La ecuación de la paz

Más que sumar voluntades, el país requiere que se multipliquen las acciones para enfrentar los retos de un eventual postconflicto. ACCION presenta las opiniones de expertos y empresarios sobre el rol del sector privado para contribuir a la reconciliación del país.
Michael PorterMichael Porter autoridad mundial en materia de competitividad y valor compartido

“El Gobierno puede negociar el fin de la guerra, pero no puede hacer solo el proceso de reintegración. El Estado podrá proporcionar un apoyo transicional a medida que las personas se vayan reintegrando a la sociedad, pero es el sector empresarial el llamado a mantener esta reconciliación a largo plazo. En este momento tan delicado es donde el empresariado debe ser muy agresivo creando y generando nuevas oportunidades de empleo, para que estas personas que se reintegran puedan descubrir una forma de crear una buena vida. Si el sector empresarial no logra dar oportunidades reales entonces estas personas se pueden devolver a su zona de confort”.
Mario RojasMario Rojas, gerente Montain Ltda, empresa de servicios de metalmecánica e ingeniería.

“Si se requiere reinsertar a las personas a la sociedad, el esfuerzo debe ser integral, empezando por una fase de adecuación de esas personas con valores y un proyecto de vida que les permita tener una sostenibilidad. Pero los empresarios que vamos a entrar como actores para ayudar a solucionar esta situación también deberíamos contar con apoyos e incentivos por parte del Estado, como exenciones y beneficios tributarios. El Gobierno debe hacer un trabajo previo con estas personas desmovilizadas alrededor del concepto de responsabilidad y valores, además ofrecerles capacitación para que adquieran competencias que les permitan laborar. En este punto el SENA tendrá un papel muy importante”.
Víctor Julio GonzálezVíctor Julio González, gerente Sociedad Portuaria Regional de Buenaventura S.A.

“Bajo la premisa de que el éxito de un proceso de postconflicto depende en gran medida de la capacidad de los diferentes entes sociales de comprender la necesidad de participación activa para recomponer el tejido social, las empresas pasan a ser sujeto activo dinamizando la inclusión, no solo con la vinculación directa de la mano de obra sino con contratación y desarrollo de proveedores de productos y servicios de manera consistente e incluyente. En esta tarea se deben comprometer desde la tienda de barrio hasta las grandes multinacionales. Comprendemos la importancia del sector empresarial y la responsabilidad social que nos demanda pero, también somos pragmáticos en el entendimiento de la realidad de nuestro país. Consideramos que debe existir un esfuerzo histórico del Estado para articular a las instituciones en acciones que permitan atender a los desmovilizados y sus familias siendo coherentes con las características propias de la cicatrices del conflicto en las diferentes regiones y en el acompañamiento a las comunidades para la promoción de escenarios de reconciliación. Establecidas estas condiciones es cuando la participación de las empresas tiene un papel preponderante en un proceso de reinserción”.
Rodrigo VillegasRodrigo Villegas, gerente Olmué

“Es innegable la responsabilidad que va a tener el sector privado para contribuir en el postconflicto, pero primero hay que mirar qué nivel de preparación van a recibir las empresas para entrenar y recibir a las personas que se reintegren a la vida civil. A los empresarios nos hablan del proceso de paz pero no nos han preparado. No creo que al interior de cada empresa estemos listos para manejar este tema. Necesitamos ayuda y preparación para enfrentar esta realidad. ¿Cómo va a ser la relación de los directivos y otros empleados con estas personas que llegan de vivir una realidad diferente? Este es un tema bastante interesante y que requiere atención del Gobierno, hay que pensar cómo prepararlos a ellos y a las empresas para vivir este cambio, para que no se vaya a presentar una discriminación que genere una situación más complicada”.
Ricardo VargasRicardo Vargas, gerente general de productos Colpan.

“El rol que vamos a asumir los empresarios está muy marcado por los diferentes conceptos y percepciones, unos lo perciben como una oportunidad muy grande para el país y otros lo ven como un gran problema. Para que sea lo primero, los empresarios tenemos un papel fundamental para lograr una paz sostenible. Debemos darle oportunidades laborales y de capacitación a estas personas para que realicen un proyecto de vida a través de su trabajo. Indudablemente esto está supeditado a que se den las condiciones para que haya un crecimiento empresarial porque se puede tener mucha voluntad pero si no tengo las condiciones para contratar más personal será imposible”.
Diego AriasUna gran “inversión”: La Paz Diego Arias*

Las guerras o los conflictos pueden terminar de varias formas: con la victoria de alguna de las partes; con la degradación sin fin que conduce a la barbarie, o con un acuerdo razonable que beneficie a ambas partes pero sobre todo a la sociedad. Luego de haber estado intentando la primera opción, en Colombia estamos trabajando en la tercera alternativa, es decir, lograr una solución negociada al conflicto.

El camino de la guerra es trágico, largo y doloroso pero el de construir colectivamente la paz no es menos difícil aunque, en todo caso, sí definitivamente menos costoso. Hacer la paz es una gran inversión.

Pero el fin del conflicto armado es básicamente un acuerdo para lograr que las acciones bélicas lleguen a su fin, para que las diferencias políticas y los modelos de sociedad se puedan dirimir por las vías democráticas. De manera que si lograr el fin de la guerra es una gran tarea, es mucho mayor el reto de lo que han denominado el “postconflicto”, que tiene el doble compromiso de reconstruir lo que la guerra destruyó pero, de manera particular, recuperar la confianza perdida y la capacidad de trabajar por un destino común.

En este contexto es especialmente cierta la idea del “todos ponen”. Al Estado le corresponde sacar adelante los acuerdos que den cumplimiento a los pactos de paz pero también realizar otro tipo de cambios estructurales a través de profundas reformas, en todo caso siempre democráticas, que han estado pendientes de hacer durante mucho tiempo y que su negativa a implementarse ha sido fuente de desigualdad, profundas contradicciones y no pocas tensiones y conflictos sociales.

Y a sectores como el empresariado les corresponde, sobre todo, acompañar decididamente esas tareas con generosidad, convicción, y sobre todo, gran compromiso.

*Excombatiente del M19-Constructor de Paz