Formar socios en la empresa familiar

Por: Andrés Gaitán Rozo, Profesor Universidad del RosarioEl libro Sociedades de Familia en Colombia publicado por la Superintendencia de Sociedades, destaca que la ciudad que presenta la mayor concentración de este tipo de organizaciones es Cali con un 86%. Por: Andrés Gaitán Rozo, Profesor Universidad del Rosario Diversas investigaciones y estudios indican que sólo el 13% de las empresas familiares exitosas llega a la tercera generación y, si se tiene en cuenta el alto porcentaje de sociedades familiares que existen en la capital del Valle, es evidente que una de las prioridades para lograr el desarrollo sostenible de estas empresas es la implementación de estrategias concretas que respondan a las particularidades de estas sociedades y que se orienten a lograr la perdurabilidad. Dentro de estas estrategias conviene analizar lo relativo a la formación de socios. Los programas de capacitación en las universidades, en sus distintas modalidades, se orientan a los administradores. Así contamos con reconocidos programas en administración de empresas, posgrados, maestrías, que buscan desarrollar habilidades para administrar las empresas. No obstante, es difícil encontrar alternativas educativas en donde el interés sea formar socios responsables, competentes y activos. Buena parte de los problemas en la gobernabilidad de las empresas familiares, se presentan cuando al fallecer el fundador los sucesores asumen su rol de socios sin estar debidamente preparados. Un primer problema es la confusión entre la condición de socio y la de administrador. Es frecuente que quienes ante una sucesión como hijos del fundador asumen la titularidad de las cuotas o acciones de la sociedad, se sientan “dueños” y no tengan claro lo que les corresponde como socios. Luego es fácil que al sentirse socios pretendan por esa sola circunstancia determinar el día a día de la organización. Si bien los socios tienen derechos, es claro que tienen unos deberes y también unas limitaciones. Relevo generacional Los fundadores de las empresas deberían pensar en desarrollar programas de largo plazo en los cuales el objetivo principal sea la formación de las siguientes generaciones para que puedan asumir el papel que les corresponde para la perdurabilidad de las empresas. Pero ¿qué conocimientos y habilidades debe tener un socio de una empresa familiar? Consideramos que un primer aspecto es que conozcan que sus derechos implican correlativamente obligaciones. Así por ejemplo, el derecho a participar en una asamblea de accionistas y conocer la situación financiera de la empresa, conlleva el deber de analizar la información que recibe y en este punto surge la pregunta ¿están preparados los accionistas para analizar un estado financiero? Al respecto algunos podrían argumentar que si bien son accionistas de una empresa familiar, sus profesiones no se relacionan con la actividad de la empresa. No obstante, es importante concientizarlos sobre la necesidad de estar preparados para participar activa y responsablemente en la dinámica de los máximos órganos sociales. Esto supone que por ejemplo los socios, independientemente de su profesión, tengan los conocimientos que les permitan interpretar en forma adecuada un estado financiero.
Para su perdurabilidad las empresas familiares deben implementar programas para la formación de las nuevas generaciones.
Adicionalmente, el socio debe conocer en qué oportunidades puede tener acceso a la información de la empresa. En este tema será necesario revisar el tipo societario y lo que establezcan los estatutos. Si, por ejemplo, es una sociedad limitada, el derecho de inspección de los socios es permanente, si es SAS en principio, salvo que los estatutos establezcan algo diferente, será dentro de los cinco días hábiles anteriores a la celebración de la asamblea, si es una anónima durante los quince días anteriores a la reunión del máximo órgano social. Reglas claras Los socios deben también estipular reglas de juego claras sobre diversos temas tales como mayorías decisorias, venta de acciones, posibilidad de trabajar en la empresa, sistema de remuneración para socios que trabajen en la empresa, ingreso de la familia política a la empresa, repartición de utilidades y conflictos de interés. En este punto pueden resultar de gran utilidad los acuerdos de accionistas y concretamente los protocolos de familia. Si los socios además trabajan en la empresa será fundamental para establecer un buen esquema de gobierno corporativo que tenga claramente definidas las funciones que a cada uno le corresponden, así como las jerarquías que pueden ser diferentes a las que se tengan establecidas en la familia, que se implementen mecanismos de evaluación. Un aspecto clave en la formación de los socios es la capacidad para trabajar en equipo y para resolver conflictos. Para este propósito un buen coach puede cumplir un papel de gran utilidad, orientando a los socios para que logren dar lo mejor de sí mismos buscando el beneficio para la empresa y manteniendo la unidad familiar. Por supuesto, ese equipo de socios tiene que tener claramente definidos sus valores principales, dentro de los cuales el más importante es la confianza, los socios deben entender que no deben hacer o decir nada que atente contra este máximo valor, que es un verdadero tesoro y que debe cuidarse para que las empresas logren perdurar.