Gloria Castaño En solo 15 años, Fajas Salomé se ha convertido en una de las campeonas en las exportaciones de ropa de control en el Valle del Cauca: el 35% de su producción se despacha a 19 países, entre los que se cuentan Estados Unidos, Canadá, Ecuador, Perú, Chile, Panamá, República Dominicana, Guatemala, Suiza, Inglaterra, España, Noruega, Suecia, Holanda, Francia, Turquía, China y Nigeria. En un pequeño almacén en el centro de Cali, en el que vendía ropa importada, Gloria Castaño hizo las primeras pruebas de bodys elaborados en powernet, una fibra a base de poliamida y elastano. Tras comprobar el éxito de las prendas fabricadas para sus amigas más cercanas, en 2001 tomó la decisión de lanzarse al agua con la marca Fajas Salomé, con dos máquinas de coser instaladas en un garaje. El primer canal de distribución fue La Feria del Brasier y Solo Kuko’s, un almacén de la firma Marrocar, en donde el body brasilero se convirtió en la sensación. La gran visión de Gloria ha sido definitiva para impulsar el crecimiento sostenido de la compañía. En 2015 los ingresos por ventas se incrementaron en un 32%, en buena medida impulsados por las exportaciones, que reportaron un aumento del 16%. A este positivo desempeño ha contribuido el fortalecimiento de su catálogo, en el que se incluyen decenas de referencias de fajas elaboradas en powernet, látex y neopreno. Además, hace cinco años decidieron incursionar en el segmento de jeans femeninos y este año lanzaron la línea de leggins para uso deportivo y casual. Los primeros coqueteos con las exportaciones se los hizo un cliente interesado en llevar el producto a Sudáfrica. Pero el negocio nunca se concretó. Esta experiencia los obligó a revaluar su visión de la empresa. “Nosotros crecimos a la brava y esa experiencia nos obligó a hacer mercadeo, ampliar el portafolio y comprar máquinas para fabricar fajas de lipoescultura”, afirma Gloria sobre ese momento clave en el que decidió que la pequeña empresa tenía que empezar a crecer seriamente. Con la meta de internacionalizarse, la empresaria realizó un curso que ofrecía el Icesi en alianza con Procolombia, en aquella época Proexport, sobre gerencia exportadora. Curiosamente, su primera venta al exterior no fue el producto de un plan estratégico exportador sino de la casualidad. En una visita al Valle, un integrante del grupo musical Los Hermanos Rosario vio un catálogo de Fajas Salomé y se lo llevó a su esposa, quien se dedicaba a la comercialización de ropa de control en República Dominicana. Las muestras que recibió la convencieron de la gran calidad de los productos caleños. Tras una visita a la planta, en 2006, iniciaron las exportaciones a ese país Centroamericano. La relación comercial se afianza cada año y han crecido gracias a que esta cliente estratégica ya abrió operaciones en Nueva York. El 65% de las prendas que se quedan en Colombia son distribuidas en los 42 almacenes propios ubicados en diferentes regiones. También venden en comercios minoristas especializados en prendas íntimas. Y en los últimos meses se han enfocado en fortalecer la página web de la compañía para impulsar las ventas on line. “Nos hemos esforzado por ofrecer productos fabricados con telas de calidad y tener un inventario siempre disponible. Exportar no ha representado ninguna dificultad gracias a que en el curso del Icesi nos enseñaron a hacer las cosas bien”, señala la empresaria. Fajas Salomé forma ahora parte del grupo de empresas que impulsará las acciones del Cluster Sistema Moda, sobre el que Gloria dice tener grandes expectativas. “Hasta el momento hemos trabajado solos y es muy positivo que, por primera vez, las instituciones departamentales se fijen en nosotros. El cluster nos permitirá unirnos, ganar presencia juntos y expresar las necesidades que tenemos”, concluye. Más información www.fajasalome.com.co