El poder de la ‘mirada china’

A partir de la caña y sus derivados, Sucroal elabora ingredientes y suplementos alimenticios, productos industriales, agroindustriales y de construcción. La empresa biotecnológica más importante del país quiere consolidarse como la principal proveedora del mercado americano. Gracias a su modelo de producción, importación, comercialización y distribución, Sucroal es una empresa líder en elaboración de ácido cítrico, alcoholes, solventes e insumos para el sector agrícola y de construcción. Con sus suplementos alimenticios incursiona en el consumo masivo. Eduardo García Gómez, gerente general de esta compañía perteneciente a la Organización Ardila Lülle, tiene claro el objetivo: convertirse en el mayor centro de producción de la región o “la China del continente latinoamericano”. ¿Cuándo deciden volcarse al mercado internacional? La empresa siempre tuvo una orientación exportadora. Inicialmente se miraba hacia el Pacto Andino. Fuimos parte de una multinacional durante 41 años y, desde el 2012, somos orgullosamente colombianos. Hoy exportamos entre US$45 y US$60 millones anuales a 30 países, seguimos tratando de abrir mercados y de incrementar nuestra participación especialmente en el americano. ¿Qué sacrificios impone este reto? Exploración de nuevos clientes, creatividad para solucionar problemas, mejoramiento en la productividad, diversificación e innovación para mantener la competitividad, gestión del riesgo y disciplina para enfocarnos. ¿Cuál es el factor que los diferencia? Estamos integrados como cadena productiva a la principal materia prima, en una zona única en el mundo. Nuestros productos no son genéticamente modificados, son de la más alta calidad, seguros y ambientalmente responsables, como lo demuestran nuestras certificaciones ISO 9001, ISO 28000, ISO 14001, OHSAS 18001, BRC FOOD, HACCP, BPM, KOSHER y HALAL. Además, somos la primera planta en Colombia con verificación NON GMO para Estados Unidos. ¿Cómo ve la evolución de su sector en el país? Colombia es competitiva en el ámbito internacional, el problema está en enfrentarse con países de economía centralizada o que tengan subvenciones especiales. Debemos mejorar en aspectos logísticos y energéticos y continuar modernizando nuestras instalaciones. ¿Y qué perspectivas tiene el Valle? Es próspero y con miras a retomar el liderazgo que se merece. Veo con buenos ojos el trabajo que hace la Cámara de Comercio de Cali al identificar los cluster que deben ser impulsados en nuestra región. Debemos lograr que no sea una sola persona la que sobresalga, sino un equipo de vallecaucanos. ¿Existen planes de expansión? Acabamos de terminar una expansión a 40.000 ton/año de ácido cítrico, tenemos pensado aumentarla a 60.000 ton/año, eso depende del mercado y del apoyo del Gobierno a la industria nacional. También analizamos un proyecto de cogeneración para nuestra empresa. ¿Hacia dónde se encamina Sucroal? Queremos ser la China de Lati-noamérica, es decir ser un gran centro productivo de la región. Ser los proveedores de nuestra área de influencia, del mercado americano, porque no es conveniente que toda la fabricación mundial esté concentrada en un solo sitio.