesionales que fueron seleccionados por concurso no duran, solo cumplen sus primeros seis meses de prueba y renuncian. Es una regional muy difícil, con problemas de seguridad, de infraestructura y otras situaciones que hacen que la gente se aburra, aunque procuramos mantener la operación con personal de esa ciudad que ha estado vinculada a la entidad en los últimos años. Por otra parte, la Secretaría Departamental de Salud cerró el laboratorio de salud pública de Buenaventura porque no era rentable, y eso es un obstáculo grandísimo al comercio porque nos demora los procesos de análisis de producto. Le pedimos a la Secretaría que nos lo entregara para administrarlo o en comodato pero no quisieron y ya repartieron todos los equipos. Hoy todo lo tenemos que llevar o sacar desde Cali y hemos tenido que manejar un procedimiento diferente con contramuestras para agilizar el proceso. Ya estamos gestionando un convenio internacional para conseguir nuevos equipos y vamos a manejarlos nosotros con nuestro personal en el puerto. ¿Cómo apoya el Invima las actividades de las pequeñas y medianas empresas que buscan exportar? Queremos facilitar todos sus trámites ante la entidad, por ejemplo para obtener la notificación sanitaria obligatoria o un registro sanitario obligatorio pueden realizar todo el procedimiento desde nuestra plataforma digital, en www.invima.gov.co. Allí anexan toda la documentación requerida y el sistema les va dando el paso a paso, además contamos con tutoriales para cada procedimiento que requieran. El objetivo es que más empresarios la usen porque por el momento son escasos quienes la aprovechan. ¿Cómo se proyecta el Invima en los próximos años? Queremos ser los líderes en articulación interinstitucional para brindarle soluciones a los empresarios de manera expedita y efectiva, y en ese proceso también las cámaras de comercio y el Sena son fundamentales.