Fieles a las mascotas

Manuel Eduardo Camacho HerreraBeneficiados por el Fondo iNNpulsa Mipyme por un proyecto altamente innovador, Comandina SAS ha crecido de la mano del mercado de mascotas en Colombia, México, Panamá, Costa Rica, El Salvador, Perú, Ecuador y Venezuela. Manuel Eduardo Camacho Herrera ha dedicado su vida a la salud animal. Con un título en administración de empresas de la Universidad de Texas y un máster en mercadeo internacional obtenido en Alemania, regresó al Valle en los años 70 para fundar Casa Agrícola y Ganadera. Bajo su administración llegaron a tener 15 almacenes a lo largo del territorio nacional, en los que comercializaban productos para ganadería, porcicultura y mascotas. Durante una década construyó una relación cercana con Dow Química que, en ese momento, era la dueña del 65% de unos laboratorios ecuatorianos especializados en línea veterinaria así que le entregaron la exclusividad para la distribución a la recién creada Comandina SAS, a mediados de los años ochenta. Tras evaluar las oportunidades del negocio, decidieron iniciar la producción directa de diversas líneas veterinarias hasta que, hace 10 años y luego de realizar un estudio con la Universidad de La Sabana, decidieron apostarle en un 100% al mercado de mascotas porque era el que mostraba crecimiento sostenido y mejores proyecciones para los siguientes años. Las líneas de ganadería, porcicultura y avicultura se escindieron del negocio para dedicarse exclusivamente a perros, gatos y caballos con la línea Mirrapel de suplementos alimenticios. También desarrollaron productos para la higiene oral de las mascotas, la salud digestiva y el fortalecimiento de las articulaciones de los caninos viejos. Bajo la gerencia de Camacho Herrera, Comandina se consolidó como un laboratorio veterinario que desarrolla la formulación de los productos y contrata la maquila con laboratorios especializados en Cali y Bogotá. Su aliado en la capital vallecaucana es Nutritec, reconocido por el Invima por sus Buenas Prácticas en Manufactura (BPM) y con las normas ISO 28000:2007 e ISO 9001:2008. Para focalizarse en las actividades comerciales y estratégicas la empresa vivió una profunda restructuración en la cual diseñó un organigrama plano, muy similar al modelo de las principales multinacionales del sector, se concentró en un grupo de clientes clave y contrató a ejecutivos de alto nivel que responden por las diferentes unidades de negocio. Ese nuevo enfoque también les permitió incrementar sus ventas en un 18% durante el 2014. Además de comercializar su portafolio en Colombia a través de una multinacional, que los eligió por su alta calidad, tienen distribuidores en México, Panamá, Costa Rica, El Salvador, Perú, Ecuador y Venezuela. La expansión continúa y próximamente culminarán el proceso de registro en Puerto Rico, República Dominicana, Texas y la Florida (EE.UU.). Según Camacho, en EE.UU. el mercado para mascotas es de gran valor y se registra una alta demanda de estos productos, especialmente en los Estados donde la comunidad latina es mayoritaria. Según el National Pet Owners Survey para el año 2012 el gasto realizado en medicina y cuidado de mascotas en los Estados Unidos fue de U$ 26.000 millones. Para ese año, se calculaba que existían 78,2 millones de perros y 86,4 millones de gatos. Los despachos se realizan desde Cali, donde está establecida la empresa, una decisión que se tomó porque no solo era el centro de operaciones de su fundador, sino porque pensaba que desde ahí podría llegar a cualquier lugar del mundo. Sin embargo, las dificultades que presenta el país en general en torno al transporte multimodal han sido una variable que se ha analizado detalladamente cuando se establece la relación con los distribuidores externos, que son elegidos por sus fortalezas financieras y comerciales. “Les hacemos una comparación del flete aéreo contra el marítimo, que resulta un 3% más económico, pero implica una demora de 21 a 30 días para recibir la carga. Este proceso, vía aérea, tarda siete días. El único país que se sirve del flete marítimo es Perú y a ellos les exportamos desde Buenaventura”, asegura Camacho.
Según el National Pet Owners Survey para el año 2012 el gasto realizado en medicina y cuidado de mascotas en los Estados Unidos fue de U$ 26.000 millones. Para ese mismo año, se calculaba que existían 78,2 millones de perros y 86,4 millones de gatos.
Por otra parte, según el directivo, el ramo de productos para mascotas es grande, pero no ha sido considerado de gran importancia para el país. Sin embargo, industrias como la suya están listas para asumir los retos porque cuentan con el know how y la infraestructura, pero requieren que el Gobierno los apoye en inteligencia de negocios y en el trámite de registros ante la FDA (Food and Drug Administration), que pueden costar unos U$14.000. “Si recibimos el apoyo –manifiesta Camacho- fácilmente en cinco años podemos pasar los US$10 millones en exportaciones”. Su visión está clara: en el 2019 el 70% de sus ventas corresponderán a exportaciones. Así mismo, la empresa diversificará su actual portafolio de productos con el lanzamiento de tres nuevas líneas este año y cuatro en el 2016. Entre las novedades figura un snack para mascotas que es delicioso y facilita suministrarles medicamentos porque se los tragan con gran satisfacción. Este proyecto fue beneficiado por el Fondo iNNpulsa Mipyme por su alto contenido innovador y es el ejemplo de cómo una pequeña empresa puede desarrollar productos novedosos con gran potencial exportador.