El Pacífico se abre paso hacia la Orinoquía

Comienza a cristalizarse la iniciativa para unir por carretera al Pacífico colombiano con los Llanos Orientales. Una disminución de cuatro horas en el recorrido entre estas dos regiones, así como la dinamización de las economías de por lo menos ocho departamentos son algunos de los beneficios de este megaproyecto nacional. Unir al Pacífico con los Llanos Orientales, y generar una espiral de progreso en por lo menos ocho departamentos del sur occidente y sur oriente del país es el propósito que plantea el Proyecto de Conexión Pacífico y Orinoquía. Con el objetivo de contribuir a viabilizar este proyecto estratégico para el país y con el ánimo de reiterar el llamado al Gobierno Nacional sobre la importancia de dicha conexión a través de un corredor vial por el sur, la Cámara de Comercio de Cali presentó un nuevo estudio económico, realizado por la firma especializada Económica Consultores, que profundiza en la evaluación de las tres alternativas que ya han tenido estudios iniciales de prefactibilidad. Para el presidente de la Cámara de Comercio de Cali, Esteban Piedrahita, proponer este nuevo proyecto de ingeniería que estaría funcionando en el 2025, parte de una necesidad que tiene el país. “La movilidad de Colombia fue pensada de norte a sur y viceversa, pero no existe una vía que conecte a una región tan importante a nivel comercial como el Pacífico con los Llanos orientales. El paso por La Línea es obligado pero esta vía es muy ineficiente y vulnerable a deslizamientos. Con esta nueva alternativa se mejoraría la operatividad y el transporte y se apoyarían las industrias de todos los departamentos por los que cruzaría sin necesidad de ir hasta Bogotá”. Nariño, Cauca, Valle, Huila, parte del Tolima, Guaviare, Casanare y Meta serían los departamentos directamente beneficiados de la ruta. El ejecutivo explicó que a la Cámara de Comercio de Cali le preocupa la fragmentación que tiene el país a nivel vial, razón por la cual existe una deficiencia comercial y económica, poco acceso a la educación, a la salud, y falta de oportunidades y de seguridad por la ausencia del Estado. “En un escenario de postconflicto esta vía le daría más oportunidades a la gente del campo y de zonas golpeadas por la violencia y la ilegalidad, ya que se impulsaría el desarrollo agroindustrial y minero”, afirmó el presidente de la Cámara. Además, la vía acercaría una extensa área del país a los mercados internacionales del Pacífico, como Asia y las naciones que integran la Alianza del Pacífico, los cuales son los de mayor dinamismo en el contexto internacional actualmente. Las alternativas El nuevo estudio económico comparó cada una de las alternativas propuestas en el estudio inicial contratado por Invías. La primera captura flujos del centro del país como Bogotá y sus alrededores. La segunda está orientada muy al norte, por lo que no se diferencia en términos competitivos con el paso de La Línea. Quienes lideraron los estudios afirman que estas dos opciones no lograrían los beneficios socioeconómicos necesarios para ser rentables. La tercera alternativa, que supone ser la más indicada, sería la ruta Palmira – Pradera – Puerto Saldaña – Villa Vieja – Baraya – El Venado y Colombia, en el Huila, donde se conectará hacia los Llanos con una vía que ya está en ejecución. Este trazado contempla construir 14 puentes y 21 túneles, en una extensión de 266,6 kilómetros. Dentro de los beneficios que esta opción aportaría, si además se le agrega una conexión al Guamo (Tolima), sería el aumento considerable del tráfico, ya que canaliza flujos desde Bogotá y también los transversales en el sur del país y descongestionaría el corredor Bogotá-Buenaventura. Según los cálculos de Pablo Roda, director de Económica Consultores, “para el 2025 se movilizarían por esta ruta un promedio de 5.525 vehículos al día en el cruce de la cordillera central y un promedio de 15,9 millones de toneladas de carga al año”. Y agrega que se disminuirían los costos de operación vehicular como la gasolina y el mantenimiento, así como las emisiones de CO2 debido a la mayor eficiencia en los viajes. También se ahorraría en cuatro horas el tiempo de tránsito entre Buenaventura y los Llanos, con lo cual ese recorrido se haría en diez horas. El costo de este gran proyecto de ingeniería vial está estimado en $5 billones, que serían aportados mediante una alianza público privada. Como parte de la obra se haría un túnel de 18 kilómetros, que se ubicaría entre los cinco más grandes del mundo. Según los encargados de la evaluación económica del proyecto, el país no puede seguir dependiendo de un solo punto vial para conectarse de Occidente a Oriente en el sur de Colombia. “Este proyecto es un propósito de nación, no sólo del Valle del Cauca, que beneficiaría a todos los habitantes de esta zona de Colombia. El aislamiento económico del país es costoso porque mientras la economía esté más centralizada habrá poco intercambio comercial, poca especialización y poca productividad”, puntualiza Roda. Dado que el proyecto hace parte del Plan Nacional de Desarrollo, el Instituto Nacional de Vías (INVÍAS) tiene contemplados recursos por $22.000 millones para adelantar los estudios de la fase II del proyecto en el 2016. Lo que sigue es esperar el pronunciamiento de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla), que revisará los resultados de los estudios y determinará la mejor alternativa para unir el Pacífico con la Orinoquía. Esteban Piedrahita aseguró que uno de los propósitos de la Cámara de Comercio de Cali es “visibilizar las grandes propuestas que debe liderar la región con proyectos como este” y concluyó que el cruce de las cordilleras Occidental y Oriental es un reto de gran envergadura para el país.