La experiencia no se improvisa

Próxima a cumplir 60 años de operaciones en el Valle, Laboratorios Baxter sigue creyendo firmemente en las ventajas de invertir en el mejoramiento de procesos. El médico Don Baxter creó en 1931 en Estados Unidos la primera compañía especializada en productos intravenosos de calidad. Tras el ingreso del doctor Ralph Falk a la sociedad y un agresivo crecimiento, fundamentado en constantes innovaciones que mejoraron las condiciones de almacenamiento de sangre y plasma, Laboratorios Baxter fijó sus ojos en Latinoamérica y construyó su planta de producción en el Valle del Cauca, con la que pretendían conquistar el mercado de los productos hospitalarios y especializados en terapias renales. La cercanía al puerto de Buenaventura, el acceso a canales de distribución y el potencial de crecimiento del mercado les generó la suficiente confianza para abrir las puertas de su factoría el siete de julio de 1956. El primer equipo estaba conformado por 108 empleados que tenían la misión de producir soluciones en envases de vidrio. Hoy, son 1.800 los empleados que laboran en la sede colombiana. La operación se ha complementado con un centro logístico de distribución nacional y oficinas comerciales en Bogotá, Barranquilla y Medellín. En 2015, las ventas de la multinacional totalizaron US$10 billones: US$6,2 billones correspondieron a productos hospitalarios y US$3,8 billones a terapias renales. Sistema sincronizado “Tras una primera etapa, en 1979 se inició el proceso de llenado de envases flexibles. La compañía creció moderadamente y se adicionaron etapas en la fabricación para mejorar la producción, según las exigencias del sistema nacional de salud. Hasta 1992 las inversiones fueron pocas, lo que cambió cuando se modificó el esquema de seguridad social y se proyectó construir la nueva planta que se inauguró en 1995”, señala Diego Carmona, director de Manufactura de Baxter Colombia. A partir de entonces se buscó generar eficiencias en los procesos productivos y operacionales de la compañía. Los resultados derivados de la introducción de modelos de gestión en los años 90 y de los procesos de integración vertical motivaron otras innovaciones, como la automatización de energía. Jaime Alberto Upegui y Diego Carmona“El sector salud en Colombia también ha presentado crisis. Lo que hemos hecho es identificarnos como parte de una solución a los problemas, como participantes propositivos que tratamos de resolver necesidades a través de ideas creativas que ejecutamos de forma permanente a pesar de las dificultades”, asegura Jaime Alberto Upegui, gerente general de Baxter Colombia y Cluster Latinoamérica Sur. Si bien Baxter centraliza sus procesos de innovación científica en sus unidades de investigación y desarrollo en otros países, en Colombia se han generado procesos que han apalancado el crecimiento de la firma. Para Upegui, los clientes despertaron la capacidad creativa del equipo, que diseñó un modelo avanzado de relacionamiento con el fin de ayudarles no solo en la compra del producto, sino en su almacenamiento y gestión de inventarios. A nivel de producto, y bajo el lema ‘la misión es salvar y sostener vidas’, Baxter concentra sus esfuerzos en dos líneas de negocio. A través de la hospitalaria provee medicamentos y dispositivos para salas de cirugía, unidades de cuidados intensivos y farmacias de clínicas y hospitales que ofrecen atención compleja a los pacientes. En este portafolio están incluidos los procesos de automatización de farmacia. Por otra parte, ofrece hemodiálisis y diálisis peritoneal para pacientes con enfermedad renal crónica. La primera se suministra en clínicas, hospitales y en las RTS (Servicios de Terapia Renal), una red de clínicas ambulatorias distribuidas en todo el territorio nacional. Las segundas se suministran en casa y son enviadas a las residencias de cerca de 5.000 pacientes a lo largo y ancho del país. En la estrategia de crecimiento de la compañía en Colombia también ha sido fundamental la constante renovación de la industria hospitalaria. Una prueba de esto es que de las 43 instituciones evaluadas en el Ranking 2015 de los mejores hospitales y clínicas de América Latina, realizado por la revista América Economía, 22 son colombianos. En el tercer lugar está la Fundación Valle del Lili por sus inversiones en gestión del conocimiento. “El sistema de salud del país es dinámico. Su capacidad ha permitido que Baxter se desarrolle efectivamente porque tiene clientes que le exigen niveles altos de calidad y competitividad”, dice Upegui. La compañía trabaja con materias primas importadas en su mayoría y provenientes de Estados Unidos y Europa. Con ellas cubre la demanda nacional y aporta a la generación de empleo y al dinamismo de la economía regional. Sin embargo, el colombiano no es su único mercado: el 30% de la producción se exporta a Chile, Perú, Ecuador, Paraguay, Centroamérica, algunas Islas del Caribe y, en menor proporción, a Brasil. En vista de que la operación más grande de la región era la del Valle y su potencial exportador es grande, esta sede fue elegida para dirigir el Clúster Subregional Latinoamérica Sur que reúne a Ecuador, Perú, Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Para celebrar el aniversario, llegará a Colombia José Almeida, CEO global de la compañía, en una visita especial para compartir con los funcionarios de la empresa los festejos por los 60 años de actividades y su posicionamiento como una de las mejores plantas de las 24 que tiene el Laboratorio en diferentes continentes.