El futuro tiene forma de mujer

La industria de confecciones en el Valle del Cauca da señales de recuperación y ratifica que existe un enorme potencial en diversos segmentos, especialmente en el de prendas femeninas. La calidad del diseño y la confección que tienen las empresas del Valle son, en gran medida, las razones de la buena recuperación que experimenta el sector en el último año. De ello dan fe empresarios como Ana Moreno, gerente general de Kassis, una firma caleña productora de ropa deportiva femenina que se ha basado en el referente de belleza colombiana para abrir puertas en Estados Unidos, México, Ecuador, Costa Rica, Perú, Chile, Venezuela y Centro América. Esta empresa con 15 años en el mercado, y 40 colaboradores, maneja varios canales de distribución: desde las tiendas propias en Colombia ubicadas en gimnasios, hasta locales en centros comerciales en Cali y México. Los distribuidores autorizados también forman parte de sus “apóstoles” de marca, y al parecer esta estrategia multicanal le funciona bien. De acuerdo con cifras de la Cámara de Comercio de Cali, entre enero y agosto de este año sus exportaciones crecieron 71,7% en comparación con el mismo periodo del 2013. Otra de las empresarias de la región que se destaca es Isabel Cristina Ramírez, gerente general de la firma Alfa Exportadora, que pasó de ser una comercializadora neta a producir sus propias prendas. Hace cinco años iniciaron producción con fajas marca Zarey y el año pasado incursionaron en prendas deportivas femeninas. Tras su participación en la última versión del Caliexposhow, Ramírez sostiene que en ese espacio confirmaron que para los clientes extranjeros lo más atractivo de la industria confeccionista colombiana es la calidad de las siluetas y las hormas de las prendas femeninas. Pero quizás lo más importante es focalizarse en determinadas líneas de producto, para conocerlas en el más mínimo detalle y saber hasta dónde se puede ser versátil dentro de la línea que se trabaja. “Cuando estás afuera (exportando) te puedes encontrar oportunidades en muchos campos en los que no eres fuerte y eso te puede distraer. Si haces de todo te desgastas”, sostiene esta empresaria. Lo cierto es que el sector confeccionista en el Valle del Cauca pasa por un buen momento, y crece por encima de ciudades que tradicionalmente han sido más fuertes, como Bogotá y Medellín. Así lo registra la muestra trimestral manufacturera del Dane. Mientras en el Valle este sector tiene un crecimiento trimestral promedio del 8,5% en los últimos dos años, en Bogotá es de 5% y en Medellín apenas del 0,4%. La buena dinámica también se refleja en las exportaciones. Según el informe Apunte Económico, de la Cámara de Comercio de Cali, entre enero y agosto de este año las ventas al exterior ascendieron a 61,1 millones de dólares, lo que representa un incremento de 68,3% con respecto a los valores reportados en el año 2009. Pero, sin duda, el grupo de mayor crecimiento dentro de las exportaciones es el de las prendas de fibra sintética para mujer (ropa deportiva), que presenta un incremento de 66,3% si se compara el período enero agosto del 2014 con el mismo lapso del 2013. Aunque el más importante en volumen es el segmento de pantalones, suéteres y fajas (82,9% del total exportado este año con 16,6 millones de dólares). Por qué la recuperación Para Natalie Gallego Arce, directora Regional para Cali de la Cámara Colombiana de la Confección y Afines, uno de los fuertes del Valle del Cauca en materia de confecciones es la pronta moda, que se refiere a las empresas que le apuestan al diseño, la innovación y a la mano de obra altamente calificada sacando al mercado colecciones de última tendencia. Algunas de las empresas del departamento líderes en este concepto son Studio F (ropa para mujer) y Quest (línea para jóvenes). “El valor agregado de nuestra región es que contamos con jóvenes emprendedores y creativos que tienen la iniciativa de crear marca propia lo que hace crecer el mercado y la producción” señala Gallego Arce. Así las cosas, argumenta la vocera de la Cámara, se calcula que la producción del sector confección se incrementó en 21,1 % a nivel nacional y se generaron cerca de 200 mil nuevos empleos. La ejecutiva también resalta que para el caso específico del Valle del Cauca, el sector genera actualmente entre 80 mil y 90 mil empleos, entre directos e indirectos. Alianza del Pacífico, un mercado por explorar Pero si la cosa va bien en materia de exportaciones, la situación podría mejorar. Según Proexport la industria local tiene oportunidades en los países que forman parte de la Alianza Pacífico. La entidad advierte que en México, Perú y Chile, las confecciones colombianas tienen una oportunidad enorme. De acuerdo con cifras de Trademap, Colombia es el proveedor de textiles y confecciones número 13 de México, el décimo de Chile y el cuarto de Perú. En el caso de Chile, la fabricación local es casi inexistente, aunque las marcas locales son fuertes y hay una alta influencia europea y argentina. Sin embargo, los diseñadores colombianos son reconocidos por sus prendas de alto valor agregado. Las posibilidades en ese país se concentran en paquete completo de jeanswear, ropa interior femenina y masculina, calzado en cuero, marroquinería con alto diseño y bikinis en temporada de verano. En lo que tiene que ver con México, la segunda economía de América Latina después de Brasil, Proexport tiene identificadas oportunidades en bisutería, calzado e insumos para calzado, cueros preparados, jeanswear, joyería, manufacturas de cuero, ropa casual, de control, de hogar, deportiva, formal masculina, infantil e interior, textiles e insumos, y vestidos de baño. El “país manito” es el cuarto destino de las exportaciones colombianas de prendas de vestir, según información del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, con datos del Dane. Y en cuanto a Perú, este es el quinto destino de las exportaciones colombianas de prendas de vestir. Somos el cuarto proveedor, después de China, Estados Unidos e India: allí hay oportunidades para crecer con la venta de ropa casual, de control, hogar, interior, textiles e insumos, y vestidos de baño. Aunque se debe tener en cuenta que la fabricación local es fuerte, sobre todo en fibras naturales, tejido de punto, camélidos y maquila, pero el mercado es abierto frente a las prendas colombianas, las cuales son reconocidas por un buen componente de diseño que las hace diferentes. Así las cosas, el panorama para los confeccionistas del Valle es favorable. Un mayor énfasis en el diseño, la calidad de la confección, la renovación de equipos y las oportunidades que ofrecen los tratados de libre comercio son factores que propiciarán su consolidación. La tarea queda en manos de los empresarios. Si dentro de su estrategia de crecimiento está la internacionalización, es hora de agarrar su maleta y buscar nuevas plazas para sus productos.