Mujeres Innovadoras se toman Cali

La Tertulia, el Paseo de las Gatas, el Zoológico de Cali, el Lago de la Babilla, el Parque del Acueducto y la Plaza de Caicedo han sido los escenarios de esta iniciativa que nació a finales del 2011.

Martha Izquierdo, Catalina Vélez y María Claudia Zarama le dieron vida a uno de los proyectos más innovadores que se han dado en el sector gastronómico en Cali. Se trata de El Picnic, una iniciativa que ya se ha tomado seis lugares emblemáticos de la ciudad para que caleños y visitantes disfruten de una comida deliciosa y un ambiente encantador, en compañía de buenos amigos.

“El Picnic busca repensar los espacios de la ciudad a la luz de un entorno cultural expresado con música, vino y una excelente gastronomía. Hemos pensado entonces en hacer un ejercicio de sensibilización desde nuestro campo profesional: la gastronomía, proponiéndola como eje principal de un proyecto que busca no sólo el disfrute de platos creados por cada uno de los chef, sino una experiencia colectiva de arte, música, cultura y ciudad”, explican las empresarias.

Para llevar al cabo El Picnic, sus creadoras escogen un espacio verde ícono de la ciudad, conceptualizan en torno a un grupo musical y el día del evento entregan una canasta por pareja que contiene copas, cubiertos, servilletas, mantel, una botella de vino y seis platos (tres creados por ellas mismas y tres de chefs invitados).

“Las canastas son elaboradas por artesanos de nuestro país. Además, buscamos asociaciones que trabajen con las materias propias de la región y en conjunto, diseñamos la canasta para cada evento en particular”.

El concepto musical también varía en cada Picnic, Hugo Candelario, Tamborimba, grupos de Ajazzgo y la Sinfónica de Cali, son algunos de los que han participado en esta actividad, a la que en cada versión asisten unas 300 personas en promedio.

“En El Picnic encontramos la oportunidad de revivir el sentimiento que genera el contacto con la naturaleza y con las demás personas, buena música, excelente gastronomía servida con simplicidad, muchos amigos y un pacto de civismo y amistad con la ciudad y sus habitantes” dicen las empresarias.

Conozca un poco mejor a quiénes lideran El Picnic que se está tomando a Cali:

MARTHA IZQUIERDOMARTHA IZQUIERDO
Ceramista
Propietaria del restaurante Azul

¿Cómo se metió en la idea de hacer un picnic? El Picnic nació como un apoyo a un miembro del gremio que tuvo una calamidad, pero desde ahí empezamos a gestar la idea y a darle forma hasta lo que es ahora.

¿Cuál es la clave para hacer de la cocina un negocio exitoso? La calidad es fundamental.

¿Cómo analiza el sector gastronómico en la ciudad? Debe crecer mucho más y para ello debe haber más cultura gastronómica, tenemos que enseñarle a la gente a salir todos los días a los restaurantes de la ciudad a encontrarse con amigos y disfrutar de un buen plato.

¿Qué diferencia la cocina vallecaucana de otras de la región y del mundo? Tiene grandes diferencias. La comida está influenciada por el clima, la ubicación geográfica y la cultura. Cali es una ciudad de migrantes que está recibiendo toda esa influencia y tiene mucho para donde crecer.

¿Qué no puede dejar de probar un turista que llegue al Valle del Cauca? Una lulada.

El plato de su vida… Aceite de oliva, cebolla cabezona y arvejas frescas salteadas.

CATALINA VÉLEZCATALINA VÉLEZ
Administradora de Empresas – Certificaciones en cocina en Atlanta y París – Certificaciones en nutrición y en administración de restaurantes y hoteles. Propietaria del Restaurante Kiva Cocina de Origen

¿Cómo se metió en la idea de hacer un picnic? Es un ejercicio de amistad y de pensarnos como seres humanos que vivimos en una ciudad maravillosa pero que nos olvidamos de ella. A partir de una reunión entre colegas y amigos empezamos a botar corriente entre las cosas que queríamos y nació esa sensación de placer por sentarnos en la hierba a disfrutar de una buena comida, sencilla y desestructurada.

¿Cuál es la clave para hacer de la cocina un negocio exitoso? La disciplina es muy importante y tener clara una idea que vas a perseguir con tenacidad. También hay que pensar en el público donde habitas, sus gustos y necesidades. Es un dar y recibir.

¿Cómo analiza el sector gastronómico en la ciudad? Cali es una plaza que tiene unos arraigos y a través de ellos enfoca su forma de vivir. Yo he llegado con conceptos muy diferentes a lo que había y me ha funcionado muy bien, todo depende de cómo vendas tu idea.

¿Qué diferencia la cocina vallecaucana a otras de la región y del mundo? La gente. Colombia es un país no muy grande en territorio pero si muy extenso en contenido, entonces cada región tiene su diferenciador. El Pacífico tiene una diversidad multicultural con gran riqueza de ingredientes que hace que nosotros podamos disfrutar de un encocado en el pacífico hasta una comida con carne serrana y tubérculos. La magia de la comida vallecaucana es que tiene el picante del negro, la seriedad del español y la influencia de quien la sirve.

¿Qué no puede dejar de probar un turista que llegue al Valle del Cauca? Lo primero que le diría es que se enfrute. Que disfruten de los chontaduros, de la manga, de las grosellas. Luego, que se metan en el otro contenido, marranitas y empanadas.

El plato de su vida… Mi abuela no era cocinera sino agricultora, pero hacía una carne con perejil súper sencilla que todavía puedo soñarme el olor y el sabor que tenía. Además me muero por los palitos de nata y bocadillo de mi mamá.

MARÍA CLAUDIA ZARAMAMARÍA CLAUDIA ZARAMA
Literata
Propietaria del restaurante
Escudo del Quijote

¿Cómo se metió en la idea de hacer un picnic? Porque es trasladar la bacanería, lo colectivo, un buen equipo y una buena cena a un espacio público. Es lograr disfrutar una ciudad desde los espacios más bonitos, pero lleno de amigos. Nuestro Picnic retoma Cali y nos invita a disfrutar lo importante que es en medio de una buena charla y un bien vino.

¿Cuál es la clave para hacer de la cocina un negocio exitoso? Ser muy organizado con los costos y tener perfectamente claro el concepto que se quiere ofrecer. La clave es creatividad, organización y eficiencia.

¿Cómo analiza el sector gastronómico en la ciudad? Hay una oferta muy bonita. Cali todavía es una ciudad temerosa de aceptar propuestas nuevas y de aventurarse a salir más. A veces el negocio se vuelve difícil pero vamos por buen camino porque tenemos una ciudad y un ambiente increíble.

¿Qué diferencia la cocina vallecaucana a otras de la región y del mundo? Que tenemos una influencia de culturas gigantesca que no tiene todo el mundo. Tenemos una influencia negra muy grande y de lo que fue el Gran Cauca que crea una cocina muy interesante. El plátano, el maíz y el coco y las frutas son algunos elementos que nos influencian mucho.

¿Qué no puede dejar de probar un turista que llegue al Valle del Cauca? Empanadas, pero hechas en el momento de comerlas.

El plato de su vida… El arroz con papita amarilla que hago es un éxito y recuerdo mucho el ceviche de corvina de mi tío Andrés. Ya en mi restaurante, creo que las ‘tostas de mero’ son un gran plato. Tienen jamón serrano, mero ahumado en té negro, un poco de crocantes de verduras, caramelo de soya y aceite de rúgula.