“Los retos de la Cámara son los retos de la región”

Esteban Piedrahita Uribe, Presidente de la Cámara de Comercio de Cali Esteban Piedrahita Uribe, nuevo Presidente de la Cámara de Comercio de Cali, habla sobre los retos de la región y como desde la Entidad apoyará el fortalecimiento de los empresarios. ¿Cuál es el principal reto que asume al llegar a la Cámara de Comercio de Cali? La Cámara de Comercio tiene una caja de herramientas que pone al servicio de los empresarios y de la región y el desafío es que sean lo más pertinentes y eficaces posibles. Los retos de la Cámara son los retos de la región y uno de los más importantes es el empleo. Cali es de las pocas ciudades del país donde el desempleo ha venido creciendo y ese es el mejor irrigador de riqueza y calidad de vida. Si bien la Cámara no es un gran creador de empleo, si puede incidir para que el empleo esté presente en la agenda local y nacional y para trabajar en diferentes alternativas desde la formalización de los pequeños hasta el fortalecimiento de las grandes empresas. Estamos pendientes también de los proyectos de infraestructura y de apoyar la gestión pública porque eso redunda en bienestar. Tenemos la labor de hacerles la vida más fácil a los empresarios con reducción de trámites y siendo su portavoz frente a los Gobiernos locales y nacionales. Nuestra obsesión será ser útiles, pertinentes y oportunos para el empresario. Apoyar a las mipymes puede ser fundamental para la creación de empleos, pero ¿qué entorno se necesita para lograr ese objetivo? Estos temas no dependen solo del accionar de la Cámara. Desde lo macro dependen del comportamiento de la economía global y nacional y de la confianza que genere la administración local, entre otros aspectos. Nuestro rol es ayudarle a los empresarios a aprovechar las oportunidades y a enfrentar los retos y articular las necesidades de los empresarios con el sector público. También debe haber avances en reducción de tramitología, fortalecimiento del sector judicial, infraestructura y que la educación se convierta en una prioridad. Son herramientas que les permitirán a los empresarios fortalecer sus negocios. No podemos evitar que algunas empresas quiebren o se vayan de la ciudad, tenemos es que trabajar para que se creen nuevas, más y mejores y por darles herramientas para crecer. Una estrategia es articular a las grandes empresas que están inmersas en mercados internacionales con las Mipymes, que sea una especie de apalancamiento. De esta manera pueden aprender, se fortalecen, crecen porque entran a un medio exigente. ¿Cuál es su visión del momento actual de Cali y el Valle del Cauca? Entre 1920 y 1980 se dio algo que llamo el ‘milagro caleño’. Cali fue la ciudad de mayor crecimiento en Colombia, con atracción de inversión extranjera y un modelo de gobernabilidad envidiable con grandes proyectos de infraestructura. En los 90 ese modelo entró en crisis debido a una apertura económica para la cual no estábamos preparados, sumado al impacto de la guerrilla y del narcotráfico. Las cosas están cambiando, hemos avanzado en la institucionalidad y nos hemos dado cuenta que tenemos una gran vocación internacional, en parte por el Puerto que tenemos sobre el Pacífico y por otro conjunto de fortalezas que le dan potencial a ciertos sectores de la industria. Estamos muy bien ubicados y tenemos una dotación económica fuerte. Tenemos que reinventarnos, no mirar para atrás y apalancarnos en nuestros activos culturales, deportivos y ambientales. Tenemos mucho para diferenciarnos en el mundo. ¿Qué sectores son claves para reactivar más la economía? El tema de BPO y de servicios es fundamental porque el mundo de los servicios es gigantesco, fascinante y de altísimo crecimiento. En Cali se está gestando la zona franca de servicios más grande de Colombia, Zonamerica, que será la semilla de un clúster de servicios y de generación de empleos muy importante. En el tema agroindustrial tenemos una industria muy fuerte, con el cluster agroindustrial más importante del país que es el del azúcar. Además, podemos entrar a otros mercados de frutas y hortalizas porque tenemos variedad de pisos térmicos y desde ahí se puede generar mucho empleo. En industria hemos perdido algunas empresas pero están llegando otras muy importantes. ¿Cómo hacer para que los problemas de Buenaventura sean de preocupación nacional? Buenaventura tiene muchas dificultades pero también muchas posibilidades. Tiene un recurso natural renovable muy importante como es el Puerto, aunque claramente hay que trabajar en temas como institucionalidad, calidad de vida, servicios públicos óptimos y educación. Sin embargo, el impulso económico que va a tomar en adelante, cuando Colombia sea mayor importador y exportador, será magnífico. Ya tenemos varios operadores portuarios con inversionistas nacionales e internacionales que deben ser cada vez más eficientes. Hay muchos proyectos para hacer crecer el Puerto industrialmente, que no son una realidad por todas las carencias existentes, pero todo eso se puede hacer. Los grandes puertos del Pacífico se han desarrollado en condiciones difíciles también y en la medida que logremos conectar a Buenaventura con la Orinoquía, que es nuestra gran zona de expansión petrolífera y agrícola, vamos a seguir creciendo mucho más. Tenemos que agregar valor y acercarnos a los mercados, esa conexión debe ser nuestra proyección hacia la próxima década, pensando en Brasil y en Venezuela. Frente a esa visión, ¿cuál será el rol de la Cámara de Comercio de Cali? Somos un articulador entre las necesidades privadas y las posibilidades públicas. Somos un actor pequeño pero que puede ser muy influyente. El tema cultural y de educación han marcado los caminos de Cali y del Valle, ¿cuál debe ser la búsqueda en ese sentido hacia delante? Los dos factores que inciden en el desarrollo de una sociedad son la educación y las instituciones y para construir cultura e institucionalidad no hay nada como la educación. En Cali hemos tenido extremos en el tema cultural, desde lo malo con la violencia y el narcotráfico hasta cosas espectaculares como el civismo y el arte. Por otro lado, el reto de cobertura educativa lo estamos superando, el que viene ahora es la calidad y la pertinencia de la educación para el siglo XXI. La educación que necesitamos hoy no es la de antes y eso ya viene evolucionando y la tecnología puede ser un facilitador. En este punto, la región está haciendo una apuesta muy importante por la educación digital activa disponiendo sus regalías para este tema.
Esteban Piedrahita es egresado de economía de la Universidad de Harvard, y tiene una maestría en filosofía e historia del London School of Economics and Political Science. Fue Director del Departamento Nacional de Planeación, DNP y se desempeñó como asesor del Alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero.
¿Cuál será su apuesta con el Centro de Eventos Valle del Pacífico? Si Cali le apuesta a ser una ciudad abierta, que mira hacia afuera, que acoge visitantes e inversionistas; el Centro de Eventos es una infraestructura imprescindible. Tenemos que consolidarlo y ya hay proyectos para generar a su alrededor un complejo con varias ofertas de valor como hotelería, entretenimiento y gastronomía. El Centro de Eventos tiene un rol muy importante en la proyección internacional de la ciudad. ¿Qué mensaje le quiere dejar a los empresarios? Primero, que la Cámara existe para ellos y cuando actuamos en órbitas que trascienden la actividad empresarial, lo hacemos pensando en nuestros empresarios y en el bienestar de la comunidad. Segundo, que estamos abiertos a sugerencias y propuestas, queremos asegurarnos de que los servicios que prestamos cada día son más útiles, pertinentes y de bajo costo, y tercero, que soy muy optimista. Tenemos unos años muy interesantes por delante. Tuvimos 20 años complejos y sobre eso podemos aprender, mirar hacia adelante y construir.