Impuesto sobre utilidades empresariales

La Comisión de Expertos que estudió la reforma tributaria propone calcular un impuesto a las ganancias de personas naturales, empresas y no residentes teniendo en cuenta las NIIF. ¿Qué significa esto para los contribuyentes? 40 Por: Pedro Sarmiento Pérez, abogado de la Universidad de los Andes, consultor tributario y aduanero de Deloitte. Sobre la base del análisis de la complejidad del sistema tributario colombiano, la Comisión de Expertos que evaluó la reforma tributaria estructural propone crear un “impuesto a las utilidades empresariales” del mismo tipo del impuesto sobre la renta. Es decir, partiendo de las utilidades comerciales, con el reconocimiento de costos y gastos inherentes que tengan íntima y estrecha relación de causalidad con la generación de renta o ganancia, para evitar que se desborden. Lo novedoso de la propuesta es que el impuesto a las ganancias se liquidaría sobre la contabilidad bajo las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) y se reconocerían las implicaciones que la nueva contabilidad tiene en la depuración de la renta. El primer beneficio que salta a la vista es el de simplificación tributaria al eliminarse el llamado “libro fiscal”. Un impuesto sobre las ganancias empresariales basado en NIIF parte de una distinta valoración y medición de activos, ingresos, costos y gastos y, por supuesto, de los resultados empresariales. La primera tarea de los reformadores es decidir si la tributación se soporta en la contabilidad simplemente o se deben ajustar algunos aspectos en aras de determinar una base tributaria o ajuste fiscal para controlar la determinación de costos o gastos, estimar ingresos o establecer procedimientos de depreciación que pueden reducir discrecionalmente los ingresos de las empresas. Este sería el gran reto de la propuesta normativa en torno a las ganancias de las empresas. Reconoce la misma Comisión que dadas las diferencias entre las normas contables locales, sobre las que hoy se basa la tributación (por lo menos en los próximos cuatro años), y las internacionales, habría notables efectos, porque “en términos generales, el nuevo sistema privilegia la información para los inversionistas actuales y futuros frente al principio de prudencia frente a la forma cómo se reconocen actualmente los ingresos, costos y gastos”. Por los efectos de las NIIF, la Comisión propone la creación del nuevo impuesto a las ganancias empresariales (IGE), que recogería el actual impuesto sobre la renta y el Cree. Es importante mencionar que el nuevo IGE parte del supuesto adicional de una eliminación de los tratamientos preferenciales, exenciones, ingresos no constitutivos de renta, en aras de la equidad tributaria y el recaudo. Solo para claridad de los lectores, en conclusión, la Comisión propone la creación de un impuesto a las ganancias para las personas naturales, para las ganancias de las empresas y para las de los no residentes, sobre bases NIIF con el objeto de simplificar el sistema, evitar complejas discusiones de interpretación sobre normas de contabilidad y facilitar la fiscalización de los impuestos. Creería que afianza el principio de seguridad jurídica en la medida en que el contribuyente tenga clara la norma y el principio aplicable, lo pueda valorar y aplicar con certeza en la elaboración de su denuncio rentístico. Todo un reto. 41 La discrecionalidad en las determinaciones de la ganancia empresarial parece ser la sombra que asalta al nuevo impuesto propuesto según los expertos. Para combatirla proponen introducir en Colombia el llamado “dictamen fiscal” que no es otra cosa que la revisión de consistencia y legalidad que harán terceros independientes de la determinación de los impuestos empresariales y, seguramente, de la información de estados financieros para propósitos de la elaboración de los estudios de precios de trasferencia e información comprobatoria. En días pasados fui uno de los moderadores del II Encuentro Contable y Tributario del Instituto Nacional de Contadores Públicos. En otras jornadas de capacitación organizadas por esta entidad, en las que participé junto con los principales expertos en estos temas, presentamos las normas que rigen para el año gravable 2014 que se deben materializar en las declaraciones tributarias. Además, se realizaron someros análisis de las propuestas de reforma tributaria, que pese a ser enunciados de carácter general, permiten que el sector privado inicie análisis cuidadosos del impacto de la reforma en sus negocios. Estos análisis los seguiremos realizando desde diferentes ángulos, siempre en la mira de estructurar un sistema tributario que cumpla con los postulados de neutralidad, generalidad, eficiencia y eficacia; sobre la base de garantizar que a un igual ingreso se asigne una tasa similar de impuesto y que ante diferentes ingresos se garanticen tasas redistributivas que aseguren que a mayor utilidad, mayor participación en la cargas públicas.