Los retos de los MASC

El arbitraje internacional es una opción para resolver conflictos comerciales con clientes, socios o proveedores que se encuentren en otros países. Conozca más sobre el tema en el segundo Congreso Internacional de Métodos Alternativos de Solución de Conflictos MASC. El segundo Congreso Internacional sobre Métodos Alternativos de Solución de Conflictos, Masc, que se realizará los días 15 y 16 de septiembre en Cali, será el escenario perfecto para evaluar los avances en materia de arbitraje internacional, así como para desmitificar algunas creencias en torno a estos mecanismos. Luis Miguel Montalvo Pontón, abogado y especialista en derecho comercial.Según Luis Miguel Montalvo Pontón, abogado y especialista en derecho comercial, algunos se oponen a este mecanismo porque aseguran que vulnera el principio garantista de la doble instancia, sin embargo, quienes así lo consideran desestiman otro principio como es el de la autonomía de la voluntad, el cual se verifica a través de la estipulación del pacto arbitral, bien como una cláusula compromisoria o un compromiso, en donde son las partes las que convienen en la vía arbitral como la única opción para la solución de los conflictos. Además, el artículo 116 de la Constitución Política consagra que “los particulares pueden ser investidos transitoriamente de la función de administrar justicia en la condición de jurados en las causas criminales, conciliadores o en la de árbitros habilitados por las partes para proferir fallos en derecho o en equidad, en los términos que determine la ley”. El encuentro también permitirá deslegitimar la percepción equivocada de que este mecanismo es un modelo de justicia elitista. “Va a quedar claro que se trata de una alternativa para la administración de justicia pronta y eficaz, con un ingrediente adicional: el alto grado de especialidad de quienes deciden”, explica el abogado. El arbitraje es un mecanismo mediante el cual una o más personas, naturales o jurídicas, concurren a un tribunal arbitral para resolver un conflicto, el cual es resuelto por éste mediante la entrega de un laudo arbitral el cual tiene el mismo carácter de una sentencia. Y cuando se involucran entidades con domicilio en países diferentes al lugar en que se desarrollan sus operaciones comerciales, o la ejecución de las obligaciones nacidas de la relación comercial corresponde a un lugar distinto al de su domicilio o cuando el asunto sometido a la decisión de los árbitros pueda afectar el comercio internacional se habla de Arbitraje Internacional. Montalvo explica que a través del arbitraje internacional un conflicto se resuelve en cuestión de meses mientras que el acudir ante los jueces del lugar en donde se ejecuta el contrato no solamente puede tomar años para llegar a una decisión, sino que se corren riesgos por desconocimiento de la legislación del país. Para atender los procesos, las partes pueden determinar sus propias normas de procedimiento, o referirlas a reglamentos de los distintos centros, destacándose el reglamento de la Cámara de Comercio Internacional de París CCI, y las reglas de la Asociación Americana de Arbitraje, siendo posible que las partes determinen como normas de procedimiento aplicables la del Estado que estas determinen como sede del arbitraje. Ahora, sino se establecieron de manera formal los lineamientos para atender el conflicto, los árbitros pueden decidir cuál sería el procedimiento aplicable a ese proceso. Este mecanismo es una opción siempre y cuando las partes hayan incluido en su contrato comercial una cláusula compromisoria en la que se determine la resolución de conflictos por la vía arbitral. El experto señala que en estos procesos no hay segundas instancias, es decir no hay apelación. El laudo arbitral es definitivo y de obligatorio cumplimiento. Lo único que procede es el recurso de anulación que se puede surtir donde se profirió el laudo arbitral o en el lugar de ejecución. Según la Comisión Interamericana de Arbitraje Comercial, entre las ventajas que ofrece este mecanismo se encuentran la neutralidad y flexibilidad, el reconocimiento internacional de los laudos arbitrales, la inapelabilidad de los laudos, la idoneidad de los árbitros, la confidencialidad, la eficacia y la celeridad para resolver el conflicto. Y aunque los árbitros no conocen las legislaciones de todos los países en donde solucionan conflictos, el experto señala que su mayor fortaleza es “contar con una visión clara y global de los negocios y no solamente del asunto al que va a ser sometida su decisión”. Cali, sede de arbitraje internacional Luis Miguel Montalvo ubica a Colombia como uno de los líderes del arbitraje internacional en Latinoamérica. “Yo creo que en el país hay excelentes árbitros internacionales, de hecho hemos tenido secretarios en la CCI así como grandes juristas que se han destacado en estos procesos”, asegura. Este mecanismo va de la mano con la consolidación de las relaciones comerciales con otros países y dado que Cali se podría configurar como la capital de la Alianza del Pacífico, el Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la Cámara de Comercio de Cali (CCC) tiene una gran oportunidad de actuar en este ámbito. Montalvo considera que este “centro de arbitraje tiene que liderar esos acuerdos comerciales y se debe convertir en la sede para dirimir las posibles controversias que se presenten entre colombianos y los empresarios que hacen parte de la Alianza” (Chile, Perú y México). De acuerdo con la información del Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la CCC, las partes involucradas en un proceso de arbitraje determinan el tiempo de duración obligatorio del proceso, que no podrá en cualquier caso exceder los seis meses. Además, el laudo arbitral se asemeja a una sentencia emitida por la vía judicial. Entre las ventajas para las partes se menciona el deber de la privacidad y la confidencialidad para el proceso, y la vigilancia que ejerce la Procuraduría General de la Nación sobre los árbitros para lo que tiene que ver con los arbitrajes domésticos.