El ‘Canciller’ de los negocios

Carlos Eduardo Payán. El Presidente del Grupo QBCo transformó una industria aceitera en crisis en un grupo de alimentos líder de las marcas privadas en Colombia. Más de 20 cadenas comerciales, entre las que se encuentran La 14, D1, Ara, Surtimax y Éxito, confían en la calidad de su producción. Sus compañeros de estudio en la maestría de administración de la Universidad de los Andes le decían ‘el canciller’. La seguridad con la que habla, el conocimiento que despliega en sus intervenciones pero al mismo tiempo su increíble sencillez le han ayudado a forjar grandes amistades para la vida, y tremendas alianzas para los negocios. Carlos Eduardo Payán, presidente del Grupo QBCo, es más revolucionario e inquieto a sus 62 años que cualquier emprendedor de 25. Este ingeniero civil, nacido en Bucaramanga pero criado por etapas en muchos lugares de Colombia es un verdadero integrador de voluntades. Funge como presidente de la junta directiva de la ANDI seccional Valle del Cauca, participa en la Junta de Invest Pacific y es Presidente de la Junta de la Cámara de Alimentos Balanceados de la ANDI Nacional, gremio que representa incluso en las frecuentes reuniones que cita el Presidente Juan Manuel Santos para revisar las políticas económicas y tomarle el pulso a los diversos sectores. Payán ha dedicado gran parte de su vida a consolidar la visión de Iván Hoyos Robledo (QEPD), quien en 1961 fundó Aceitales y cuyo proceso de crecimiento empresarial no estuvo exento de tropiezos. A finales de 1991 los accionistas de la aceitera, propietaria de la marca Purísimo, habían decretado la liquidación y luego solicitaron la admisión en concordato ante la Superintendencia de Sociedades. La apertura económica, la guerra de precios en el sector y los altos costos laborales la dejaron al borde del cierre. Durante más de 25 años Aceitales había realizado enormes esfuerzos evangelizando a los consumidores colombianos sobre las ventajas para su salud del uso del aceite líquido, creando una subcategoría que hoy es dominante. Sin amilanarse ante las dificultades de mercado y los enormes costos, Hoyos creó en 1987 a Concentrados S.A., firma fabricante de alimentos balanceados para animales a partir del procesamiento de fibras vegetales, con una de las plantas más modernas del país. Tras batallar en complejos procesos de normalización empresarial, el pionero falleció en 1996. Ya con Payán abordo, el nuevo siglo marcó la superación de estas dificultades y en el 2000 aprobaron la fusión de las dos empresas y la conformación de tres unidades estratégicas de negocios: nutrición animal, grasas y aceites y avicultura. El propósito era iniciar la integración de la cadena productiva para enfrentar con fortaleza la llegada de más competencia internacional.
Líneas de producción del Grupo QBCo

Margarinas Pastas alimenticias Aceites y grasas comestibles Conservas Enlatados Salsas y aderezos Alimentos preparados Alimento para mascotas Huevos y Ovoproductos Productos de aseo y desinfección
Con los vertiginosos cambios que ha sufrido la economía nacional, la suscripción de tratados de libre comercio y la necesidad de fortalecer su presencia en el país se transformaron en QBCo S.A., la firma clave del grupo Invecsa (Inversiones Concentrados S.A.S.). También desarrollaron una agresiva política de adquisiciones de plantas productivas en diversas líneas de alimentos para complementar su portafolio. Hoy, en las manos de este vallecaucano se delinean las estrategias competitivas de mas de 5 empresas que operan en cuatro sectores destacándose la Empresa Lider de las marcas privadas QBCo, la Empresa avícola Triple A y la administración y desarrollo de proyectos inmobiliarios (Inmobiliaria La Cofradía), en particular parques logísticos. Además, cuentan con Logistic Alliance LLC, una comercializadora internacional en Estados Unidos. “Con toda seguridad, quien adquiere un alimento de marca Éxito, Ara, Olímpica, Alkosto, Superinter, La 14 o D1, entre muchos otros, está consumiendo un producto nuestro. Por eso todos los esfuerzos en inversiones se han destinado a garantizar la calidad de cada línea porque nuestros clientes nos exigen, como mínimo, la misma calidad del líder de la categoría pero con el mejor precio del mercado”, señala el ejecutivo. Más de 500 personas laboran en las cuatro plantas de producción instaladas en Sabaneta, Cajicá, Buga y Puerto Gaitán, desde donde se despachan más de 1.100 referencias a los centros de distribución de sus clientes institucionales, industriales y de comercio. También manufacturan las marcas Del Sur y Mi Sofía, para los mercados de Estados Unidos, Panamá y Ecuador. Su agenda personal incluye la participación en diversos encuentros empresariales nacionales o internacionales, o las ferias industriales más importantes de cada uno de sus segmentos de producción. “Los empresarios tenemos que estar atentos a los cambios, anticiparnos a las tendencias, conocer para dónde van nuestros consumidores. Esa es la clave del éxito. Y la base del fracaso es subirse en el ego de creer que porque fuimos exitosos durante algunos años ya no tenemos que hacer nada para mantener el liderazgo”, sentencia este ejecutivo que encabeza una holding que genera cerca de $ 500.000 millones anuales en ingresos. Carlos habla con la propiedad de un dueño y tiene claro que la familia Hoyos le confió el futuro y la preservación del legado del fundador, una misión que se tomó muy en serio. A las junta gremiales, suele invitar a diversos personajes de la actividad económica y política, para que presenten sus planes de trabajo . “Los empresarios tenemos que concientizarnos de nuestra responsabilidad con las regiones en donde operamos. A nosotros nos toca hacerlo en el Valle del Cauca”, sentencia.