Ecuador: jaque a los exportadores

Las medidas adoptadas por el Gobierno ecuatoriano para incentivar el crecimiento de su industria local y atraer inversionistas tienen en vilo a los exportadores colombianos. Aunque algunos han logrado adaptarse a las exigencias, se prevé un mayor recrudecimiento de las medidas proteccionistas. Alianza del Pacífico, la gran esperanza. Hasta hace apenas un año Ecuador era la gran alternativa para los empresarios colombianos que se vieron afectados por la crisis en Venezuela. Un país hermano, con costumbres, idioma y hábitos de consumo similares, con una buena demanda y sin mucha industria que abasteciera el mercado interno. Todo estaba servido en bandeja de plata. Pero desde comienzos del año 2014 las cosas cambiaron. La política económica del presidente Rafael Correa dio un viraje hacia el proteccionismo de su industria local y exportar hacia ese destino se convirtió en una “misión casi imposible”. Una de las razones que justificaron las medidas del mandatario es que ese país no maneja moneda propia, por lo tanto deben cuidar al máximo los dólares que circulan en su economía y ese objetivo es difícil de cumplir cuando se tiene una balanza comercial deficitaria con el resto del mundo. Precisamente, en esa ecuación nuestro país tenía una posición superavitaria: en 2013, por ejemplo, Ecuador nos vendió 1.000 millones de dólares, mientras que los colombianos facturaron 2.000 millones de dólares. El país hermano cuenta con unos 14 millones de habitantes y con el presidente Correa logró superar la inestabilidad económica y social que le generó el haber tenido cinco mandatarios en cinco años. En los años recientes lograron grandes avances en infraestructura y la disminución de la brecha social. El siguiente paso del presidente es convertir a su nación en una potencia exportadora y para eso promulgó dos leyes: la primera, el Código de la Producción que busca dar incentivos a la creación de industria por parte de nacionales y extranjeros. Entre ellos, pagar una renta más baja que en Colombia, pues allá se tributa el 22% y aquí el 33%. También hay descuentos en materia de parafiscalidad para las empresas nuevas que estén dentro de los sectores priorizados, y unos incentivos tributarios adicionales para las empresas que se asienten en ciudades diferentes a Guayaquil y Quito, medida que busca generar desarrollo económico en otras regiones de menor liderazgo industrial. Y la segunda ley, y la que más afecta a nuestros empresarios y que aplica a todos los países del mundo, es la resolución 116 que entró a regir el 2 de enero de este año. ¿En qué consisten esas medidas de cierre del gobierno ecuatoriano? Las hay de varios tipos: desde exigencias de certificaciones (cada mes una nueva) hasta un incremento en el gravamen por la salida de divisas, que pasó de 0,5% a 5%. Ya en el 2012 se habían anticipado algunas medidas restrictivas, pues se disminuyó el cupo a la importación de vehículos incluso desde países que pertenecen a la CAN (Comunidad Andina de Naciones), de la que hace parte Colombia. También se prohibió la importación de impresos y se exigió que al menos el 80% de los contenidos publicitarios se realice dentro del territorio ecuatoriano. “La manera en que se han adoptado estas medidas desconoce algunas de las reglas de juego en materia internacional, pero parece que la decisión de proteger la industria local no tiene vuelta atrás”, dice Oliva Diazgranados, presidenta Ejecutiva de la Cámara Colombo Ecuatoriana de Industria e Integración, quien agrega que los empresarios colombianos que exportan a ese mercado deben evaluar si su producto tiene abastecimiento interno, porque si es así, es mejor desistir e ir buscando otro. Los principales inconvenientes se presentan para la industria de alimentos. El gobierno de ese país se inventó una especie de “semáforo” en el que se debe advertir en el paquete qué tanto contenido de grasa, azúcar y sodio contiene dicho producto. La manera en que se debe presentar la información, a través de un “semáforo nutricional”, es única en el mundo, por lo que las empresas se ven obligadas a imprimir tirajes de empaque exclusivos para ese destino. Esto encarece la producción y disminuye la rentabilidad. Además, exigen nuevas certificaciones cada cierto tiempo, trámite que debe hacerse con empresas que estén acreditadas en Ecuador. Afortunadamente, este año el Invima y las certificadoras colombianas fueron reconocidas como válidas en el vecino país lo que facilitó un poco este proceso. Impactos sobre los exportadores Dicen que el colombiano se las arregla como sea para cumplir con lo que se propone. Eso queda evidenciado en las cifras que maneja la Cámara Colombo Ecuatoriana de Industria e Integración. La resolución 116 afectó a 313 subpartidas y si se observa su comportamiento en las exportaciones se encuentra que la mayor caída, como era de esperarse, se presentó en los primeros cuatro meses de este año: entre enero y abril, porque fue un baldado de agua fría para los exportadores nacionales. Sin embargo, después de abril, las exportaciones a ese país se han recuperado, y han retomado niveles cercanos a los que había antes de que entrara en vigencia la ley (ver gráfico).
Gustavo Llano, gerente comercial  ManitobaSe complicó el maní
Manitoba ha sido constante en sus exportaciones hacia Ecuador en los últimos 10 años y ese mercado representa el 50% de sus ventas al exterior. Sin embargo, las medidas restrictivas del vecino país han afectado el desempeño de la compañía porque a pesar de que han mantenido el volumen exportado en los últimos años han tenido que sacrificar la rentabilidad de la operación.

El motivo es que han tenido que imprimir tirajes especiales de empaques para cumplir con los requisitos de información nutricional de cada producto, de acuerdo con las exigencias específicas de ese país. “Nosotros seguimos exportando, pero no sabemos si algún día llegue un requerimiento que ya no podamos cumplir”, sostiene Gustavo Llano, gerente comercial de la compañía de alimentos que genera más de 230 empleos directos.
Juan Fernando Correa, gerente general Clay S.A.Oportunidad para crecer
Aunque algunas empresas y expertos opinan que es hora de repensar la presencia en ese mercado, hay emprendedores caleños que lo están viendo como la mejor oportunidad para crecer. En el caso de Clay S.A. la decisión fue abrir operación propia en Ecuador desde el año pasado, y aprovechar los incentivos que da el gobierno del presidente Correa. “No estamos interesados en ser mercantilistas, queremos construir un mercado a través de posicionamiento de marca y de mejor servicio al cliente”, dice Juan Fernando Correa, gerente general de la compañía especializada en la manufactura de productos de bioseguridad (como guantes, tapabocas y ropa desechable, entre otros).

La apertura se hizo en sociedad con un empresario ecuatoriano, que aportó recursos de capital para el montaje de la planta. Juan Fernando Correa cree que están haciendo bien la tarea en Colombia y que es hora de buscar nuevos mercados y la llegada a Ecuador se dio porque en temas de bioseguridad está todo por hacer en materia de regulación, lo que les representa una gran oportunidad.

Por ahora se han enfocado en ropa de tipo quirúrgico y en menos de un año han vendido más de 70 mil prendas. También importan desde China guantes de vinilo y de látex para atender la demanda interna. Hoy generan 15 empleos en el vecino país y creen que es un mercado prometedor que está adoptando regulación al estilo de Colombia, lo que les abre nuevos nichos en manipulación de alimentos, belleza, peluquería y el sector salud.

Frente a este panorama en el vecino país, muchos están convencidos también de que la alternativa más esperanzadora es la Alianza del Pacífico, en la que Colombia está empeñada y el Valle, por su ubicación cerca del puerto de Buenaventura, tiene posibilidades de sacar el mayor provecho. Esta plataforma de comercio compuesta por cuatro países: Colombia, Chile, Perú y México representa un mercado de 214 millones de consumidores. Un potencial nada despreciable que bien vale la pena aprovechar.
Sobre la Alianza Pacífico
» En el 2013 Colombia exportó a los países de Alianza del Pacífico (Chile, Perú y México) un total de 3.709,3 millones de dólares, de los cuales el 62,7% eran productos no minero energéticos; e importó desde ellos 6.983 millones de dólares.

» ¿Qué le exporta Colombia a la AP? Los principales productos exportados en 2013 fueron: carbón (17,4%); petróleo (16,5%), Química Básica (12,1%), automotores (8,8%) y jabones y cosméticos (6,9%).

» ¿Y qué importa Colombia desde los otros tres países miembros? En 2013 se importaron: maquinaria y equipo (23,2%), automotores (16%), metalurgia (14,9%), Química Básica (9,3%) y derivados del petróleo (8,7%).