Las curvas del Éxito

Pocos en Colombia saben que la llamativa faja de color azul eléctrico que usó Kim Kardashian para moldear su voluptuosa figura en una de sus fotos de Instagram fue fabricada por la firma caleña Ann Chery, una compañía que revoluciona el mercado de las prendas de control en EE.UU. Katy Perry la mostró en pleno concierto mientras se despelucaba brincando por el escenario, a Jennifer López se le coló por uno de sus muslos mientras caminaba por la alfombra roja y a Jennifer Garner se la pillaron mientras buscaba algo en su camioneta a las afueras de un supermercado. Las fajas ahora son tan populares en las revistas y sites de farándula como las clientes que las usan, lo que explica en parte el auge que están teniendo las compañías colombianas que las confeccionan. Ann Chery es una de las firmas caleñas que vive este buen momento. Según su presidente, Yerone Labourdette, el año pasado las exportaciones representaron el 88% de su producción. Las consumidoras de los Estados Unidos son los principales clientes, pues le generaron a la compañía aproximadamente US$25 millones, mientras que las ventas en Europa y otros mercados produjeron US$7 millones. Semanalmente la compañía despacha 60.000 fajas al exterior, cuyos precios oscilan entre los US$70 y los U$180, según el catálogo publicado en su website. La creatividad y la innovación en materiales son los factores que el empresario destaca como responsables del éxito de la empresa, en estos 34 años de actividades. Esta apreciación la confirma Procolombia, que en un informe señaló como una de las ventajas competitivas de la ropa de control nacional por el uso de materiales que permiten la transpiración sin retener la humedad, evitan el sobrecalentamiento, brindan sensación de frescura, repelen olores, permiten una mejor movilidad del usuario y una alta durabilidad de la prenda al mantener su forma luego del lavado, ya que secan rápido y no cambian de color. También señalan que el uso de costuras planas es un factor esencial para los usuarios, que buscan disimular la prenda cuando usan vestidos o pantalones ceñidos. De acuerdo con las cifras del Dane, entre enero y noviembre de 2015 el país exportó US$ 43.597.978 en prendas de control, un 29% más de lo generado en el mismo periodo del año 2014. EE.UU. es el principal cliente con el 56% de participación. Le siguieron, aunque con participaciones muy bajas, México, Ecuador, Perú y Chile. Calidad forjada en el Valle El chileno Isaías Labourdette, Fundador y Presidente Honorario llegó a Bogotá en 1983 con unos innovadores equipos de comprensión y moldeadura de las prendas de control. Tras un año de operaciones en la capital, visitó Cali y se encontró con un mercado de mujeres vanidosas que deseaban verse bonitas a toda costa. Sin pensarlo mucho decidió trasladar los talleres de confecciones a esta ciudad, empezando con 25 operarios. Hoy su planta de producción alberga a 1.125 empleados. De ser una prenda que debía esconderse, quizás por asociarse con los famosos corsés que provocaban sofocos y desmayos en las mujeres de los siglos XVII y XVIII, pasó a constituirse en una aliada de la silueta femenina incorporando para ello nuevos materiales, diseños y costuras benévolas con el bienestar de las usuarias. Según el fundador de Ann Chery, existen dos tipos de ropa de control: la remodeladora de grasa, que contrae la figura del cuerpo y a través de la sudoración contribuye a la eliminación de la grasa y a la compenetración del tejido adiposo; y las prendas de estética que son de uso cotidiano para moldear la figura. En el caso de Ann Chery, su modelo de negocio se enfocó en la integración vertical, con la adquisición de maquinaria para elaborar las telas, a partir de hilos importados y que incorporan tecnología inteligente de vanguardia. Para mejorar el proceso crearon Fusión Látex, una planta especializada en la producción de láminas de látex que importa el líquido de caucho desde Guatemala, lo procesa y lo troquela para elaborar las fajas, y otro tipo de productos. Además, cuentan con puntos de venta propios en los diferentes países en donde tienen presencia. 21 En crecimiento Yerone Labourdette, el hijo del fundador, se ha encargado de la expansión comercial en países como Estados Unidos, España, México, Ecuador, Chile, Perú y, próximamente, en Panamá y República Dominicana. Este joven administrador de empresas logró consolidar en el país del norte una línea de productos denominada PreMadonna, que el año pasado contó con la controvertida Kim Kardashian como embajadora de la marca, lo que provocó un incremento del 30% de las ventas y una avalancha de comentarios en redes sociales, blogs y revistas. Este año ya abrieron tienda en Dubai y esperan desde ahí expandirse a diversos países del medio oriente. Pero no olvidan que Colombia es un mercado atractivo, y quieren impulsar las ventas nacionales pues solo el 10% de la producción se queda aquí. Y también tienen entre manos desarrollar un nuevo y promisorio segmento de mercado: las fajas para hombres, de las cuales ya tienen a la venta tres líneas pero esperan consolidar en poco tiempo apalancados en un creciente grupo de hombres que desean verse bien. Oportunidades a la medida
Procolombia ha identificado 20 mercados potenciales para la industria nacional de fajas y ropa de control: Belice, Bolivia, Canadá, Caribe, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Países Bajos, Panamá, Perú, Puerto Rico, Reino Unido, República Dominicana y Suiza. La oferta colombiana comprende una gran variedad de productos. Dentro de la categoría de ropa de control se encuentran productos con un enfoque post quirúrgico y otros con un enfoque estético y modelador (uso diario, moldeadoras, reductoras, térmicas, deportivas, prendas externas, entre otras). La calidad de la mano de obra de las operarias colombianas constituye una ventaja competitiva que se refleja en la calidad de las prendas y permite mayor productividad de las plantas de confección. Contacto: www.annchery.com.co