Progecol es una iniciativa que brinda beneficios a grupos sociales vulnerables, contribuye al cuidado del medio ambiente y promueve el crecimiento empresarial. De un espíritu individualista, en donde se vivía una competencia descarnada, pasaron a un modelo de colaboración y solidaridad que les ha permitido encontrar sinergias valiosas. La guerra del centavo es el peor negocio para cualquiera. De eso dan fe los socios de Progecol SAS (Procesos y Gestión Ecológica), una firma que se dedica a la compra y procesamiento de material reciclable cuya particularidad es haber surgido de la unión de cinco bodegas informales que recogían estos materiales y que lograron superar la cultura individualista para construir un sólido modelo colaborativo. Según Freddy Galvis, gerente general de la empresa, para el año 2012 en Cali había unas siete bodegas que compraban el material reciclable a personas que lo recogían informalmente en la calle. Este material luego era vendido a las empresas “molino”, encargadas de procesarlo para después reutilizarlo en productos como papel, periódicos, empaques, botellas, servilletas, sobres, cartón y plástico, entre otros.
Iniciativas cluster

Como parte del proceso de cambio de la mentalidad empresarial en la región, la CCC ha logrado generar un entorno propicio para las cinco iniciativas cluster en cuyos comités de trabajo comparten grandes, medianas y pequeñas empresas que ahora se han aliado en coopetencia o colaborando como clusters para conquistar nuevos mercados en conjunto mientras continúan compitiendo individualmente.
Por el afán de competir, cada una de estas bodegas entraba en una especie de puja para lograr el máximo de material. Tras varios años de disputas e informalidad Fernando Machado, propietario de uno de estos negocios, les propuso dejar atrás los egoismos y empezar a trabajar en un esquema más productivo para todos. Tras varias reuniones, cinco bodegas decidieron apostarle a la propuesta de formalizarse, crear una verdadera estructura empresarial, contratar formalmente a sus empleados y cumplir con todas las obligaciones de ley con ellos. Este compromiso lo suscribieron Fernando Machado, Maximino Mosquera, Wilson Fernando Cruz, Lubin Castaño y Alexander Galván, todos ellos con una gran experiencia en esta actividad económica. Progecol vio la luz en 2013, dejando atrás una historia de rivalidades y más bien creando una hermandad en la que prima la confianza y en la que cada uno aporta sus conocimientos del negocio. Hoy en día tienen un local de 3.000 metros cuadrados, 10 camiones que recolectan 80 toneladas diarias de material, cuentan con 50 empleados directos y 50 por prestación de servicios. De ese grupo forman parte 20 mujeres cabeza de hogar responsables de seleccionar y clasificar el material para que después los muchachos realicen el embalaje (envolver el producto que luego es transportado hacia las compañías compradoras); además han vinculado a personas discapacitadas y desplazados por el conflicto armado pues uno de los principios que establecieron con la empresa es darle oportunidades a la gente que más lo necesita. Según Maximino, quien ha sido un pilar fundamental en el área comercial, al formalizar sus operaciones se pudieron dar el lujo de tener grandes clientes que han depositado en ellos su confianza porque los ven con ojos diferentes. Cartones América, Papeles Nacionales, Scott, Kimberly, Papeles Atta, Comolsa, entre otras, son las empresas que les compran todo, absolutamente todo el material que ellos recolectan.
Los socios reconocen el respaldo de la Cámara de Comercio de Cali y afirman que con su apoyo, el aporte de sus empleados y el amor por lo que hacen van a llegar lejos.
Por otro lado, para los socios de esta organización, su negocio ya no solo es su fuente de ingresos sino una poderosa iniciativa que genera un gran impacto ambiental. “Nosotros ayudamos a tener una ciudad limpia, queremos salvar al mundo de la contaminación, queremos que sea sostenible porque nuestro planeta se está descomponiendo, necesitamos oxígeno”, afirma Maximino con preocupación. Y por eso Freddy Galvis, su gerente, sostiene que “no estamos de acuerdo con que algunas compañías sacrifiquen tantos pinos para hacer papel o cartón, es un atentado contra el medio ambiente. Nosotros atendemos la demanda de las empresas ‘molino’ y les damos el material listo para que lo reutilicen, es toda una cultura por el bien de nuestro planeta”. Así mismo, Progecol quiere compartir esa cultura con el ciudadano común, y por eso han ubicado canecas rojas, verdes y azules, que les indican a las personas dónde depositar sus residuos, en centros comerciales como Chipichape, Palmetto Plaza, Unicentro, Cosmocentro y Homecenter. También las tienen en clínicas como la Fundación Valle del Lili, Farallones, Clínica de Occidente y Versalles. Pero su compromiso con el medio ambiente no termina con su labor. Maximino dice que junto con la CVC están sembrando árboles para contribuir con un pulmón verde a la ciudad. Actualmente, los socios han dado un pequeño paso al costado, sin dejar de supervisar el funcionamiento, para permitir que personal calificado e idóneo gobierne cada una de las áreas de la compañía con la visión de incorporar más tecnología. Además, desean expandir su proyecto, que se constituye en un modelo piloto en Colombia, a otras ciudades del país pues han demostrado que el negocio del reciclaje sí puede salir de la informalidad. Los socios reconocen el respaldo de la Cámara de Comercio de Cali y afirman que con su apoyo, el aporte de sus empleados y el amor por lo que hacen van a llegar lejos. Contacto: www.progecol.com