Es mejor un buen arreglo…

El Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la CCC brinda servicios a quienes buscan normalizar sus deudas en mora acogiéndose al Régimen de Insolvencia para Personas Naturales no Comerciantes. La pérdida del empleo, el sobreendeudamiento, el divorcio o el diagnóstico de una enfermedad de alto costo que afecta a un familiar cercano son las principales causas que alegan quienes buscan acogerse al Régimen de Insolvencia para Personas Naturales no Comerciantes, señala Juliana María Giraldo, Directora del Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la Cámara de Comercio de Cali. La creación de este régimen se originó en la necesidad de darles un instrumento a quienes no podían cumplir con sus obligaciones crediticias por motivos de fuerza mayor pero querían encontrar la manera de quedar bien ante sus acreedores. “El sentido de la norma es facilitar el pago y normalizar las deudas”, señala Juliana Giraldo que ha sido responsable de estructurar los espacios académicos para divulgar el alcance de la normatividad, promocionar la figura y formar a los conciliadores expertos en el régimen, en virtud del aval que le otorgó el Ministerio de Justicia al Centro de Conciliación de la Cámara de Comercio de Cali. Al proceso de conciliación pueden concurrir como acreedores los colegios a los que les adeudan pensiones o matrículas, empresas de servicios públicos, la administración de una copropiedad, los bancos, empresas y personas naturales, como las empleadas del servicio doméstico a quienes se les deben salarios. Una vez se admite el proceso en el Centro de Conciliación se suspenden todos los procesos ejecutivos en contra del deudor, no pueden rematarle los bienes involucrados, tampoco se admiten nuevos procesos en su contra, ni le pueden suspender el suministro de los servicios públicos en su lugar de residencia. Esto se mantiene hasta que se logra un acuerdo o durante máximo 60 días, prorrogables por 30 más para un total de 3 meses, como tiempo máximo de duración del proceso de negociación que, según la ley, es el tiempo que puede durar el proceso de negociación.
Procesos que contempla el Régimen de insolvencia para personas naturales no comerciantes:

1. Negociación de la deuda: Para acceder al trámite se debe estar en cesación de pagos con dos o más acreedores por un periodo superior a los 90 días. También opera cuando contra el deudor cursan dos o más procesos ejecutivos o de jurisdicción coactiva. Las obligaciones involucradas en cualquiera de las dos situaciones deben sumar más del 50% del pasivo total a cargo del deudor.

2. Convalidación del acuerdo privado: Las partes pueden llegar a un acuerdo de pagos de carácter privado, pero el Centro de Conciliación debe convalidar ese acuerdo. Para convalidar, el deudor debe estar al día en sus obligaciones crediticias. En este caso, deben estar de acuerdo dos o más acreedores que representen más del 60% de las acreencias.

3. Liquidación patrimonial: se da cuando fracasa la negociación o hay incumplimiento por parte del deudor. En estos casos se concurre ante un juez para que decrete la liquidación de los bienes disponibles y se les pague a los acreedores, en el orden que establece la ley.

En los casos en los cuales el deudor incumple con lo pactado en el acuerdo de pagos, se cita a una audiencia conciliatoria para buscar un consenso. Si no se llega a un resultado positivo se pasa a liquidación patrimonial.

TENGA EN CUENTA:
Para iniciar el proceso, el deudor debe pagar gastos de administración del centro y honorarios del conciliador que atenderá su proceso. La liquidación se realiza con base en el capital que adeuda, excluyendo los intereses. Se sugiere contar con el acompañamiento de un asesor jurídico que apoye al deudor durante el proceso.